Recibe Aleteia gratis directamente por email

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

Primer paso hacia el Pacto Mundial para una Migración segura, regular y ordenada

REFUGEES
Comparte

Los primeros contactos tuvieron lugar esta misma semana en la sede de la ONU en Nueva York

En la actualidad, según las últimas cifras reportadas por la ONU, hay en el mundo una cifra cercana a los 250 millones de personas migrantes, es decir, casi 3.5 por ciento de la población mundial vive fuera de su lugar de origen.

En los últimos quince años los migrantes y refugiados han aumentado 41 por ciento, y los países que encabezan la lista de migrantes siguen siendo México y la India.

Las causas de la migración son múltiples, pero los efectos son, casi siempre, parecidos: descontrol, violencia, desprecio por la dignidad humana, conflictos raciales y económicos sin término.

Por ello, se ha emprendido un esfuerzo internacional para lograr un Pacto Mundial para una Migración Segura, Regular y Ordenada, cuya primera ronda tuvo lugar esta misma semana en la sede de la ONU en Nueva York.

En la primera ronda de negociaciones intergubernamentales para definir el contenido del Pacto reunió a todos los países miembros de la ONU (con excepción de Estados Unidos) en la busca de un consenso global para responder a los desafíos que plantean las migraciones y para mejorar la protección a los migrantes.

En el Glosario sobre Migración de la Organización Internacional para las Migraciones, se define migración como un “movimiento de población hacia el territorio de otro Estado o dentro del mismo, que abarca todo movimiento de personas sea cual fuere su tamaño, su composición o sus causas”.

El término extenso incluye migración de refugiados, movimientos de personas desplazadas, personas desarraigadas y de migrantes económicos, principalmente.

El 19 de septiembre de 2016, en la Asamblea General de la ONU, los jefes de gobierno y de Estado del mundo, acogieron la Declaración de Nueva York para Refugiados y Migrantes.

En ella, reconocieron la necesidad de llevar a cabo “un abordaje integral a la movilidad humana y fortalecieron la cooperación a nivel global mediante la creación de mecanismos que protegen a las poblaciones migrantes”.

A partir de la firma de la Declaración de Nueva York, la ONU ha trabajado en la preparación de un texto que se espera sea aprobado formalmente en una cumbre en Marruecos el próximo mes de diciembre.

Con un acuerdo, todos ganan

Esta semana se presentó el primer borrador del acuerdo, e inició la primera de seis rondas de negociaciones antes de la cumbre de Marruecos, bajo la dirección de México y Suiza, los dos países que se encargan de liderar el proceso.

Entre los conceptos que serán compromiso de los países miembros de la ONU, destaca el de tratar todos los aspectos de la migración internacional, incluyendo las cuestione de tipo humanitario, de desarrollo y de derechos humanos.

Se busca contribuir con la gobernanza mundial y fortalecer la cooperación sobre la migración internacional en un marco legal para una cooperación internacional integral que beneficie a los migrantes y a la movilidad humana.

El texto que sirve de base a las negociaciones incluye compromisos concretos para reforzar la protección de los migrantes y aumentar las vías de inmigración legal, así como utilizar la detención de inmigrantes solo como “última opción”.

También dar a los inmigrantes documentación que les permita acceder a servicios públicos sin importar su estatus migratorio; facilitar la reunificación familiar o a asegurar que no sean discriminados frente al resto de ciudadanos a la hora de obtener servicios sociales.

En el texto previo al acuerdo se invita a los países a impedir los abusos laborales, generar pasillos o rutas de migración seguras, combatir a las mafias de trata de personas y, en fin, asegurar que la migración no convierte a una persona en “ilegal”.

Durante la apertura de las negociaciones, el presidente de la Asamblea General de la ONU, Miroslav Lajcak, pidió a los países que piensen en el bien común y sean flexibles en sus posturas.

“Si logramos un buen acuerdo, todos ganaremos. Incluso si no logramos exactamente lo que queríamos, porque solidificaremos el papel de Naciones Unidas en el mundo y ese es un papel que beneficia a todos”, dijo Lajcak.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.