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Escoge tu papel: víctima o proactivo

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¿Tienes una personalidad reactiva o proactiva?

La experiencia y la observación nos enseñan a distinguir, tanto en nosotros como en los demás, dos perfiles y tipos comportamentales bastante comunes y repetitivos:  Por una parte el tipo de personalidad reactivo y por otra el proactivo.

Como bien ha especificado Baldi Figueras, Coach y formador para el desarrollo personal, conocer de las características predominantes de estos perfiles puede ayudarnos a conocernos mejor a nosotros mismos y poder formalizar pasos concretos para ser más proactivos en la vida.

Características de las personas reactivas

  • Se desbordan emocionalmente ante las situaciones externas adversas
  • El 100% de su bienestar o malestar interno depende de si su entorno está bien o mal.
  • Pierden mucha energía juzgando y criticando a los demás
  • Percibiendo los cambios como amenazas y por tanto, acaban saboteándolos.
  • Están inmersos en sus preocupaciones
  • No buscan posibles soluciones
  • Se quejan verbalmente
  • No ejecutan ninguna acción para resolver un problema.
  • Tienen tendencia a ser pesimistas
  • Culpan casi siempre a los demás de todo lo que sucede
  • No tienen iniciativa para mejorar el entorno en el que viven.

Características de las personas proactivas

  • Responsables: Asumen, de forma consciente, la corresponsabilidad de su conducta
  • ositivas:  Procuran ser muy positivas antes las situaciones, para evitar caer el victimismo.
  • Creativas: Usan la creatividad para poder elaborar constantemente alternativas.
  • Impulsoras de metas:  Tienen claros sus objetivos y generan acciones para lograrlos. Su mirada está puesta en las acciones a medio plazo, pero alienadas con su objetivo a largo plazo.
  • Tienen autoconfianza: Tienen claras cuáles son sus fortalezas y sus debilidades y confían en su capacidad y potencial para poder superar las situaciones adversas.
  • Toman decisiones y propician la propia iniciativa:  Se anticipan a los problemas, no permiten que estos se alarguen en el tiempo sino que toman decisiones rápidas y pragmáticas. Actúan gestionando los imprevistos en base los objetivos que se ha marcado. Son conscientes de su libertad para poder elegir una respuesta interna y externa ante las circunstancias.
  • Asertivas:  Comunican a su entorno de forma adecuada cómo se sienten, qué opinan y qué necesitan.
  • Constantes: Su constancia es permanente, focalizan sus esfuerzos y acciones. Consiguen resultados tangibles, dado que siempre están orientados a los objetivos.

Cuatro pasos para desarrollar la proactividad en nuestras vidas. 

  1. Concretar los objetivos, para no perder nunca el rumbo.
  2. Identificar las circunstancias actuales que están impidiendo lograr los objetivos marcados.
  3. Identificar qué situaciones se encuentran en el área de influencia.
  4. Tomar acción solo en las áreas en las que se puede influir, sin perder de vista el objetivo marcado. Buscar cómo nuevas oportunidades con una visión constante en el corto y largo plazo.

Cuando comprendemos la importancia que tiene el desarrollar nuestra área de influencia, nos damos cuenta de que podemos liderar más fácilmente la consecución de los resultados que deseamos. 

Por lo tanto, es muy importante tomar conciencia de si en nuestro día a día somos reactivos o proactivos, para poner intención en generar actitudes y acciones que nos permitan desarrollar nuestra proactividad y seguir descubriendo cada dia toda la potencialidad que hay en cada uno de nosotros.

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