Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 04 agosto |
San Juan-Bautista María Vianney
home iconEspiritualidad
line break icon

¿Te sientes deprimido o triste? Reza esta oración del Padre Pío

PADRE PIO STATUE

Riccardo | CC BY 2.0

Margaret Rose Realy, Obl.Osb - publicado el 11/01/18

Si te encuentras sumido en la oscuridad, es fundamental “extender la mano”

Un pequeño texto anónimo enmarcado dice:

“Extiende la mano tan alto como puedas y Dios extenderá la Suya el resto de la distancia”.

Es la frase a la que recurro durante esos momentos en los que siento venir una oscuridad emocional: depresión. Para muchos de nosotros, esta oscuridad es un viejo amigo conocido e indeseado, el Perro Negro que menciona Sir Winston Churchill, también llamado trastorno afectivo estacional.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM) incluye definiciones clínicas para la depresión y también podemos recurrir a la explicación sobre la oscuridad espiritual que san Juan de la Cruz escribe en Noche oscura del alma.

Sea cual sea la manera en que hayas llegado a un estado depresivo, fuera cual fuera la historia que te llevó allí, la clave en esos momentos oscuros es extender la mano, buscar el contacto.




Te puede interesar:
¿Y dónde está Dios en mi depresión?

El estado de oscuridad y depresión no es un vacío. Es un espacio lleno de conocimiento ante el que estamos momentáneamente cegados. Cuando intentamos alcanzarlo solos, a menudo estamos demasiado exhaustos como para seguir profundizando y, así, sucumbimos a las oleadas de desesperación.

Buscar el contacto no es un movimiento intuitivo cuando nos hundimos psicológicamente y/o espiritualmente. Aunque nos hayan enseñado que perder la esperanza es volver la espalda a Dios —lo cual es pecado—, hay otro elemento de la desesperación que a veces se pasa por alto. Deriva de la Regla de San Benito:

“Que en todo sea Dios glorificado”.

En una confesión reciente, estando yo en una época de depresión, el sacerdote me dio una penitencia muy concreta. Debía leer sobre Jesús caminando sobre el mar tempestuoso, y sobre el miedo de Pedro en Mateo 14,30-31.

Luego había de reflexionar, específicamente, sobre el momento en que Pedro desespera y busca la ayuda de Nuestro Señor, ese segundo justo antes de que Jesús le sostuviera su mano.

Fue un momento oscuro lleno de duda para Pedro, cuya fe había flaqueado. También fue una respuesta intuitiva para una persona que se ahoga físicamente: extender la mano, intentar agarrarse a cualquier cosa para salvar la vida.

El padre me dio esta imagen para que meditara sobre ella y cumplir la penitencia; una metáfora para extender la mano hacia Cristo psicológicamente y espiritualmente.

Me sorprendió lo rápido que el instinto de sobrevivir espiritualmente se emparejó al deseo de vivir físicamente cuando se está agotado y en aguas profundas.

Con la tranquilidad de saber que el Señor ha cogido mi mano y que no me ahogaré, a menudo leo esta oración, a veces incluso tres veces entera:

Quédate conmigo, Señor, porque es necesario queestés presente para que no te olvide. Ya sabes lo fácil que te abandono.Quédate conmigo, Señor, porque soy débily necesito tu fuerza para no caer tan a menudo.Quédate conmigo, Señor, porque tú eres mi vida,y sin ti, no tengo fervor.Quédate conmigo, Señor, porque tú eres mi luz,y sin ti, estoy en tinieblas.Quédate conmigo, Señor, para mostrarme tu voluntad.Quédate conmigo, Señor, para que escuche tu vozy te siga.Quédate conmigo, Señor, porque deseo amartemucho y estar siempre en tu compañía.Quédate conmigo, Señor, si deseas que te sea fiel.Quédate conmigo, Señor, porque por pobre que sea mi alma,quiero que sea un lugar de consuelo para Ti, un nido de amor.Amén~ San Pío de Pietrelcina, Rezo para después de la Comunión

La depresión es una batalla y, para algunos de nosotros, una cruz que cargar toda la vida. Al cargarla lo mejor que podemos al mismo tiempo que extendemos la mano para pedir ayuda, somos conducidos a una madurez más honda en la fe, algo que, como la mayoría de las virtudes, no es un logro sencillo.


LONELY MAN,BEACH

Te puede interesar:
8 grandes santos que tuvieron depresión, pero nunca se rindieron ante ella

Tags:
depresionoracionPadre Píotristeza
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
MADELEINE PAULIAC
Sandra Ferrer
La doctora que ayudó a dar a luz a unas monjas violadas
2
Aleteia Brasil
Los 3 tipos de humildad según san Ignacio de Loyola
3
JAIRO
Esteban Pittaro
La última canción de Jairo a su esposa, fallecida tras 50 años de...
4
FERMIN SOSA
Jesús V. Picón
Mexicano al otro lado del mundo, ciclista y dice que sin miedo al...
5
knoNap
Giovanna Binci
KnoNap: Tras una dura experiencia, Danya crea un pañuelo anti-vio...
6
KEVIN CORDON
Pablo Cesio
Kevin Cordón, el deportista que entrenó en el salón de una iglesi...
7
VIRGIN
Ary Waldir Ramos Díaz
¿Por qué el Papa es tan devoto de la Virgen del Silencio?
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.