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Dos habilidades necesarias para el éxito además de la inteligencia

JEUNE FEMME ECRIVANT DANS UN PARC
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A la hora de tener éxito, el coeficiente intelectual no lo es todo

De niña, hablaba conmigo misma constantemente.

La presión social de la secundaria y el instituto me condicionaron hasta que me nació este hábito durante un tiempo, pero luego regresó con fuerzas renovadas cuando empecé a instalarme en la maternidad.

Me gusta el chiste que dice que hablo conmigo misma porque yo siempre me escucho, pero en realidad es porque mis pensamientos se enredan con frecuencia y no los puedo manejar bien hasta que los pongo en palabras, que es casi también la razón por la que escribo. Hablo conmigo misma para descubrir qué estoy pensando.

Siempre me ha preocupado un poco que esto sea una prueba de que estoy loca o de que, como poco, soy algo rara. Sin embargo, según un artículo en HealthyWay, hablar con uno mismo es, de hecho, un signo de alto cociente intelectual (CI).

El Sherlock Holmes de Benedict Cumberbatch a menudo conversa consigo mismo, habla casi a la misma velocidad que resuelve casos.

Sherlock, un detective brillante (aunque ficticio), quizás esté en la buena pista. Los estudios muestran que hablar con uno mismo podría ser un indicio de inteligencia avanzada.

Resolver problemas en voz alta puede ayudar a organizar pensamientos y acciones. Además, hablar con uno mismo puede ayudar a mejorar la concentración y completar más rápido tareas concretas.

Por tentador que resulte comparar mis monólogos diarios con la genialidad sherlockiana, los míos se centran menos en resolver asesinatos y más en reducir las pilas de ropa de colada. Por no mencionar los platos, los juguetes diseminados y las estanterías sueltas…

MESSY,DESK
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Por suerte para mí (¡otra vez!), las personas con un alto CI a menudo son desastrosas y desorganizadas.

Un estudio de la Universidad de Minnesota descubrió que un entorno ordenado inspira a las personas a hacer lo que se espera de ellas (una especie de teoría de las ventanas rotas), mientras que un entorno desordenado anima a las personas a liberarse de las convenciones e intentar nuevas cosas.

También es cierto que derribar las convenciones no siempre es algo bueno y que la creatividad tiene un valor limitado para cosas como las tareas del hogar. He descubierto que funciono mejor cuando la casa está ordenada pero mi escritorio desordenado: el desorden en el escritorio inspira creatividad en un entorno donde es útil, y el orden en el resto de la casa me ayuda a mantener el rumbo a lo largo del día.

Sin embargo, es importante recordar que tu cociente intelectual o CI no lo es todo para poder vivir bien la vida.

De hecho, un alto CI puede ser un impedimento para tener éxito si no logras sacar partido a tu inteligencia y aplicarla a la creciente complejidad de la vida. Según Harvard Business Review, nuestra capacidad para gestionar lo complejo depende en realidad de tres cualidades: CI, CE (cociente emocional) y CC (cociente de curiosidad).

El CE indica nuestra habilidad para administrar las relaciones interpersonales, mientras que el CC indica una sed de conocimiento y conduce a una mayor inversión intelectual con el paso del tiempo. A diferencia del CI, tanto el CE como el CC pueden desarrollarse. También a diferencia del CI, tener un alto CE y CC se relaciona positivamente con un mayor éxito y satisfacción personales y profesionales.

Por suerte, para desarrollar tus cocientes emocional y de curiosidad no es necesario ser desordenado, hablar contigo mismo o cultivar cualquier otro comportamiento extraño asociado a un alto CI.

Puedes mejorar tu inteligencia emocional siendo proactivo en vez de reactivo en las relaciones personales y respondiendo al fracaso con optimismo en vez de frustración.

Tu cociente de curiosidad es todavía más fácil de desarrollar: simplemente date permiso para plantearte preguntas y descubrir las respuestas.

Por encima de todo, recuerda que tener un alto CI no significa mucho en sí mismo, incluso si hablas contigo mismo.

Independientemente de tu CI, serás más feliz y más exitoso si inviertes tu tiempo y tu esfuerzo en desarrollar tu inteligencia emocional y mantenerte curioso.

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