Recibe Aleteia gratis directamente por email

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

¿Qué se espera este año de la Marcha por la Vida en Estados Unidos?

MARCH FOR LIFE
Comparte

La manifestación pacífica que busca cambiar las mentes y los corazones sobre el tema del aborto

El próximo 19 de enero, un día antes que se cumpla el primer año de mandato de Donal J. Trump, poco más de cien mil personas, defensoras de la vida de todo Estados Unidos viajarán a Washington, D. C. para participar en la jornada 2018 de la Marcha por la Vida, el acontecimiento pro-vida más grande de todo el planeta.

Esta ocasión la Marcha es especial porque se cumple el 45 aniversario de la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos (emitida en 1973) sobre el célebre caso Roe v. Wade, decisión que dio vía libre a legislaciones a favor del aborto en estados de la Unión Americana.

Según han adelantado los organizadores de la Marcha por la Vida, el día 19 de enero comenzará con un mitin en el Monumento a Washington, seguido de una marcha por la Avenida de la Constitución hasta la Corte Suprema y los edificios del Capitolio. Y concluirá con reuniones con funcionarios federales y legisladores.

Esta magna concentración en pleno invierno de la capital estadounidense, se concibe, año con año, como una manifestación pacífica que busca cambiar las mentes y los corazones sobre el tema del aborto en Estados Unidos. Y, dada la resonancia que tiene este país en el mundo, en el resto de los países que lo permiten legalmente.

“Tuvimos un contingente de 100,000 personas en la Marcha 2017 y anticipamos tener al menos la misma cantidad, si no es que más, para 2018”, dijo a Our Sunday Visitor Jeanne Mancini, presidenta de Marcha por la Vida desde 2012.

Por lo demás, la Marcha no se queda en Washington. Esta es la más concurrida del país, pero otras se llevan a cabo en el mes de enero con el mismo propósito, como la South Carolina Stand Up for Life March and Rally, 6 de enero, en Columbia (Carolina del Sur); Celebra la Vida, 13 de enero, Cheyenne, Wyoming o el Rally de la Vida, el 13 de enero en Denver (Colorado); March for Life Mobile, Alabama, 19 de enero; OneLife LA, 20 de enero, en Los Ángeles (California) y Walk for Life West Coast, 27 de enero, San Francisco (California).

La Marcha por la Vida comenzó en 1974 por inspiración de Nellie Gray (1924-2012). Ella y quienes la secundaron, creyeron que el fallo de la Corte Suprema iba a ser revocado muy pronto. Pero no ha sido así. Gray murió sin haber visto tal revocación y sus sucesoras, como Mancini, siguen promoviendo, 45 años más tarde, la misma intención: que el aborto no debe ser permitido.

Gran presencia de jóvenes

Quizá lo más importante de la Marcha sea, dice Mancini, que “la mayoría de nuestros participantes son adolescentes y adultos jóvenes (…) Los jóvenes se sienten atraídos por cuestiones de justicia social, y el aborto es el problema de justicia social más importante de nuestro tiempo. Los jóvenes se ven a sí mismos como la generación pro-vida”.

“Aunque la razón del evento es algo trágico, la gran cantidad de personas que participan es un hermoso testimonio de la dignidad de la vida humana y la necesidad de ponerse de pie y protegerla”, dijo a Our Sunday Visitor, Cassidy Roderick, un estudiante de segundo año en la Universidad Franciscana de Steubenville en Ohio.

Katie Probst, estudiante de último año en el Benedictine College en Kansas, encabezará un grupo de 300 compañeros y asistirá a su décima marcha. Para Probst, la participación en la Marcha le asegura que muchos jóvenes como ella comparten sus puntos de vista pro-vida. “Me recuerda que no estoy sola y que esta es una pelea para mi generación”, dijo.

Si bien la Marcha no está cerrada solamente a los participantes católicos, “la columna vertebral” de este movimiento son los propios católicos, según Mancini.

El cantante cristiano Plumb dará inicio a la manifestación, con una presentación a las 11:30 a.m., seguido de oradores y la Marcha. Una vez que concluya la Marcha, se invitará a los participantes a permanecer en los escalones del edificio de la Corte Suprema y escuchar testimonios de Silent No More, historias de los efectos adversos que el aborto ha tenido en las vidas de las personas.

El vicepresidente Mike Pence fue el invitado especial de la Marcha por la Vida de 2017, habiendo jurado su cargo la semana anterior. Su participación en la Marcha fue anunciada la noche anterior y un anuncio de último minuto de similar magnitud es una posibilidad para la Marcha por la Vida de 2018.

“La Marcha ha tenido un efecto transformador en muchas personas”, dijo Mancini. Y remató: “Sin embargo, siempre ha sido nuestra meta principal terminar con el aborto, y no tener la necesidad de otra Marcha por la Vida”.

Con información de Jim Graves quien escribe desde California para Our Sunday Visitor.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.