El asesinato de Isabel Garza conmocionó a la ciudad de McAllenCasos como el del ex sacerdote estadounidense John Feit, en la actualidad de 84 años de edad son por los que la Iglesia, especialmente San Juan Pablo II, ha pedido perdón. Y lo seguirá haciendo con Francisco, aunado ahora a la misericordia.
John Feit, retirado del ministerio sacerdotal hacia 1969 (vive en Arizona, está casado y tiene hijos y nietos) fue condenado en Texas a cadena perpetua luego de 57 años de libertad, tras el asesinato de la joven Isabel Garza en la ciudad de McAllen.
El asesinato de Isabel Garza –entonces de 25 años de edad, de origen hispano, profesora y reina de la belleza de su región– ocurrió tras haber acudido a confesarse con el joven padre Feit, a la sazón de 27 años de edad.
Isabel Garza era una joven llena de fe y había acudido poco antes de la Semana Santa a confesarse. En el templo del Sagrado Corazón de Jesús, en la localidad texana de McAllen, estaba Feit en el confesionario.
Nadie volvió a ver con vida a Isabel tras el sacramento de la Penitencia por parte del que sería su asesino. Cinco días después, el cuerpo de Isabel fue hallado a la orilla de un canal, junto con un candelabro de la Iglesia del Sagrado Corazón y un visualizador de diapositivas que, según la policía, le pertenecía a Feit.
El cadáver de Isabel fue encontrado envuelto en arpillera, boca abajo en un canal cercano. Una autopsia descubrió, más tarde, que la joven (Miss Belleza South Texas y maestra de segundo grado) había sido violada mientras estaba inconsciente y sofocada.
Feit fue considerado el principal sospechoso durante más de medio siglo, pero finalmente fue arrestado el mes pasado en Scottsdale, Arizona, cuando se supo que había nuevas evidencias en su contra.
No obstante, nunca había sido acusado del asesinato. Los medios estadounidenses especulan que Feit estuvo protegido por seguidores en Texas del entonces senador católico John F. Kennedy.
Estas mismas fuentes argumentan que protegiendo a Feit creían evitar el descrédito de la Iglesia católica si se hiciera público el hecho y no pondrían obstáculo para la llegada de Kennedy a la Casa Blanca.
El pasado jueves 8 de diciembre, el fiscal solicitó al jurado una sentencia de 57 años, uno por cada año que Feit permaneció en libertad desde la muerte de Garza, mientras que la defensa buscaba la libertad condicional para el acusado, seguramente por razones de edad.
Sin embargo, hubo un testigo de calidad: Dale Tacheny, un monje que conoció a Feit en un monasterio de Missouri testificó que el exsacerdote admitió su culpabilidad en 1963. Por lo demás, hasta el momento, Feit alega su absoluta inocencia.
El caso de Isabel Garza había quedado congelado desde 1963 hasta 2002 cuando hubo un intento de reabrirlo por parte de Rene Guerra, procurador del condado de Hidalgo (Texas), pero un Gran Jurado rechazó emitir una acusación.
El juez del distrito estatal Luis Singleterry estableció una fianza de un millón de dólares, y envió a Feit a la custodia para esperar el juicio que podría llevarlo a pasar el resto de su vida tras las rejas.