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El corazón de los paraguayos por estos días tiene el sello de Caacupé

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Miles de personas se movilizan para venerar a la patrona de Paraguay

La familia de Ángel Ferreira dijo presente y lo hizo con un único objetivo: agradecerle a la Virgen de Caacupé, patrona de Paraguay, por la salud de Miguel Ángel, un pequeño de siete años aquejado desde los dos años con una rara enfermedad.

En esta oportunidad, realizó varios kilómetros junto a su familia para dejar a los pies de la Virgen en el santuario que lleva su nombre, un mechón de pelo. Es que a Miguel Ángel no le crecía el cabello hasta que entre idas y vuelta a través de diversos hospitales su familia lo llevó a bañarse al pozo de la Virgen (Tupãsy Ykuá).

“Ahí le bañamos completo. Le mojamos su cabeza. Y tres días después ya veíamos cómo le iba creciendo su cabellito”, contó su padre, reproduce Extra Press.

El chico, actualmente, goza de una ondulada cabellera y suele moverse con indumentaria deportiva, pues es un ferviente hincha del club local Cerro Porteño.

Pero la historia de esta familia no es la única que resuena por estos días en Paraguay. Son innumerables los testimonios de personas que desde hace varios días peregrinan con el único fin de rendirse ante los pies de la Virgen de Caacupé.

 

 

Precisamente, se trata de advocación mariana vinculada a la Inmaculada, cuya fiesta central se celebra el 8 de diciembre, pero que desde hace varios días ha generado un intenso movimiento en la zona.

Es habitual ver a gente que utiliza diversos medios de transporte para llegar al lugar.  Por ejemplo, el caso de unas 12 familias que recorrieron unos 50 kilómetros en carretas desde la localidad de Valenzuela. Lo hacen como una tradición que ya tiene 60 años, recuerda ABC de Paraguay.

Otros prefieren hacerlo caminando y sin importar el calor ni las horas más duras del día para exponerse a la luz del sol.

“Le hice una promesa a la Virgen de traerle a mi bebé para que le salga todo bien en su salud”, manifestó Fabián Espillaga a Última Hora.

La receta para contrarrestar estas condiciones tiene que ver con un paño de agua fría sobre las cabezas.

“Nos casamos y le pedimos para nuestra casa y un trabajo. Hoy en día ya estamos en casa propia que conseguimos de forma milagrosa”, dice a ese mismo medio Helio Roble, quien peregrina agradeciendo a la Virgen desde hace ocho años. En esta oportunidad se sumaron también su esposa, hijas y ahijadas.

Mientras tanto, en el santuario, por estos días se desarrollan diversas celebraciones religiosas con motivo del novenario de cara a este 8 de diciembre. Este miércoles el encargado de oficiar las celebraciones centrales fue monseñor Edmundo Valenzuela, arzobispo de Asunción, y lo hizo con un mensaje dirigido especialmente a los jóvenes.

En ese sentido, los invitó a involucrarse “para tener un país más reconciliado mediante el diálogo y la cultura del encuentro”. (Leer homilía completa).

De esta manera, con la gran afluencia de peregrinos, aspecto reconocido por las propias autoridades como algo inédito con respecto a otros años, Caacupé vuelve a transformarse en el “centro espiritual” de los paraguayos y otros tantos peregrinos provenientes de otras partes del continente que viven esta fiesta de una manera muy especial llena de promesas, esperanzas y alegrías.

 

Con información de medios paraguayos y arzobispado de Asunción

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