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El Papa: ¿Tienes un GPS espiritual en el corazón? ¿Sabes a donde te lleva?

Pope Francis MYANMAR

Vincenzo PINTO / AFP

Ary Waldir Ramos Díaz - publicado el 29/11/17 - actualizado el 29/11/17

El Pontífice predicó en su primera homilía en Myanmar sobre la sabiduría de Dios que da las coordenadas para la vida y supera la lógica humana

En la primera misa publica celebrada en Myanmar el papa Francisco ha pedido a los cristianos no responder a la violencia con la rabia o la venganza, sino con el perdón y la misericordia.

Francisco usó una metáfora moderna para indicar que el sacrificio por amor “revelado en la cruz”, es imparable. “Es como un GPS espiritual que nos guía de manera inexorable hacia la vida íntima de Dios y el corazón de nuestro prójimo”. 

Ante los cristianos que son una minoría en el país (-1%), el Papa les animó a ver la Cruz y no perder el ánimo.

“¿No nos dijo él que nadie se puede resistir a su sabiduría (cf. Lc 21,15)? Su mensaje de perdón y misericordia se sirve de una lógica que no todos querrán comprender y que encontrará obstáculos. Sin embargo, su amor revelado en la cruz, en definitiva, nadie lo puede detener”, expresó.

El GPS es un sistema de Posicionamiento Global, que permite determinar en toda el Planeta la posición de un objeto (una persona, un vehículo) con una precisión de hasta centímetros. Así es el “GPS espiritual” – según Francisco – que guía a los cristianos a determinar con precisión el camino para estar con Dios y hacer el bien.

Probablemente sea el mismo GPS que ha traído a 150.000 fieles (según las cifras de las autoridades locales) hasta la llanura del Kyaikksan Ground para asistir a la Misa presidida por el Sucesor de Pedro, realizada en un área de 60 hectáreas en el corazón de ciudad birmana de Yangon.

El Pontífice tuvo palabras de agradecimiento para este ‘pequeño grey’ como lo llamó el cardenal Charles Maung Bo, arzobispo de la principal ciudad birmana, en sus saludos al Papa.

“Muchos de vosotros habéis venido de lejanas y remotas tierras montañosas, algunos incluso a pie. Vengo como peregrino para escuchar y aprender de vosotros, y para ofreceros algunas palabras de esperanza y consuelo”,  dijo Francisco ante una multitud alegre y colorada, engalanada con sus vestidos típicos.

La primera lectura ha sido tomada del libro de Daniel y “nos ayuda a ver lo limitada que era la sabiduría del rey Baltasar y sus videntes”.

Ellos “no poseían la sabiduría para alabar a Dios, en cuyas manos está nuestra vida y nuestro aliento. Daniel, sin embargo, tenía la sabiduría del Señor y fue capaz de interpretar sus grandes misterios”.

Jesús no nos enseñó su sabiduría con largos discursos o grandes demostraciones de poder político o terreno, sino entregando su vida en la cruz”, agregó el Papa.

Advirtió que a “veces podemos caer en la trampa de confiar en nuestra propia sabiduría, pero la verdad es que podemos fácilmente desorientarnos”.

La Cruz sea nuestra brújula 

“En esos momentos, debemos recordar que tenemos ante nosotros una brújula segura: el Señor crucificado. En la cruz, encontramos la sabiduría que puede guiar nuestras vidas con la luz que proviene de Dios”.

El Papa también recordó la herida abierta en la sociedad de Myanmar que está haciendo una transición hacía la democracia desde 2015, tras la caída del poder de la junta militar que aún sigue teniendo influencia.

Sé que muchos en Myanmar llevan las heridas de la violencia, heridas visibles e invisibles”, destacó.

Asimismo, aseguró que “existe la tentación de responder a estas heridas con una sabiduría mundana[…]. Pensamos que la curación pueda venir de la ira y de la venganza. Sin embargo, el camino de la venganza no es el camino de Jesús”. 

Señaló que el “camino de Jesús es radicalmente diferente. Cuando el odio y el rechazo lo condujeron a la pasión y a la muerte, él respondió con perdón y compasión”. 

No obstante, la heridas dolorosas, el “Espíritu, Jesús nos hace capaces de ser signos de su sabiduría”, que vence a la sabiduría de este mundo”.

El bálsamo de la Misericordia 

“Sé que la Iglesia en Myanmar ya está haciendo mucho para llevar a otros el bálsamo saludable de la misericordia de Dios, especialmente a los más necesitados”, expresó.

En la homilía del Papa estaba implícita la referencia al proceso de reconciliación nacional que tiene lugar en todo el país. Precisamente, ayer el Papa se reunía con Aung San Suu Kyi y pedía que “todas la etnias” y las diversas religiones hagan parte del proceso.

Hoy fue la ocasión para invitar a los fieles católicos para que sean medios del Evangelio para ayudar a “otras minorías tribales, sin forzar ni coaccionar, sino siempre invitando y acogiendo”.

Los católicos son apenas 675 mil personas de una población total de 51 millones, en su mayoría budistas y en este sentido, el Papa admitió:En medio de tanta pobreza y dificultades, muchos de vosotros ofrecéis ayuda práctica y solidaridad a los pobres y a los que sufren”.

También quiso destacar el servicio diario de la Iglesia que “en este país está ayudando a un gran número de hombres, mujeres y niños, sin distinción de religión u origen étnico”.

La Virgen compañera hasta la Cruz  

El papa Francisco sostuvo que Jesús “recompensará» la labor de aquellos que siembren  «semillas de curación y reconciliación en sus familias, comunidades y en toda la sociedad”.

E indicó a la “Santísima Virgen María” que siguió a su “Hijo hasta la oscura montaña del Calvario y nos acompaña en cada paso de nuestro viaje terrenal”.

Que ella nos obtenga la gracia de ser mensajeros de la verdadera sabiduría, profundamente misericordiosos con los necesitados, con la alegría que proviene de encontrar descanso en las heridas de Jesús, que nos amó hasta el final”.

Al final, el Obispo de Roma bendijo la Iglesia en Myanmar. “Que él bendiga a esta tierra con su paz”.

La jornada del Papa continuará con otros dos compromisos públicos, el encuentro con el Consejo Superior Supremo de “Sangha” de los monjes budistas y, sucesivamente, el encuentro con los obispos del país en la sede de la arquidiócesis de Yangon.

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