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La muerte de otra líder social en Tumaco llena de dolor a Colombia

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Estaba vinculada a las asociaciones religiosas del Divino Niño y Jesús Nazareno

Por estas horas Colombia llora la muerte de una nueva líder social y religiosa. Se trata de Luz Yeni Montaño, una mujer colombiana de 48 años que fue asesinada el domingo en la localidad de Tumaco (Nariño) a manos de desconocidos.

Si bien su caso está bajo proceso de investigación, la muerte de esta mujer sucede en un contexto crítico cargado de movilizaciones y otras muertes en esa región colombiana de líderes sociales que han generado repudio y llamado de atención.

Luz no era una más dentro su comunidad y de destacaba por un gran espíritu religioso y entusiasmo, pues estaba vinculada a las asociaciones religiosas del Divino Niño y Jesús Nazareno, grupos que trabajan con víctimas del conflicto armado y población desplazada, recuerda El Tiempo.

En ese sentido, el vicario general de la Diócesis de Tumaco, el sacerdote Arnulfo Mina, no pudo dejar de expresar su dolor y consternación.

“Uno queda con una impotencia absoluta porque las cosas no avanzan y los asesinatos continúan”, expresó el sacerdote a ese medio colombiano.

Entre otras cosas Mina también hizo referencia a disputas entre pandillas y “fronteras invisibles” –como recordó una nota de la propia diócesis de Tumaco luego del asesinato de un grupo de campesinos- en una zona que se ha llenado de violencia en los últimos tiempos.

“Son grupos que integran jóvenes entre los 14 y 25 años de edad (…) Aquí hay una alta descomposición social y se disparó el consumo de sustancias psicoactivas en los niños y jóvenes”, agregó.

El pasado 17 de octubre en esta localidad también hubo que lamentar la muerte de José Jair Cortés, un hombre que se desempeñaba en un proyecto de prevención de minas antipersonales el Secretariado Nacional de Pastoral Social – Caritas Colombiana (SNPS-CC) y la Campaña Colombiana Contra Minas.

Su muerte también motivó un fuerte comunicado de la Conferencia Episcopal de Colombia.

“Jair era un hombre alegre, sencillo y comprometido con su comunidad. Debemos decir que era porque fue asesinado como muchos hoy saben en el país”, expresaban los obispos en aquel momento.

Pero la lista continúa y la situación en esa zona del país sudamericano requiere mayor atención y reflexión.

En tanto, en Colombia, este martes 14 de noviembre se celebra el Día de la Mujer Colombiana –en recuerdo de Policarpa Salavarrieta, una mujer vinculada a la causa independentista de ese país- y la muerte de esta líder social no debería dejar a nadie indiferente.

“Sin las mujeres la Iglesia del continente perdería la fuerza de renacer continuamente”, expresó el Papa durante su visita a Colombia en el mes de septiembre de este año. “Son las mujeres quienes con meticulosa paciencia, encienden y reencienden la llama de la fe”, aseguró el Papa.

 

 

Recemos por esta líder social y religiosa asesinada, su familias y por Colombia en estas nuevas horas de incertidumbre.

 

 

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