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Novena de san Luis Martin: para la depresión, la ansiedad y los trastornos mentales

Louis Martin in his wheelchair in the garden of 7 Rue Labbey, Lisieux. From left, Celine; the Le Juifs, a couple who worked for the Martins here; and Leonie.
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Quizás a causa de los derrames cerebrales, el padre de santa Teresa sufrió un deterioro de su estado mental al final de su vida

Los santos Luis y Zélia Martin mantuvieron un hogar lleno de fe, amor y alegría, criando a cinco hijas que se hicieron monjas, entre ellas santa Teresa de Lisieux. Zélia falleció por un cáncer de mama a los 45 años, dejando a Luis con cinco hijas de entre 4 y 17 años. El padre creó una vida ordenada y estable para ellas, llena de juegos, oración y lectura espiritual.

Sin embargo, con el paso del tiempo, su estado mental empezó a empeorar, quizás a causa de sus derrames cerebrales, y mostraba un comportamiento errático y a veces desaparecía durante días.

Su comportamiento extraño y disperso se convirtió en un problema para la familia que en última instancia les llevó a internarlo en Caen, donde las Hijas del Buen Salvador dirigían un hospital psiquiátrico.

Luis y su familia afrontaron el desafío con fe, en la creencia de que era una prueba enviada para purificarles. En un momento de claridad, Luis dijo a un médico: “Sé por qué el Buen Dios me ha enviado esta prueba: nunca he tenido ninguna humillación en mi vida y necesito experimentar alguna”.

De este periodo, santa Teresa escribió:

Algún día, en el cielo, nos gustará hablar de nuestras gloriosas tribulaciones, ¿no nos alegramos ya ahora de haberlas sufrido…? Sí, los tres años del martirio de papá me parecen los más preciosos, los más fructíferos de toda nuestra vida. No los cambiaría por todos los éxtasis y revelaciones de los santos. Mi corazón rebosa de gratitud al pensar en ese tesoro inestimable que debe de despertar una santa envidia en los ángeles de la corte celestial… (…) ¡Madre mía querida, qué hermosa ha sido nuestra gran tribulación, ya que de todos nuestros corazones no brotaron más que suspiros de amor y de gratitud…! Ya no caminábamos por las sendas de la perfección: ¡volábamos las 5!

Día 1

San Luis, conociste una gran felicidad y una gran desesperación, y en ambas permaneciste fuerte en la fe. Ayúdanos a mantener a Dios cerca a través de nuestro sufrimiento, incluso cuando gritamos con el Salmista:
“¿Hasta cuándo me tendrás olvidado, Señor?
¿Eternamente?
¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?
¿Hasta cuándo mi alma estará acongojada
y habrá pesar en mi corazón, día tras día?
¿Hasta cuándo mi enemigo prevalecerá sobre mí?”. (Salmo 13)

Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

Día 2

San Luis, junto con Zélia llenaste tu hogar de un amor tal que produjo santas, pero ni siquiera una gran piedad nos libra de la pérdida y la tristeza. Con todos los que se duelen y lamentan, decimos:
“Mi alma llora de tristeza: consuélame con tu palabra”. (Salmo 119)

Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

Día 3

San Luis, tú conociste el desafío de una mente desordenada. Lleva nuestras oraciones hasta nuestro Padre en el paraíso para que podamos tener paz en nuestros corazones y nuestras vidas.
“Tú eres mi refugio, tú me libras de los peligros y me colmas con la alegría de la salvación”. (Salmo 32)
Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

Día 4

San Luis, tu hija Teresa sufrió un periodo de profunda depresión y de pérdida de fe, llegando a contemplar incluso el suicidio, pero tú permaneciste fuerte por ella. Que nosotros estemos ahí para otros incluso durante nuestras propias tribulaciones.
“Inclina tu oído hacia mí y ven pronto a socorrerme. Sé para mí una roca protectora, un baluarte donde me encuentre a salvo”. (Salmo 31)

Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

Día 5

San Luis, que aquellos que nos rodean recuerden que tu hija santa Teresa escribió: “Una palabra, una sonrisa amable, basta muchas veces para alegrar un alma abatida”. Da fuerzas a los seres queridos y a los cuidadores de quienes se enfrentan a los problemas mentales.
“¿Por qué te deprimes, alma mía?
¿Por qué te inquietas?
Espera en Dios, y yo volveré a darle gracias,
a él, que es mi salvador y mi Dios”. (Salmo 42)

Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

Día 6

San Luis, igual que tú, que nosotros unamos también nuestro sufrimiento al de Cristo y nos acerquemos a Él cargando nuestras propias cruces.
“El Señor está cerca del que sufre y salva a los que están abatidos”. (Salmo 34)

Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

Día 7

San Luis, tu familia, tus amigos y tus cuidadores te dieron apoyo y cariñosa bondad a lo largo de tu enfermedad. Ayuda a quienes nos rodean —desconocidos y amigos— para que abran los ojos ante quienes sufren angustia mental y extiendan el amor del buen samaritano para vendar sus heridas y animar sus espíritus.
“Estoy agobiado, decaído hasta el extremo,
y ando triste todo el día.
Siento un ardor en mis entrañas,
y no hay parte sana en mi carne;
(…)
Pero tú, Señor, no me abandones,
Dios mío, no te quedes lejos de mí;
¡apresúrate a venir en mi ayuda,
mi Señor, mi salvador!” (Salmo 38)

Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

Día 8

San Luis, tú confiaste en el Señor aunque a veces debió parecer que Él mantenía silencio ante tus dificultades. Que nosotros confiemos siempre en que el Dios del amor nunca puede olvidarnos, incluso cuando nos sintamos más olvidados.
“Yo confío en tu misericordia:
que mi corazón se alegre porque me salvaste.
¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!”. (Salmo 13)

Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

Día 9

San Luis, reza por nosotros y por todos quienes sufren depresión, enfermedad mental o ansiedad, y también por aquellos que les cuidan.
“Yo he visto sus caminos, pero lo sanaré,
lo guiaré y lo colmaré de consuelos;
y de los labios de los que están de duelo,
haré brotar la acción de gracias.
¡Paz al que está lejos, paz al que está cerca!
Yo lo sanaré, dice el Señor”. (Isaías 57)

Oh, Señor, por la intervención de san Luis Martin, elévanos a quienes sufrimos depresión, ansiedad, demencia u otros problemas mentales, y condúcenos fuera de las tinieblas y hacia Tu luz.
Padre Nuestro
Ave María
Gloria
Amén

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