Aleteia

¿Por qué cada profesión tiene su santo patrón?

Jibi44-Jastrow-H. Zell-Gabriel Sozzi/Wikimedia-CC
Comparte
Comenta

¿De donde viene la piadosa costumbre de elegir un patrono que interceda por ciertas profesiones?

¿Sabías que cada profesión tiene su santo patrón al cuál pedir su protección? Y son tantas las profesiones, que hoy elegimos sólo las menos habituales o inusuales para hablar un poquito de ellos.

¿Pero qué es un santo patrón o patrono?

Es un santo intercesor que aboga por nosotros ante Dios y que tiene afinidad especial por un país o comunidad, lugar, congregación, una artesanía o actividad, o un grupo específico de personas.

El termino patrón viene del latín patronus = patrono que significa protector, defensor, abogado, amparador y la costumbre de invocar a un santo patrono es muy antigua, en el Antiguo Testamento podemos encontrar a San Miguel y San Gabriel como protectores de algunos países, más tarde los primeros cristianos ofrecían a los santos, sobre todo los santos mártires, sufragios por los difuntos y luego los obispos, misioneros, fundadores comenzaron a encomendar a un santo el lugar de misión o la congregación que había fundado.

El Concilio Vaticano II dice en cuanto a ellos que: Es sumamente conveniente que amemos a los amigos y coherederos de Cristo, hermanos también y eximios bienhechores nuestros; que rindamos a Dios las gracias que le debemos por ellos; que los invoquemos humildemente y que, para impetrar de Dios beneficios por medio de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor, que es el único Redentor y Salvador nuestro, acudamos a sus oraciones, protección y socorro. Todo genuino testimonio de amor que ofrezcamos a los bienaventurados se dirige, por su propia naturaleza, a Cristo y termina en Él, que es la corona de todos los santos, y por Él va a Dios, que es admirable en sus santos y en ellos es glorificado. (LG 50)

Los santos, además de interceder por nosotros y concedernos favores, nos sirven como modelos a imitar en la vivencia de virtudes y valores. Son personas que han entregado su vida y Dios nos los pone como puntos de referencia, para que nosotros mismos a través de su testimonio alcanzamos la santidad.

Como dijimos al principio un santo también puede ser patrono de una artesanía, actividad o profesión. Aquí te mencionamos algunos:

De los actores: san Ginés fue un actor romano del s. III, y san Juan Bosco que para divertir y educar a los jóvenes hacía de mago y malabaristas.

De los paragüeros: San Medardo de Noyon, permaneció bajo la lluvia sin mojarse porque un águila lo protegía, incluso antiguamente los paragüeros llamaban a su primer hijo así, para augurarse buen negocio.

De los patinadores: Santa Lidwina (patinando en el hielo sufrió una grave caída que le dejó por siempre enferma)

De las trabajadoras domésticas: Santa Zita fue empleada doméstica desde los 12 años.

De los traductores de Idiomas: Santa Lutgarda de Tongeren porque se comunicaba en francés sin jamás haberlo estudiado ni oído y San Jerónimo que tradujo la Biblia de sus lenguas naturales al latín.

De los dentistas: Santa Apolonia, fue martirizada con la extracción violenta de todos sus dientes.

De las amas de casa: Santa Marta, por su papel en las historias de la Biblia, donde se la muestra como una mujer servicial, atenta y acogedora.

De los cosmonautas: San José de Cupertino, tenía el don de la levitación.

De los alpinistas: San Bernardo de Menthon fundó su monasterio en los Alpes, donde nacieron los perros “San Bernardo” para ayuda de los montañeros.

De los electricistas: la Virgen de la Candelaria, su etimología deriva de candela que se refiere a la luz, la luz santa que guía hacia el buen camino y la redención y aviva la fe en Dios.

De los fotógrafos: santa Verónica, porque cuando en el via Crucis limpió el sudor de Cristo con un paño, quedó la imagen impresa en el lienzo como una fotografía.

De los aviadores: la Virgen de Loreto, ya que la santa casa donde nació la Virgen fue traslada por los ángeles por aire.

La lista de profesiones con su santo patrón es bastante extensa y la puedes ver en el siguiente enlace.

Y si todavía no tienes profesión y estás en busca de un trabajo puedes encomendarte a San Judas Tadeo o San Cayetano.

Comparte
Comenta
Newsletter
Recibe Aleteia cada día