¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete a nuestra newsletter

Recibe Aleteia gratis directamente por email
Aleteia

No tendrás mi odio, o cómo ganan las palabras

You Will Not Have My Hate
Comparte

Un documental recuerda el enorme impacto de la masacre en la sala Bataclan de París

En verdad todo se me ocurre paseando. Cómo quiero empezar un texto. El tono. El ritmo. La medida de una frase. Todo se me ocurre andando, sin parar, bordeando el mar o de camino a casa, aquí casi encima de la autovía.

Si existe una inspiración para mí, ésta la encuentro correteando la ciudad, las calles y las plazas esas llenas de gente. No la ciudad natal, de la que si no se sale a menudo te terminas derrumbando, sino esas ciudades que están pensadas para andar, para pasear sin cansarse, para ser un rato feliz. Me refiero a ciudades como París, de la que voy y en verdad es como si no saliera nunca.

Ahora justo escribo este texto en la buhardilla de un hotel cerca de la rue Amyot, donde Jeanne Hébuterne, embarazada de nueve meses, se lanzó al vacío y se mató. Fue justo el día siguiente a la muerte de su amante Modigliani. Pero no estoy aquí en París para hablar de Jeanne, ni de Modigliani, sino para pasear.

Y justo esta mañana, como iba a escribir este artículo tras ver la semana pasada el documental You will not have my hate (No tendrás mi odio), he paseado sin parar hasta la zona donde ocurrieron los atentados de la sala de conciertos Bataclan, y allí he sentido cómo, frente a la inmortalidad impasible de lo inerte, se me erizaba la piel, se me hacía un pequeño nudo en la cabeza al recordar tamaña sinrazón.

En este documental, que lleva el título de la carta que Antoine Leiris le escribió al asesino de su esposa Helene, fallecida en este atentado, y que se hizo en su día viral tras publicarla en Facebook, nos adentramos en la vida de toda esa gente que un día, en un partido de fútbol, en una terraza de un bar, en un concierto de su grupo preferido, vio cómo le cambia la vida el terror infame.

Este documental nos muestra cómo se empieza de cero, cómo se reconstruye el mundo desde la zona cero del dolor inconsolable, desde la separación y la ruptura, desde el desconsuelo. Escuchamos sin parpadear a las víctimas que resultaron heridas o mutiladas. A sus familiares. Y nos parece que el mundo en verdad no es el que un día soñamos.

“El viernes por la noche robásteis la vida de un ser excepcional, el amor de mi vida, la madre de mi hijo. Pero no tendréis mi odio. No sé quiénes sois ni lo quiero saber. Sois almas muertas. Así que no, no os haré este regalo de odiaros”, dice Antoine al inicio de su carta, y uno no puede dejar de conmoverse, no puede dejar de sentir cada una de estas palabras vibrando en la piel, no puede dejar de sentir cómo ganan siempre las palabras.

Ficha Técnica

Título original: You will not have my hate (No tendrás mi odio)

País: Francia

Año: 2016

Director: Antoine Leiris y Karine Dusfour

Duración: 72 minutos

Género: Documental

Tags:
cine
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.