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¿Por qué emociona la Sagrada Familia de Gaudí?

SAGRADA FAMILIA
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Armand Puig ofrece 8 claves para entenderlo

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Llegan los turistas o peregrinos religiosos, entran en el singular edificio religiosos de la Sagrada Familia de Barcelona y se emocionan. “Pasa todos los días”, nos cuenta satisfecho su rector, el sacerdote Lluís Bonet. Para comprender mejor este símbolo y el efecto emocional, hemos preguntado a uno de sus estudiosos, el teólogo Armand Puig.

Antoni Gaudí (1852-1926), el llamado “arquitecto de Dios”, sintetizó su visión del mundo y de la fe en el edificio todavía en construcción de la Sagrada Familia de Barcelona.

El rector del Ateneo San Pacià de esta ciudad catalana, el biblista Armand Puig, confiesa que él mismo se ha sentido “arrastrado” por esta “obra singular” en la que “la precisión del detalle, la calidad de la evocación y la evocación del símbolo” consiguen que la construcción sea una “nueva Jerusalén”.

“Gaudí empezó a construirá en la Europa de la Restauración y de la revolución, en medio de luchas entre burguesía y obreros”.

El Papa Benedicto XVI consagró esta basílica. Gaudí, en vida, sólo pudo ver construidos algunos elementos (una de las torres, un lienzo del abside, un trozo del claustro y la cripta, donde ahora está enterrado).

 

SAGRADA FAMILIA
haschelsax-(CC BY-ND 2.0)

 

Armand Puig destaca 8 motivos por los cuales este edificio toca a los que lo visitan, más allá de la belleza estética:

 

  1. Es una arquitectura inspirada en Dios

 

  1. Hay proporcionalidad entre símbolo, tradición, proporción y belleza

 

  1. Es un edificio que sintetiza el misterio cristiano

 

  1. Es una construcción que visibiliza la Iglesia

 

  1. Gaudí era consciente de hacer algo profundo, más allá de la singularidad

 

  1. Es un canto a la vida

 

  1. Es una obra que pide comprensión

 

  1. Es un tratado de teología
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