¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

8 errores que cometemos con los alimentos

FOOD
Chameleonseye - Shutterstock
Comparte

Para llevar una dieta saludable hay que tener en cuenta también cómo realizar una buena selección de alimentos, saber cómo prepararlos y conservarlos adecuadamente.

Es muy común que en el momento de prepararlos cometamos algunos errores que afectan su calidad nutricional, que hacen perder algunos nutrientes y sabor de los platos. Por lo tanto, es muy importante aprender a identificar esas fallas para solucionarlas y hacer una comida sana y sabrosa.

Los errores más comunes que cometemos en nuestro hogar son los siguientes. ¡A tomar nota!

1. Conservar en el refrigerador un alimento enlatado abierto. Los alimentos en lata pueden ser beneficiosos o sacarnos de un apuro, además duran por más tiempo cuando permanecen cerrados. Pero una vez abierta su vida útil disminuye considerablemente, y es necesario sacar todo su contenido. Esto sucede porque las latas contienen aluminio o acero que al estar en contacto con el aire comienza un proceso de oxidación, al mezclarse los residuos del acero o aluminio con los alimentos, puede ser perjudicial para la salud. La manera de conservarlos es sacando el alimento de la lata y colocarlo en un recipiente hermético de plástico o vidrio en el refrigerador o congelador.

2. Pan, papas y rebozados muy tostados. Cuando dejamos demasiado rato el pan en la tostadora o las papas freír mucho tiempo quedan muy doradas o tostadas y no es aconsejable. Durante el cocinado de ciertos alimentos a altas temperaturas como las frituras (más de 120 ºC) se produce una reacción química en la que aparece un compuesto toxico llamado acrilamida que oscurece los alimentos, y a la vez los hace más sabrosos. Pero este compuesto se está estudiando porque puede que aumente el riesgo de padecer cáncer.

EGGS
Firdaus Khale - Shutterstock

3. Lavar los huevos para conservarlos en el refrigerador. Los huevos tienen una cáscara porosa por lo que cualquier tipo de humedad favorece la penetración de bacterias al interior, como la salmonella. Para ello es aconsejable evitar comprar huevos rotos o con resto de plumas o heces. En el caso que este sucio se puede limpiar con un trapo seco, y se lavan solo cuando sea para usar enseguida.

4. Cocinar el brócoli en agua. Si lo cocinamos de esa manera se reducen sus propiedades nutricionales, principalmente las antioxidantes, por lo que se recomienda la cocción al vapor para además también conservar la vitamina C. En el caso de ser necesario, aprovechar para tomar el caldo de la cocción que es en donde quedan los nutrientes.

5. Cortar en trozos las frutas. Al cortar las frutas antes de su consumo, entran en contacto con el aire y la pulpa se oxida pierde vitamina C, a la vez que con la exposición a la luz también se promueve la pérdida de vitamina A. Lo mejor es cortarlas antes de consumirlas o agregarles unas gotitas de limón para evitar la oxidación y luego guardarlas en el refrigerador en un recipiente hermético.

6. Descongelar a temperatura ambiente. La descongelación de nuestros alimentos debe hacerse primero pasándolos al refrigerador durante 24 horas o si es para consumo inmediato en el horno microondas para evitar su contaminación.

7. Servir la tortilla en el mismo plato donde se la dio la vuelta. Primero es importante que la tortilla quede bien cocida, el centro del alimento debe alcanzar los 75ºC para evitar proliferación de bacterias.  Segundo no utilizar el mismo plato o recipiente donde estuvo la tortilla cruda, porque quedan los restos del huevo no cocido que puede contaminar la preparación.

8. No cocinar el tomate. Se ha descubierto que a diferencia de la mayoría de los vegetales y frutas cuando son sometidas a altas temperaturas se pierden nutrientes, en el tomate ocurre lo contrario. El licopeno (sustancia antioxidante presente en el tomate y otros vegetales o frutos rojos) durante la cocción entra en contacto con el aceite, donde se libera aumentado su capacidad antioxidante por ser un antioxidante liposoluble. Para aprovechar mejor su potencial si se lo come crudo mantener su piel, semillas y aderezar con aceite de oliva.

Para llevar una alimentación saludable no basta solamente con hacer una adecuada selección en cantidad y calidad de los alimentos, sino también elaborarlos de manera de conservar sus nutrientes, sabores y aromas característicos. Así como también evitando la aparición de enfermedades trasmitidas por los alimentos a través de la realización de buenas prácticas higiénico-alimentarias.

Tags:
alimentos
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.