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Hanna Andersson muestra un hermoso y raro aspecto de la vida familiar

Quizás seas de los que ignoran o no dan importancia a lo que ven en publicidad, pero no se puede negar que el marketing tiene un cierto efecto en todos nosotros, nos demos cuenta o no.

Esta es la razón por la que nos encanta la nueva campaña publicitaria de Hanna Andersson en la que aparecen numerosas familias con más de dos hijos. No todos los días reconocemos por la calle una familia con más de uno o dos hijos (a no ser que estés haciendo la compra semanal en el supermercado al por mayor de tu localidad, e incluso entonces es raro), pero a pesar del hecho de que las grandes familias son menos comunes estos días, lo cierto es que sí existen, así que nos parece maravilloso que esta empresa de influencia sueca con sede en Oregón (EE.UU.) las incluya en sus anuncios.

Los estudios nos dicen que, de media, los estadounidenses ven entre 4.000 y 10.000 anuncios en un día. Estas imágenes y palabras tienen un efecto en la manera en que funciona la sociedad y en cómo percibimos el mundo. Los anuncios nos ofrecen cosas que quizás necesitemos (aunque tal vez no lo sepamos todavía), despiertan nuestros deseos y a menudo representan un tipo de vida que quizás esperemos tener algún día. Reflejan los valores de una cultura —para bien o para mal— y a veces ofrecen un barómetro del clima político y social de una nación.

Así que, piensa en ello… ¿cuándo fue la última vez que viste un anuncio que incluía a una familia con más de uno o dos hijos? La mayoría de los anuncios hoy día destacan la familia perfectamente simétrica de cuatro miembros, con un niño y una niña, ni más ni menos. Los comerciantes no son ciegos a las realidades del cambiante modelo familiar: muchos anuncios ya presentan padres solteros haciendo la colada, familias multirraciales que incluyen miembros de diferentes culturas y países y muchas otras variaciones de lo que una vez se consideró la “norma”.

Entonces, ¿por qué las empresas dejan fuera de forma tan generalizada a familias que no cabrían bien en un sedán de cuatro puertas? Hanna Andersson muestra con orgullo a familias con tres, cuatro o incluso más hijos, aunque es casi imposible encontrar otras campañas publicitarias que hagan lo mismo.

Lo sé porque he rebuscado como una loca en Google para encontrar alguna. La mayoría de anuncios dirigidos a familias se parece a algo así:

Shutterstock

El Señor y la Señora de la Familia de Archivo y sus Hijos parecen felices disfrutando de su vida perfecta, ¿a que sí? No hay nada malo con retratos positivos como el de esta imagen. Pero ¿qué pasa cuando se añaden más niños a la ecuación?

Echa un vistazo a este anuncio para un servicio de televisión:

FTC Vision | Fair Use

Crea la impresión de que tener cuatro hijos ha hecho que estos padres estén desesperados por escapar. En vez de mostrar a una familia disfrutando de algo juntos, estos niños campan desatendidos y descuidados mientras sus padres simplemente les ignoran para buscar su propia comodidad.

Buscando más imágenes de familias grandes representadas en los medios, era casi imposible encontrar ninguna imagen positiva, excepto esta de Dolce & Gabbana, en la que esta madre tiene claramente más de uno y dos pequeños a quienes atender.

Dolce & Gabbana | Fair Use

Nuestra cultura puede llegar a obsesionarse muchísimo con la comodidad y cualquier padre y madre sabe que los hijos a veces pueden invadir ese codiciado “tiempo para mí”. Los sitios web de paternidad y blogs para madres están llenos de chistes tópicos de “necesito más vino”, con madres que cuentan amargamente las horas hasta poder irse a dormir.

Sin duda, la paternidad es una de las cosas más duras (sobre todo cuando se cría a niños o niñas de 2 y 3 años, ¿verdad?), y todo padre o madre se merece un descanso, pero con demasiada frecuencia parece que la mayoría de las representaciones de grandes familias en la publicidad solamente muestran caos: niños asalvajados y padres agotados que alargan la mano hacia su copa de vino, su chocolate o su mando a distancia.

Hanna Andersson muestra algo distinto a esos niños escalando paredes y padres exasperados llevándose las manos a la cabeza. En vez de eso, sus imágenes transmiten una sensación de calidez, amor, generosidad y cercanía.

Su elección de representar familias más grandes parece bastante deliberada: en casi todas las fotos “familiares” hay al menos tres niños presentes y muchas fotografías incluyen abuelos, mascotas familiares y múltiples chavales. (Por cierto, contactamos con Hanna Andersson interesándonos por sus comentarios, pero no nos respondieron; suponemos que estarán demasiado ocupados con todos esos niños).

El reparto incluye también muchas imágenes preciosas de familias multirraciales y multiétnicas. La empresa no solo vende ropa para madres y niños, sino que hay una línea especial de “Conjuntos familiares” de pijamas con tamaños y patrones con los mismos diseños adorables para todos los miembros de la familia: desde mamá y papá hasta la mascota familiar.

Las familias que se muestran aquí están relajadas (cómo no, ¡llevan pijamas conjuntados!) y cómodas, aparecen sonrientes, repantingadas, jugando todos y pasando un rato maravilloso simplemente compartiendo su compañía.

Hanna Andersson | Fair Use

Por supuesto, las familias grandes no son perfectas (¡ninguna familia lo es!) y tampoco son mejores que las familias pequeñas, pero sin duda su circunstancia es digna de ser celebrada, sobre todo en una época en la que casi parecen inexistentes.

Hanna Andersson nos recuerda que ahí fuera también hay familias numerosas y que es maravilloso tener una buena pandilla de niños correteando por la casa. Y muy especialmente si todo el mundo lleva pijamas navideños a juego.

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