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Tallin y la refundación de Europa

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La Cumbre Europea de Tallín sigue reformas de Macron, pero Berlín duda

¿Ha salido Europa del letargo que le llevó al Bréxit y las políticas del “ir tirando”? La pasada cumbre celebrada en Tallín (Estonia) ha supuesto un apoyo  al plan de refundación de la Unión Europea del presidente de Francia, Emmanuel Macron, aunque con algunos “peros” de la canciller Ángela Merkel, recién ganadora de las elecciones alemanas del pasado mes.

La Europa de hoy es más fuerte, y sobre todo ha mantenido su unidad en relación a los principios fundacionales. Europa no se ha roto, a pesar de las amenazas populistas y anti europeístas que se cernían sobre los principales países, en este  año 2017. Ahora será necesario poner las bases para asegurar la democracia, la paz, la defensa de los derechos humanos, la libertad, la seguridad y la justicia y lo que engloban los “valores” o acervo  humanistas de la Unión Europea.

Las elecciones celebradas en Holanda, Francia y Alemania, han alejado de Europa los fantasmas populistas contrarios a los valores tradicionales europeos. Y ahora, a pesar de Bréxit de Gran Bretaña, Europa quiere dar un paso adelante.

Macron quiere crear una verdadera soberanía europea y evitar que otra crisis económica pudiera mandar por los aires a la Unión. Para ello se necesita: apuntalar el euro y estrechar más a los países que utilizan esta moneda (la eurozona); acercar las políticas fiscales de los estados miembros y una política de defensa común, entre otras medidas. La reforma de la UE no debe hacerse en los despachos, según Macron, sino a plena luz del día, con la participación de los ciudadanos, pero no a través de referéndums nacionales que son obstaculizados por los populismos emergentes en Europa.

Según Macron –a quien apoya el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker – el próximo año 2018 “ha de ser un año importantísimo para la agenda europea”.

¿Cuáles son los apoyos de Macron? Son los países del sur (Italia, España, Portugal y Grecia), además de Holanda. Los países del centro y del Este (ex comunistas) no están de acuerdo con la fórmula velada de las propuestas de Macron –si bien suavizadas ahora– de hacer una Europa a varias velocidades, es decir que unos países—los más preparados—estarán al frente y los menos desarrollados deberán esforzarse para alcanzar a los más fuertes.

¿Y Alemania? Ángela Merkel, fue a la Cumbre de Tallín muy optimista tras su triunfo electoral. Merkel, de entrada, apoyó a Macron, pero dijo que habría que discutir los “detalles”. Merkel contuvo, con la pérdida de muchos votos– el peligro de que el partido de extrema derecha AfD pudiera subir más (hoy es el tercer partido, después de los socialdemócratas del SPD). Merkel que salió debilitada para formar gobierno en Berlín. Ella comentaba en los pasillos que tendrá muchas dificultades para formar gobierno en su país con Liberales y Verdes, partidos que son opuestos por el vértice, o casi, en política económica y social. 

El acuerdo entre Francia y Alemania es crucial en Europa. Es la que le da estabilidad, pues las guerras mundiales nacieron por los enfrentamientos entre estos países. Al parece Merkel busca ganar un poco de tiempo hasta la formación de un gobierno en su país y discutir luego los “detalles”. Macron ganó las elecciones francesas de calle, sin problemas, y por eso se siente más fortalecido para marcar su estrategia, aunque sabe que no lo puede a hacer sin Alemania. Merkel ha prometido de todas maneras recuperar los votos perdidos a favor del AfD ahora que el problema con los refugiados se va diluyendo. En los próximos meses Merkel deberá ocuparse bastante menos de Europa porque los conflictos que surgirán en su gobierno parece que serán considerables.

No se sabe hasta dónde puede llegar la ambición de Emmanuel Macron de reforzar Europa. Puede crear resentimientos, recelos, apatía de quienes no creen en Europa, malos entendidos, populismos larvados al perder los estados otra parte de su soberanía, etc.

De todas formas, la UE ha dado un paso importante para su reforma, y Juncker se ha felicitado porque hoy hay una “nueva agenda Europea”. Sin embargo otros dicen que lo importante es que se ponga a trabajar en los hechos y no en las ilusiones y que no se ofrezca un elefante para después conseguir solo un gatito.

En definitiva: gran satisfacción porque Merkel ganó las elecciones y ahuyentó el fantasma de una victoria de los populismos anti europeístas; necesidad de que funcione bien y con entendimiento el eje franco-alemán; la UE de hoy necesita una reforma a fondo en la dirección de una Europa más unida, y finalmente alejar los peligros del euro y de los populismos dentro de los estados.

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