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La tragedia que enluta a Brasil y la maestra que murió salvando vidas

TIAGO QUEIROZ / ESTADAO CONTEUDO / Agência Estado
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El incendio en una escuela a manos de un guardia de seguridad dejó nueve muertos y decenas de heridos

Lo que ocurrió fue inexplicable y realmente estremecedor. La tragedia tuvo lugar en la localidad de Janaúba, cercana a Belo Horizonte (Minas Gerais), y aconteció cuando Damiao Soares Dos Santos, el guardia de seguridad de la escuela llamada “Gente Inocente”, roció con un líquido inflamable a los niños allí presentes un instante antes de prender  fuego el edificio.

Si bien aún se siguen investigando los motivos –entre ellos que esta persona sufría problemas mentales-, lo cierto es que este hecho ocasionó una verdadera tragedia que tiene en vilo a Brasil y dejó como saldo de nueve personas muertas, entre niños y una maestra, además de más de 40 heridos.

Precisamente, en medio de tanto dolor y lágrimas, fue que se conoció el testimonio de Heley Abreu Silva Batista, la maestra de 43 años que murió salvando vidas de la mayor cantidad de niños posible.

 

Captura Instagram

 

Durante el cortejo fúnebre de este viernes esta maestra fue despedida como una verdadera heroína, pues las investigaciones señalan que le habría hecho frente al autor de la tragedia para intentar detenerlo incluso estando en llamas, indica Folha de S.Pablo.

Esta mujer, que murió en el hospital al poco tiempo de la tragedia y con quemaduras que alcanzaron la casi totalidad de su cuerpo, es tema de conversación, oración y hasta –aunque suene contradictorio- agradecimiento.

“La vida de ella era dar clases”, cuenta uno de sus familiares a ese medio, quien además da cuenta del amor por sus alumnos. Al mismo tiempo, trascendió que ella era también era madre de cuatro hijos (uno de ellos murió ahogado de pequeño, pero el caso no la tiró la hizo salir adelante junto a su marido).

Haley daba charlas de Bautismo y de preparación para el Matrimonio en la Iglesia de Nuestra Señora de Aparecida, incluso su hijo mayor es monaguillo del lugar y tiene dos primos sacerdotes.

 

 

Sin lugar a dudas una verdadera tragedia que enluta a Brasil. Pero entre tanto dolor también hay señales de que la vida puede más, pues esta mujer dio muestras de que no hay mayor amor que dar la vida por los demás. Mientras tanto, la imagen de Nuestra Señora de Aparecida –en este mes de octubre tan particular donde se cumplen 300 años del hallazgo de la talla en el mar- , que se vio dibujada en algunos de los féretros, también se hizo presente como ejemplo de que no se aparta del dolor de sus hijos.

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