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Papa Francisco: ¿Quieres pertenecer a la familia de Jesús?

Fernando Castellano-CC
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Homilía hoy en Casa Santa Marta: Cómo tratar con familiaridad a Dios

«Los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica»: este es el concepto de familia para Jesús, una familia «más amplia de la que se vive en el mundo».

Es la primera observación del Papa tomada del evangelio del día, en el que el Señor llama «madre», «hermanos» y » familia» a quienes le rodeaban y escuchaban su predicación.

Y esto, observa el Papa, «hace pensar en el concepto de familiaridad con Dios y con Jesús» que es algo más respecto a ser «discípulos» o «amigos»; no es una actitud «formal», ni «educado» ni mucho menos «diplomático«, añade el Papa.

Y entonces, «¿qué significa esta palabra que los padres espirituales en la Iglesia han usado y nos han enseñado?».

Significa, sobre todo, explica Francisco,»entrar en la casa de Jesús: entrar en esa atmósfera, vivir esa atmósfera, que hay en la casa de Jesús. Vivir allí, contemplar, ser libres, allí. Porque los hijos son libres, los que viven en casa del Señor son libres, los que tienen familiaridad con Él son libres».

«Los demás, usando una palabra de la Biblia, son los ‘hijos de la esclava’, digamos así, son cristianos pero no se atreven a acercarse, no se atreven a tener esta familiaridad con el Señor, siempre hay una distancia que les separa del Señor».

Pero familiaridad con Jesús, como nos enseñan los grandes santos, añade el Papa, significa también «estar con Él, mirarle, escuchar su Palabra, intentar practicarla, hablar con Él» .

Y la palabra, es oración, subraya Francisco: «esa oración que se hace también de camino: ‘Señor, ¿qué piensas?’, esta es la familiaridad, ¿no? Siempre. Los santos la tenían».

«Santa Teresa, es hermoso, porque dice que encontraba al Señor por todas partes, era familiar con el Señor por todas partes, también entre las ollas de la cocina, era así. Familiaridad con el Señor».

Finalmente, familiaridad es «permanecer» en presencia de Jesús, como él mismo nos aconseja en la Última cena o como nos recuerda el inicio del Evangelio, dice Francisco, cuando Juan indica: «este es el cordero de Dios que quita los pecados del mundo».

«Y Andrés y Juan fueron tras Jesús» y, como está escrito, “se quedaron con Él todo el día”.

Esta es la actitud de familiaridad, no esa «buena» de los cristianos que se mantienen a distancia de Jesús, «tú allí y yo aquí».

«Demos un paso en esta actitud de familiaridad con el Señor. Ese cristiano, con problemas, que va en el bus, en el metro e interiormente habla con el Señor, o al menos sabe que el Señor le mira, está cerca: esta es la familiaridad, es cercanía, es sentirse de la familia de Jesús».

«Pidamos esta gracia para todos nosotros, comprender lo que significa familiaridad con el Señor. Que el Señor nos dé esta gracia».

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