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«Defender la vida, la familia y los derechos de los pobres», pide el Papa en Colombia

RODRIGO ARANGUA / AFP
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Fue durante la primera gran celebración de la Misa en el Parque Simón Bolivar de Bogotá

 El Papa Francisco culminó este jueves con fuerza su intenso segundo día de periplo colombiano, con un llamado a los colombianos a no ceder a las «densas tinieblas» que amenazan a Colombia, sino a confiar en la luz del evangelio y trabajar por una sociedad reconciliada que no deje a nadie «fuera de la barca».
Francisco -visiblemente cansado y con vestimentas blancas hechas con manos colombianas y un báculo de madera que fue elaborado por cafeteros locales-  pronunció una homilía cargada de reflexión y directa al corazón de quienes lo escuchaban.

Estas «densas tinieblas», dijo el Papa, «que amenazan y destruyen la vida: las tinieblas de la injusticia y de la inequidad social; las tinieblas corruptoras de los intereses personales o grupales, que consumen de manera egoísta y desaforada lo que está destinado para el bienestar de todos; las tinieblas del irrespeto por la vida humana que siega a diario la existencia de tantos inocentes, cuya sangre clama al cielo; las tinieblas de la sed de venganza y del odio que mancha con sangre humana las manos de quienes se toman la justicia por su cuenta; las tinieblas de quienes se vuelven insensibles ante el dolor de tantas víctimas».

Para responder a estos desafíos, añadió el Papa, es necesario «volver a considerarnos hermanos, compañeros de camino, socios de esta empresa común que es la patria». «Que nadie quede al arbitrio de las tempestades; subir a la barca a todas las familias, santuario de vida; hacer lugar al bien común por encima de los intereses mezquinos o particulares, cargar a los más frágiles promoviendo sus derechos», añadió.

 

 

«En Bogotá y en Colombia peregrina una inmensa comunidad, que está llamada a convertirse en una red vigorosa que congregue a todos en la unidad, trabajando en la defensa y en el cuidado de la vida humana, particularmente cuando es más frágil y vulnerable: en el seno materno, en la infancia, en la vejez, en las condiciones de discapacidad y en las situaciones de marginación social. También multitudes que viven en Bogotá y en Colombia pueden llegar a ser verdaderas comunidades vivas, justas y fraternas si escuchan y acogen la Palabra de Dios».

 

Mientras pronunciaba estas palabras una enorme multitud acompañaba sus palabras en silencio y reflexión, siendo uno de los momentos más emotivos de la larga jornada.

 

Luego de estas palabras prosiguió la celebración litúrgica y al cierre fue el cardenal Rubén Salazar quien le dirigió algunas palabras de agradecimiento a Francisco, al tiempo de indicarle el compromiso contra la violencia en el país.

“Seguiremos cuidando a los que han sido víctima de la violencia. Seguiremos luchando con tesón para implantar la justica y la paz”, dijo Rubén Salazar al finalizar la misa.  Precisamente, esta ceremonia en Bogotá tenía como temas la paz y la justicia.

 

Alegría y colorido 

El Papa Francisco fue recibido en el Parque Simón Bolívar por una inmensa multitud -más de un millón de personas- que se hizo presente desde tempranas horas de la mañana en el lugar para seguirlo de cerca. Su entrada al lugar estuvo acompañada por música y color, al mejor estilo colombiano.  La orquesta Filarmónica de Bogotá también fue clave a la hora de animar el momento.

 

 

La ceremonia religiosa, que concluyó ya a la caída del sol,  cerró la primera gran jornada en Bogotá, que este viernes continuará en Villavicencio, donde habrá una instancia también impactante vinculada a la reconciliación.

 

 

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