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Conoce nutritivos platos típicos colombianos con los que reciben al papa Francisco

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By AS Food studio | Shutterstock
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Mezcla de la cocina indígena y la de los colonizadores, la gastronomía de la tierra colombiana es muy sabrosa

Muchos fueron los preparativos para recibir con alegría y esmero al papa Francisco en Colombia. Y uno de los que ocupó un tiempo importante también fue la comida.

El Papa visitará cuatro ciudades de Colombia: Bogotá, Villavicencio, Medellín y la histórica Cartagena de Indias y posiblemente degustará alguno de los más significativos platos de la gastronomía colombiana.

El menú está a cargo de la chef Carmenza Morales, la cual tiene una misión muy especial, prepararle al santo padre y al séquito que lo acompañan 1 almuerzo, 4 desayunos y 4 cenas, según trascendió en la prensa hace algunos días.

El desayuno será normal, tipo continental, con yogures, cereales, café colombiano, carnes frías o fiambres y pan.

Para los almuerzos y cenas podrán estar: el ajiaco, un plato típico de la zona andina colombiana; y sobrebarriga criolla, que es una carne guisada en salsa a base de tomate. Los acompañamientos más comunes son el arroz, el aguacate o palta, vegetales y patacón (plátano o banana frita).

Por supuesto que algún postrecito no va a faltar: podrá ser el merengón, o quizás un pastel gloria (un hojaldre) o tal vez el manjar blanco (similar al dulce de leche) o por qué no un postre de natas (de leche).

Veamos el aporte nutricional de algunos de estos tradicionales platos colombianos.

 

El ajiaco, un plato valioso en vitaminas y minerales

Ajiaco es una sopa de pollo de tradición santafereña (de Santa Fe de Bogotá) que por lo general se sirve en tazones de barro cocido solo o con alguna crema de leche y alcaparras.

Es un plato muy calórico, con alrededor de 1296 calorías pero sabroso. Uno de los ingredientes principales es la papa: se mezclan tres tipos diferentes de papas (criolla, pastusa y sabanera) que debido a los distintos puntos de cocción le brindan a la preparación cremosidad.

Este ingrediente de alto aporte calórico, principalmente en hidratos de carbono (destacándose el almidón), es rico en vitaminas B1 (tiamina), B2 (riboflavina), B6 (piridoxina), vitamina C y minerales como el potasio, fósforo y magnesio.

Contiene también mazorca –con un valioso aporte en carbohidratos, fibra y sales minerales como potasio, fósforo y vitaminas A, B y C-; pollo -importante fuente de proteínas de alto valor biológico (de buena calidad)-; arracacha o boniato –energética, contiene fósforo, hierro, además es una buena fuente de vitamina A y niacina- y, por último, la guasca, que es una hierba que le brinda el sabor característico a la preparación. La guasca es un excelente antioxidante rico en vitamina C y que ayuda a mejorar la digestión.

Este plato comúnmente se acompaña de una tajada de aguacate o palta y arroz blanco.

El postre Manjar Blanco, una delicia dulce

Uno de los posibles postres para el Papa es el Manjar Blanco. Es un postre lácteo similar al dulce de leche, insignia gastronómica en el Valle del Cauca, cuya producción es mayormente artesanal. Es además una de las tradiciones navideñas de esa y otras regiones de Colombia.

Se obtiene de la concentración de una mezcla de azúcar blanca de caña y leche de vaca a la que luego le adicionan harina de arroz. Su color es pardo opaco -a diferencia del dulce de leche que es brillante y cremoso-, es de consistencia arenosa y presenta un agradable sabor y palatabilidad.

Una porción de 30 g de manjar blanco tiene 99 calorías, 1,8 g de proteína y 0,1 g de grasa. La leche aporta 59 mg de calcio. Al ser un producto de origen natural, no tiene saborizantes o conservantes, que pueden resultar nocivos para la salud.

Se puede consumir con leche o con queso como acompañante de frutas.

 

El postre de natas

Es un dulce típico de la región del Altiplano Cundiboyacense, que se elabora con la nata de la leche, azúcar y yemas de huevo. Se espolvorea con una pizca de canela en polvo y pasas de uva, que le dan un toque especial.

Una porción de 100 g aporta unas 447 calorías, 15 g de proteínas, 48,2 g de grasas y 2 g de carbohidratos. Se destaca que es rico en calcio, proteínas y vitaminas A, B12 y D.

Uno de los beneficios de este postre es que los ácidos grasos lácteos de la nata facilitan su digestión, pero no es recomendado para aquellas personas que son intolerantes a la lactosa.

Ambos postres son deliciosos pero, al ser dulces, es recomendable que sean de consumo ocasional y con moderación por su alto contenido calórico.

La gastronomía colombiana es el resultado de una fusión cultural entre la cocina de los indígenas y los colonizadores de América, por lo tanto los ingredientes incorporados en las distintas preparaciones son muy variados y nutritivos, pero también muy calóricos. Esto hace que este tipo de platos se disfruten pero siempre con moderación y dentro de una dieta equilibrada.

¡Seguro que el papa Francisco quedará encantado con estos exquisitos platos, la calidez, sencillez y el cariño puesto aquí de los colombianos!

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