Aleteia

Entrañas de misericordia: El Papa ante los migrantes, desplazados y refugiados

SOLIDARITY
Diócesis de Cúcuta
Comparte

La ‘Iglesia campo de campaña’ a propósito en la visita del papa Francisco a Colombia

“Si la misericordia es la palabra clave del pontificado de papa Francisco, no se puede vivir la misma en el mundo actual sin tener presentes a millones de migrantes, desplazados y refugiados que enfrentan situaciones de profunda vulnerabilidad y sufrimiento”, dijo a Aleteia, Mauricio García Durán S.J., director del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR) en Colombia y en América Latina.

“La crítica realidad migratoria que vivimos hoy en el mundo ha sido, sin lugar a dudas, uno de los focos de atención del Papa. Podemos incluso decir que ha sido uno de los temas que ha dado identidad a su ministerio como pastor de la Iglesia universal”, afirma. 

El papa Francisco estará en Colombia (6-11 de septiembre) y sus enseñanzas se relacionan frecuentemente con su preocupación por los últimos y la crisis de los refugiados y desplazados, en tal sentido entrevistamos también al coordinador de la Red Jesuita para Migrantes en Latinoamérica y el Caribe (RJM-LAC).

De fondo el interés del Sucesor de Pedro “en venir a Colombia en función del proceso de paz y del acuerdo de paz que se ha alcanzado y con un deseo de apoyar ese proceso de paz, de hacerlo sostenible”.

“Yo creo que dentro de esos esfuerzos por la paz indiscutiblemente las víctimas tienen un lugar central como reto en la construcción de la paz y la reconciliación; pero tienen un lugar central en el horizonte del papa francisco”, manifestó.

“Es muy claro que para el tema de migrantes, desplazados, refugiados ha sido un tema central durante todo su pontificado. Usted recuerda que el primer viaje del papa fue a Lampedusa; fue la primera salida fuera de Roma, una salida muy cargada, muy simbólica de ir a donde los migrantes y refugiados estaban muriendo, estaban sufriendo, estaban tratando de llegar a Europa y muchos de ellos habían fallecido en el mediterráneo”.

De hecho, su visita tendrá ecos a nivel continental. “El drama que el Papa constata para los migrantes de Centro- América y México hacia los Estados Unidos se puede generalizar para otros lugares a nivel mundial y emerge como un grito que clama solidaridad y justicia de parte de las iglesias, las sociedades y los gobiernos”.

Lavarle los pies a migrantes y refugiados

“Y después ha habido muchos otros signos que el Papa había manifestado de su preocupación. El Jueves Santo que lavó los pies a migrantes y refugiados incluidos musulmanes e incluidas mujeres. Yo creo que fue un símbolo muy fuerte, muy poderoso, muy cargado de como el Papa, el obispo de Roma se agacha a lavarle los pies a los migrantes a los refugiados, se pone al servicio de ellos”, expresó.

“Y el Papa es un hombre muy concreto, muy pastoral. Fíjate que va a insistir en cuatro dimensiones encabezadas por cuatro verbos él va a decir: ‘tenemos que acoger tenemos que proteger, tenemos que promover y finalmente tenemos que integrar'», señala.

 

Reconciliación, sanar heridas

“En el caso colombiano estamos hablando que hay más de 8 millones de víctimas directas del conflicto; de las cuales por lo menos 7 millones y medio o 7 millones cuatrocientos mil son desplazados forzados por la violencia”, expresó García Durán.

El sacerdote entiende que “si en Colombia se quiere hablar de paz, los desplazados, los migrantes tienen que estar en el centro de esa construcción de paz”.

“Y obviamente no podrá haber paz si no hay acogida, si no hay protección, si no hay promoción, si no hay integración de los migrantes en la realidad que vive el país”, sostiene.

“Estoy completamente seguro nos va a dar un impulso a ese nivel, y lo necesitamos porque yo creo que es un país muy dividido, muy polarizado por el conflicto”, manifestó.

El trato hacia los venezolanos

“El reto que tenemos es que cada uno se sienta movido y motivado a hacer algún servicio con relación a estos hermanos. A darles la mano y permitir que puedan experimentar eso a lo que nos invita el papa Francisco, a que se puedan experimentar acogidos, a que se puedan experimentar protegidos, que se puedan experimentar promovidos, integrados”, afirma.

En Cúcuta casi al frente de la parroquia –que da acogida a los que pasan por la frontera-  se está dando un tema de tráfico y de trata sobre todo de jóvenes, hombres y mujeres muy complicado y es aprovecharse de la situación en que se encuentran estas personas y claro la necesidad.

“El tráfico de migrantes se ha convertido en un negocio sumamente fuerte y en el caso colombiano no estamos exentos de eso; esa es parte del reto que tenemos”, asegura.

En cuanto a si considera que el Papa logrará sensibilizar “a los obispos colombianos en la acogida de los refugiados o de los migrantes venezolanos”, respondió:  “Yo espero que sí, el parámetro que tiene es la visita que hizo a México y la invitación que le hizo a los obispos mexicanos a ese nivel.

«Algunos incluso dijeron que el Papa estaba mal informado, yo creo que indiscutiblemente el Papa va invitar a los obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos a ser más solidarios a ser más hospitalarios a que acojamos al que está llegando a que realmente le demos la mano a quien lo necesita, si realmente queremos llamarnos cristianos”.

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.