Recibe Aleteia gratis directamente por email
Cada día, noticias que dan esperanza: ¡recibe Aleteia por email!
¡Inscribete!

¿No estas preparado para donar?

Aún así hay otras 5 maneras como puedes ayudar a Aleteia

  1. Reza por nuestro equipo y por el éxito de nuestra misión
  2. Habla de Aleteia en tu parroquia
  3. Comparte el contenido de Aleteia con tus amigos y tu familia
  4. Desactiva el bloqueo de publicidad cuando nos visites
  5. Suscríbete a nuestra newsletter gratuita y leenos a diario

¡Gracias!
El equipo de Aleteia

Suscríbete

Aleteia

La casa de los Selva: 950 hijos y un proyecto ilusionante

SELVA
Comparte

Este matrimonio español lleva dos décadas cuidando a niños y jóvenes desamparados

La historia de los Selva comenzó con el habitual chico conoce chica. Cupido hizo bien su trabajo y Pilar y Paco se enamoraron. Campanas de boda, compases de Mendelssohn… Poco a poco, aparecieron en escena los hijos, Mª Ángeles y Javier.

Hasta aquí, todo normal. Pero en 1991, cuando ya no se lo esperaban, llegaron más hijos. 1991 fue el año en el que Pilar y Paco pusieron en marcha una granja escuela donde acudían los fines de semana los niños de las barriadas marginales. Un año después, la administración pública les pidió si podían albergar en su casa a bebés de acogida. Y Pilar y Paco dijeron que sí, que “pa casa”. Y también dijeron que “ok” Mª Angeles y Javier que, en pocos meses, se vieron inundados de hermanos mientras la casa se llenaba de risas, llantos, pañales y biberones.

La vivienda de los Selva siguió demostrando una increíble elasticidad porque después llegaron los adolescentes en situación de desamparo legal de La Fanega y La Retama, en Álora y Antequera; los jóvenes mayores de 18 años del Proyecto Cauce en Málaga… Y los que sigan llegando, que a su casa vienen. En la gran casa de los Selva todos tienen su sitio: los 950 menores atendidos en estos veintisiete años y los trabajadores que se ocupan de ellos, que hoy son veintidós fijos más cuatro o cinco eventuales.

SELVA
opusdei.es

Pilar y Paco bautizaron este proyecto como Mundo Infantil, que no es otra cosa que el gran hogar que forman ellos, sus hijos y todos los empleados y colaboradores. Un hogar en el que se cree en las segundas oportunidades, en las terceras y en las cuartas. Pero dejemos que nos lo cuenten ellos:

Pilar: Alma de este proyecto familiar a gran escala

Maestra en la enseñanza pública e intrépida aventurera, esta malagueña de ancha sonrisa y ojos chispeantes no es superwoman, aunque lo parezca. Sabe lo que es tocar fondo… y resurgir como el ave fénix.

Cuando estaba a punto de tirar la toalla —después de años de dedicación a su proyecto y de un sinfín de problemas— Dios le salió al encuentro en una ventanilla de la administración pública, un funcionario idealista -más tarde supo que era una persona del Opus Dei- la convenció de que aquello no podía terminar así y la ayudó a continuar. Pilar entendió que lo importante no era conseguir dinero sino recordar que sacar a estos chicos adelante era un querer de Dios.

Paco: Ingeniero técnico industrial, profesor de enseñanza media, poeta, pintor, maestro

Todo artista tiene su musa. Por Pilar, Paco bebe los vientos, dibuja palabras, construye ilusiones. Compartían una honda inquietud por la infancia y la juventud y decidieron meterse en este lío abandonando un trabajo seguro. Juntos forman un “dream team”: ella pone la tempestad, él, la calma. “Hemos cogido fuerza de situaciones muy complicadas que invitaban a decir se acabó pero seguimos trabajando”.

Mari Ángeles: La buena astilla de tal palo (hija de Pilar y Paco)

Creció dando biberones de madrugada a unos hermanitos inesperados… y se enganchó. Esta psicóloga es hoy coordinadora pedagógica de los centros de Mundo Infantil. “Criarme en esta familia ha sido un privilegio. El trabajo para mi familia es todo. No solo nos hace bien a nosotros sino a los menores y a todos los que trabajamos aquí. Mi hermano Javier hoy no está aquí para que le grabéis pero es, desde el principio, pilar fundamental de este proyecto. Para ayudar a los demás no hace falta irse lejos; las fronteras están aquí mismo, nos enseña el Papa Francisco. Nosotros llevamos veinticinco años trabajando en periferias”.

Artículo originalmente publicado por Opus Dei

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.
Los lectores como usted contribuyen a la misión de Aleteia

Desde nuestros inicios en 2012, los lectores de Aleteia han crecido rápidamente en todo el mundo. Nuestro equipo está comprometido con la misión de proporcionar artículos que enriquezcan, inspiren y nutran la vida católica. Por eso queremos que nuestros artículos sean de libre acceso para todos, pero necesitamos su ayuda para hacerlo. El periodismo de calidad tiene un costo (más de lo que la venta de publicidad en Aleteia puede cubrir). Por eso, los lectores como USTED son fundamentales, aunque donen incluso tan poco como 3$ al mes.