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“Con el corazón dispuesto”, así espera la Iglesia colombiana a Francisco

POPE FRANCIS
Mazur-catholicnews.org.uk / denibaptista-CC
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Monseñor Elkin Álvarez, secretario general del Conferencia Episcopal de Colombia, explica a Aleteia cómo se preparó el país para recibir al papa Francisco, además de hablar de la realidad que enfrentará al pisar suelo colombiano y hasta del impacto de esta visita en Venezuela

“Estamos expectantes. En términos generales podría decir que hay ciertamente esperanzas muy grandes, pero también hay incertidumbres, hay luchas, hay trabajos y hay ambivalencias que dominan”, expresó a Aleteia el secretario general de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), monseñor Elkin Álvarez, al ser consultado sobre el país que encontrará el papa Francisco durante su inminente visita entre el 6 y 10 de septiembre.

Sin embargo, Colombia tiene también otros factores que hablan de su situación actual como lo es su población actual, su historia, etcétera.

“Colombia ha llegado a un poco más de 48 millones de habitantes, ha crecido y ha dinamizado muchos aspectos de su vida social pero que también lleva la carga de una historia que ha sido dura, en el ambiente de la violencia”, manifestó.

Hace 31 años Juan Pablo II visitó estas tierras y los tiempos eran distintos. Hoy en Colombia se encuentra mayor diversidad y un alcance de proyectos que se han impulsado a nivel eclesial y social, “pero todavía tiene mucho por tejer y construir internamente”.

Y también, “el Papa se va encontrar con una Colombia en la que se ha vivido un proceso de secularismo y de desaceleración o de relativización de los valores que la fundamentan como sociedad y también como Iglesia”, comentó monseñor.

 

Andreas Philipp-CC

Una visita pastoral: La Iglesia y el Gobierno

 El Papa viene a predicar el Evangelio y hablar de la paz de Cristo. Y toda la preparación ha estado en función del éxito de su visita pastoral. Desde los inicios se concretaron en diálogos la participación del Gobierno en colaboración a la Iglesia. En esas primeras reuniones se logró establecer algunas competencias que permitieran el trabajo en conjunto.

“El gobierno ha asumido sus responsabilidades especialmente en la adecuación de los escenarios; las alcaldías locales y gobernaciones también han estado muy pendientes”, señala.

El Papa, lógicamente, hablará de la paz y reconciliación como camino para terminar con los conflictos que durante tantos años han marcado la historia de Colombia. “Él viene a predicar el Evangelio y hablar de la paz de Cristo.”

 

 

Austeridad, transparencia y “todos ponen”

El 13 de agosto se realizó una colecta nacional con la intención de conseguir los recursos económicos que permitieran la financiación de la visita de Francisco. Se hizo un llamado a los católicos y hombres de buena voluntad que generosamente se sumaran a esta iniciativa liderada por la CEC.

Si bien es cierto, aún no se conoce la suma que se recolectó (al momento de esta entrevista), Álvarez confía en que lo abonado será de gran ayuda. El desconocimiento se debe a que hay parroquias y diócesis que aún están en proceso de hacer el envío.

Desde el principio, la CEC estableció tres criterios en el tema de los recursos económicos: austeridad – como lo pidió el Papa -, transparencia y el principio de la «pirinola», es decir, «todos ponen».

En cuanto a los otros gastos asumidos por el Gobierno Nacional, es necesario tener en cuenta que las inversiones en obras que se realicen quedarán como beneficio para las comunidades que el Papa visitará.

“Yo creo que en esto se ha procedido bien y finalmente se logra tener los recursos quizá ajustados, pero en esto no hay ningún despropósito ni tampoco un abuso de las contribuciones locales».

¿Tres momentos claves de la visita?

Todos los los encuentros serán especiales e importantes. Sin embargo, desde su gusto personal considera que tres serán claves. El primero es el encuentro de los obispos (el 7 de septiembre en Bogotá) con el Santo Padre “que lógicamente para mí va ser pauta, guía, interiorización de la palabra, del mensaje en cuanto se refiere a la misión pastoral.”

 En segundo lugar, el momento de Villavicencio (8 de septiembre). “En este momento el Papa nos va hablar de reconciliación y cuidado del medio ambiente. Creo que este va ser un momento en que el Papa con la ayuda de la luz de Cristo nos trazará un sendero de reconciliación”.

Y, en tercer lugar, el momento del encuentro con los consagrados en La Macarena (9 de septiembre en Medellín). “Yo creo que Colombia tiene un potencial vocacional por gracia de Dios, muy grande, tanto en laicos apóstoles como en sacerdotes, religiosos y consagrados».

«Me parece fenomenal que el Papa venga a encontrarse con nosotros y que haya puesto a la familia en la línea a la vocación cristiana y de la vocación a la vida consagrada, y a la vida sacerdotal. Esa relación que siempre la Iglesia ha afirmado se podrá ver muy concreta en este ambiente de Colombia. Cuando el Papa quiera encontrarse no sólo con los consagrados sino también con las familias de los sacerdotes.”

 

COLOMBIA
Shutterstock/Jess Kraft

Impacto vocacional

Para monseñor la presencia del Papa traerá no sólo una renovación en la Iglesia, sino un impulso nuevo en los llamados por Dios a seguirle de cerca, dejándolo todo.

Monseñor no sólo cree en ello, sino que espera, anhela, pide y se lo imagina. «Espero que florezcan muchas vocaciones y que el Papa con su carisma, con su entusiasmo, con su palabra, con su exigencia – él tiene muy claro lo que es servir al Señor – nos ayude a todos a responder mejor”.

La visita del Papa Francisco es un momento de gracia y alegría para todos los colombianos. Con su llegada se abre nuevamente la posibilidad de soñar con un país distinto. Estos días de encuentro, sin duda, serán ocasión de dar el primer paso y acoger en los corazones el don de la reconciliación.

“Esta visita no sólo entusiasma a los católicos sino a todas las personas en Colombia que con un corazón dispuesto ven al Papa como Heraldo de Cristo y reconocen en la autenticidad de sus valores la validez de su propuesta evangélica, aunque ellos no crean firmemente en ella”.

 

Facebook-La Liga de la Alegría

Beatos colombianos, una gracia para el país 

Que haya dos beatificaciones durante la visita del Papa y que sea él quien las presida es ya una gracia especial, opina Álvarez. “Todo el recorrido de la vida de estos beatos mártires ha sido un recorrido profundamente unido a Cristo, de entrega total a Él y a los hermanos”.

En monseñor Jesús Emilio Jaramillo encontramos un místico que “dentro de sus perspectivas pastorales estaba la de dar la vida por el pueblo que le había sido confiado”. En él y en el padre Pedro María Ramírez encontramos “dos ejemplos de cómo el Evangelio y la paz de Cristo toca un corazón”. 

 

BEATUS
Foto cortesía

 

En ese sentido, durante los días de julio se realizó en la ciudad de Bogotá una nueva Asamblea Plenaria del Episcopado Colombiano. En su mensaje final los obispos compartieron con alegría y entusiasmo la proximidad de la venida del Papa, sus expectativas y su felicidad por la noticia de la Declaración Oficial del martirio Jaramillo y de María Ramírez.

“Desde ya elevamos plegarias al Señor por intercesión de ambos para que Colombia alcance la reconciliación y la paz y para que todos los fieles católicos, sacerdotes, religiosos y laicos, viviendo santamente nuestra vocación cristiana sembremos también en esta hora de nuestra patria los valores del evangelio”.

Venezuela: Obispos e inmigrantes

Hasta el momento, en la agenda oficial, no aparece ningún encuentro formal del Papa con los obispos de Venezuela, pero está confirmado que viajará una delegación, al igual que sucederá con otros obispos latinoamericanos (el 7 de septiembre en Bogotá se realizará el encuentro con el comité directivo del Consejo Episcopal Latinoamericano en la Nunciatura Apostólica).

«Confiamos que la presencia de los pastores de la Iglesia católica en Venezuela en esta visita pastoral les fortalecerá en su misión de acompañar a un país con una situación social compleja que ha traído en estos últimos meses desasosiego en los hermanos venezolanos».

 

VENEZUELANS;
AFP PHOTO / GEORGE CASTELLANOS

 

“No puede pasar indiferente para nosotros la situación que está viviendo el pueblo venezolano donde están comprometidas muchas cosas y se dan pocas condiciones para una vida digna. Y donde quien resulta más dañado es el pueblo. Por eso la comunidad internacional tiene que mirar a Venezuela con preocupación».

En esta crisis comunitaria, la Iglesia ha asumido un papel importante. “Se ha convertido en testigo de la palabra de Cristo y lo ha hecho, de verdad con compromiso con conciencia de su misión, con sacrificio, le ha tocado sufrir bastante”.

Desde Colombia se han unido fuerzas para ayudar al hermano país y a través de Cáritas y de la Diócesis de Cúcuta, se está tratando de atender a quienes llegan al país en busca de mejores condiciones de vida.  Frente a estos inmigrantes es necesario vivir la caridad para no aprovecharnos de su situación para maltratarlos ni explotarlos.

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