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Tobe Hooper. Muere el director de La matanza de Texas

LA MASACRE DE TEXAS
Bryanston Pictures
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Con una treintena de títulos a sus espaldas, lo cierto es que Tobe Hooper pasará a la historia del cine de terror únicamente por una película, La matanza de Texas

En muy poco tiempo el cine fantástico y de terror ha sufrido un triple y doloroso golpe en tres de sus vértices fundamentales de los años 60. El primero en irse fue Wes Craven, padre de Freddy Krueger. Hace menos aún murió George A. Romero, el responsable de que los zombis sean lo que hoy en día entendemos por muertos vivientes. Y hace unos días nos dejaba también Tobe Hooper, que se ha ido asociado a un título fundamental para entender el cine de terror, La matanza de Texas y dando la impresión de que dirigió una película, Poltergeist que aunque firmada por él, parece ser que dirigió el productor, que no era otro que Steven Spielberg (esta es una historia muy jugosos que encantados, tocaremos otro día).

De La matanza de Texas se suelen decir muchas cosas, sobre todo aquellos que no la han visto. La ópera prima de Tobe Hooper arrastra el sambenito de ser una película sangrienta, seguramente gore, pero lo cierto es que en La matanza de Texas es muy probable que no aparezca ni una sola gota de sangre a pesar de la sierra mecánica con la que se suele asociar la cinta.

La matanza de Texas es importante porque junto con La noche de los muertos vivientes (Romero) o La última casa a la izquierda (Craven), fueron películas que trastocaron en el cine de terror que pasó de mansiones con telarañas a entornos rurales repletos de seres inhóspitos y héroes con la moral en tela de juicio.

Tobe Hooper, no nos vamos a engañar ahora, nunca superó su ópera prima. La matanza de Texas, sin mostrar prácticamente nada dejaba un sabor de boca áspero e incómodo y eso la hizo especial en un momento en el que se veía algo o no se veía. No había término medio. Pero La matanza de Texas lo encontró. Lo que vino después, se pongan sus amigos y defensores cómo se pongan, nunca estuvo a la altura. Tuvo títulos simpáticos puntualmente inspirados como Phantasma II, El misterio de Salem´s Lot, Fuerza vital o Invasores de Marte pero nunca, en ningún caso, llegó a rozar los niveles de La matanza de Texas.

Con el tiempo se convirtió en un director extremadamente explícito, justo lo contrario de lo que había hecho en su ópera prima. Tal vez porque no tenía el dinero suficiente como para mostrarlo lo cierto es que aquello le vino bien porque evidenció que tenía el ingenio necesario como para disimularlo, aunque no lo volviera a sacar de paseo nunca más.

TOBE HOOPER
Lionel Allorge-CC

Hooper se ha ido dejando esencialmente La matanza de Texas. Una película fundamental del género de terror pero porque consiguió que la asociaran a algo que nunca terminó de asomar en ninguno de sus fotogramas; la sangre. Hay que ser muy bueno para conseguir algo así.

 

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