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La increíble historia del sacerdote que fue miembro del Ku Klux Klan

KU KLUX KLAN
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Han pasado 40 años desde que estuvo en el Klan, pero la violencia que vio la semana pasada le obligó a describir su transformación

Hace cuarenta años William Aitcheson era un «Gran Mago» del Ku Klux Klan, y su trabajo era quemar cruces en el césped de las familias negras. Ahora, después de décadas como sacerdote católico, cuenta la historia sobre su pasado.

Aunque el pasado racista del padre William Aitcheson fue un asunto de registro público, no fue ampliamente conocido en la diócesis de Arlington hasta la semana pasada.

Debido a las imágenes y actos de violencia que se pudieron observar durante la manifestación nacionalista blanca en Charlottesville, Aitcheson describió y desarrolló su transformación en una columna que publicaba en The Arlington Catholic Herald, el periódico diocesano, e instó a los supremacistas blancos a arrepentirse.

El padre Aitcheson, quien se ausentó del ministerio activo, escribió:

Aunque creo firmemente que Dios me perdonó, como perdona a todos aquellos que se arrepienten y piden perdón, olvidar lo que yo hice sería un gran error. Mis acciones fueron despreciables. Cuando pienso en cruces ardiendo en llamas o carta amenazadoras, y otra cantidad de cosas, siento que estoy hablando de alguien más.

 

Aitcheson, de 62 años, dijo que han pasado 40 años desde que estuvo en el Klan, pero la violencia que vio la semana pasada le obligó a describir su viaje al mundo.

Una historia de transformación

La diócesis señaló que Aitcheson voluntariamente pidió abandonar temporalmente el ministerio público, por el bienestar de la Iglesia y de la comunidad parroquial.

En una declaración, el obispo de Arlington, Michael Burbidge, llamó al pasado de Aitcheson vinculado con el preocupante Klan, pero dijo que espera que su historia de transformación ayude a otros: «Ruego para que en nuestro actual clima político y social, su mensaje llegue a aquellos que apoyan el odio y la división, inspirándolos a una conversión de corazón».

Cargos criminales: Un pasado oscuro

Aitcheson fue ordenado sacerdote en 1988 por la diócesis de Reno, Las Vegas, y fue asignado a la diócesis de Arlington en 1993, también sirvió como vicario parroquial, un pastor asistente, en San León el Grande en Fairfax.

En su artículo, Aitcheson escribió que su pertenencia al Klan es información pública, pero nunca ha sido realmente viral.

De hecho, Aitcheson fue condenado por cargos criminales en 1977 después de que se le relacionara con actos de vandalismo, uno de los cuales atrajo una respuesta del presidente Ronald Reagan años más tarde.

Artículos de los archivos de Associated Press muestran que Aitcheson fue arrestado en 1977, cuando, como estudiante en la Universidad de Maryland, las autoridades lo identificaron como el «Gran Mago» de una casa de 12 miembros del KKK.

Fue acusado en el tribunal estatal y federal por quemar cruces en propiedades ajenas y amenazar de muerte a Coretta Scott King, la viuda de Martin Luther King Jr. Fue condenado y sentenciado a 90 días de cárcel.

Cinco años más tarde, un juez ordenó a Aitcheson pagar 23.000 dólares en daños a Philip y Barbara Butler, quienes fueron víctimas de uno de los incendios causados por Aitcheson después de mudarse a un vecindario mayormente blanco en College Park, Maryland.

Eso motivó la visita de Reagan, quien trató de tranquilizar a los Butlers asegurando que los ataques racistas no representaban de ninguna manera a la mayoría de las opiniones de los ciudadanos estadounidenses.

Sorpresa para los miembros de la diócesis

El portavoz de la diócesis, Billy Atwell, dijo el martes que la diócesis conocía el pasado de Aitcheson con el Klan cuando llegó en 1993, pero que acaba de enterarse este fin de semana de sus problemas civiles de hace 40 años, y trabajará con él para asegurarse de que cumpla con todas sus obligaciones legales y morales para hacer la restitución.

La diócesis dijo que Aitcheson estaba rechazando solicitudes de entrevistas. Atwell dijo que la diócesis confía en que el cambio de corazón de Aitcheson hace muchos años fue completamente honesto, evidenciado, en parte, por el hecho de que no hemos tenido ninguna acusación de racismo desde su ministro.

En su columna, Aitcheson insta a los supremacistas blancos a tomar un camino diferente y buscar el perdón: «No encontrarán satisfacción en esta ideología. Tu odio nunca se saciará y tu ira nunca se calmará«.

Información vía: Catholic Herald
Artículo publicado por Píldoras de fe
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