Aleteia

Cada vez más centroamericanos buscan refugio en México

MIGRATION
Comparte

Muchas de estas personas vienen de una situación de extrema violencia que se vive en el Triángulo Norte de América Central

“Si no puedes encontrar refugio en Estados Unidos, búscalo en México”.  Tal podría ser el pensamiento de miles de centroamericanos –especialmente hondureños, guatemaltecos y salvadoreños—que huyen de la violencia, la intimidación, la amenaza y el hambre que subsiste en sus países de origen.

Según datos de la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (Comar), cerca de 14.000 personas buscaron obtener el estatus de refugiados en México entre 2013 y 2016, un número significativamente superior al que se registró en los tres años anteriores.

A las estadísticas de la Comar se unen las del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) que señalan que entre 2013 y 2015 hubo un aumento de 162% en el número centroamericanos solicitantes de asilo a México, y entre 2015 y 2016 hubo un aumento de 175 por ciento en el número de personas que fueron reconocidas como refugiados, o que recibieron “protección complementaria”.

Cabe señalar que la “protección complementaria” se les concede a personas que técnicamente no son refugiados, pero cuyas vidas están bajo amenaza. Esa protección ha sido una posibilidad desde 2011, cuando México aprobó la Ley Sobre Refugiados y Protección Complementaria, que también garantiza los derechos de los refugiados a recibir servicios de salud, educación y otros beneficios.

El Acnur cree que, tan solo en 2017, cerca de 22.800 personas solicitarán asilo en México y que a 11,500 de esos solicitantes se les concederán sus solicitudes de refugio o de protección complementaria, lo que dejará la población de refugiados en el país en 17,500 personas.

¿Por qué salen de sus casas?

Una buena parte de los que buscan refugio ahora en México vienen de una situación de extrema violencia que se vive en el Triángulo Norte de América Central, motivada, sobre todo, por las maras o pandillas; por el narcotráfico y por el crimen organizado.

También porque en México han surgido organizaciones no gubernamentales e, incluso agencias oficiales, que están asistiendo a los migrantes en sus derechos a solicitar asilo o de desplazamiento.

Ciertamente, la representación legal de los migrantes no es fácil de conseguir para sacar adelante sus peticiones de asilo o de refugio. Como en Estados Unidos, los que piden refugio tienen que comprobar que están siendo perseguidos y que su vida peligra en el país de origen.

Sin embargo, según organizaciones de protección a refugiados en la región, las personas que solicitan refugio en México tienen que cumplir con criterios más simples que en Estados Unidos.  Entre enero y junio de 2017, a 42% de las personas cuyas solicitudes de estatus de refugiado pasaron por el proceso completo les fue otorgado, según datos de Comar.

Y cada vez tienen mejor acceso a representación legal.  Ya hay, en la actualidad,16 organismos civiles y religiosos que están trabajando para que estas personas puedan rehacer su vida en México.

La Casa del Migrante en Saltillo

Uno de los casos de éxito que se puede documentar es el de la Casa del Migrante de Saltillo (en el Estado de Coahuila, al norte del país, que hace frontera con Texas en Estados Unidos) cuyo lema es su esencia: “Por una migración sin violencia”.  La Casa es asesorada espiritualmente por y animada por el padre Pedro Pantoja.

Hace cinco años, este albergue de migrantes que van al norte comenzó a orientarlos sobre la forma en que podían calificar para obtener refugio y sobre cómo solicitarlo.  Ahora, el albergue les ofrece ayuda a largo plazo, que continúa durante todo el proceso de solicitud de asilo, a los migrantes centroamericanos.

“Tener acompañamiento hace que las personas se empoderen de su proceso, que se sientan seguros en las entrevistas, que no se sientan intimidados por la autoridad, y que sepan que tienen el derecho a expresar lo que ellos sienten, lo que les pasó”, dice Diana Castillo, activista que trabaja en la Casa del Migrante de Saltillo.

El albergue asesoró a más de 100 solicitantes en 2016, dice Castillo, y al final de mayo estaba trabajando en aproximadamente 70 casos. La mayoría de solicitantes de refugio son personas sencillas por lo que ayudarlos a llenar la petición y a la entrevista con las autoridades migratorias e muy importante en caso de solicitud de refugio.

El estatus de refugiado

Muchas veces, los solicitantes de refugio en México no planean convertirse en refugiados pues llevaban la intención o de llegar a Estados Unidos, o de convertirse en residentes formales o ciudadanos en México.  También la de vivir una vida extraoficial trabajando en la economía informal.

Cuando ya se ven en otro país sin documentos es cuando algunos extranjeros comienzan a pensar en serio en construir un caso para solicitar refugio.

En otros casos, los refugiados ni siquiera están al tanto de que tienen la opción de solicitar refugio hasta que alguien en un albergue u otro migrante se los dice.  Sin embargo, su visión cambia cuando tienen al lado una representación legal: lo extraño se convierte en humanitario.  Y su vida puede cambiar.  Cuando menos, respirar de nuevo.  Y sentirse parte de una sociedad.

 

Con información de Global Press Journal y Animal Político

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.