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Paraguay: Ir a clase con esperanza a pesar de los pesares

PARAGUAY
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Estudiar al aire libre o lugares improvisados, esto es lo que hace verdaderamente héroes a muchos niños paraguayos

No importa la distancia ni que haga frío o calor. Varios niños paraguayos se han transformado en verdaderos héroes por su tesón a la hora de no abandonar sus estudios. Un verdadero ejemplo de esperanza a pesar de los pesares.

Esta situación se hace más que evidente en departamentos como San Pedro, Caaguazú o Departamento Central, donde un reportaje elaborado por Última Hora, en base a información recogida del Ministerio de Educación y Ciencias de Paraguay, logró constatar la deficiencia a nivel de infraestructura en varios centros educativos.

Es que muchos de estos niños, en situación de vulnerabilidad, recorren varios kilómetros a pie, descalzos y muchas veces sin comer con el único fin de llegar a la escuela para aprender. La situación golpea e interpela a autoridades, docentes y familias enteras.

Pero una vez que llegan al lugar de destino se encuentran con otra cruda realidad. La falta de espacios adecuados para recibir clases. Es así que desde hace tiempo varios lugares, como escuelas en ruinas, capillas u otros espacios al aire libre, se han transformado en aulas improvisadas y la forma para que estos niños no dejen de estudiar.

Por ejemplo, en San Lorenzo, en Departamento Central, está la escuela Tacina de Villalba, lugar que fue clausurado por sus condiciones edilicias. Estos niños, más de un centenar, están recibiendo clases en una capilla cercana. En ese lugar, consigna Última Hora, dos carpas sin ventilación, hacen de aulas móviles.

«Hace demasiado calor y no tenemos ventiladores (en las carpas), a la tarde los chicos terminan dando clases en el patio», expresa una  de las docentes a ese medio.

«Los chicos preguntan cuándo vamos a volver a la escuela; me produce mucha tristeza ver a la institución así», agrega.

Mientras tanto, ahí están los niños y sus familias y los propios profesores, a la espera de que se cumplan las promesas de parte de las autoridades locales, aparezcan los recursos y las soluciones definitivas.

En Paraguay recientemente se conmemoró el Día del Niño en recuerdo de muchos que perdieron la vida en el año 1869 en la batalla de Acosta Ñu durante la Guerra de la Triple Alianza, una contienda bélica de finales del Siglo XIX que enfrentó a Paraguay con Argentina, el Imperio de Brasil y Uruguay.

Al día de hoy aquellos niños son recordados y siguen recibiendo homenajes. En este caso, en contextos diferentes, y lejos de la guerra de aquel tiempo, los niños de varios lugares en Paraguay se han transformado en auténticos héroes de una nueva batalla contemporánea: la lucha contra la ignorancia y la falta de oportunidades.  Ellos, a pesar de los pesares, son también un gran ejemplo de valentía y dignidad.

 

Con información de Última Hora

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