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La gran barrera de árboles que defenderá a una región chilena de los tsunamis

CHILE
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Creatividad humana contra los efectos adversos de la naturaleza; Laudato Sí

En Constitución, una localidad costera chilena de la Región del Maule ubicada a poco más de 300 kilómetros de Santiago, aún permanece en el recuerdo aquel trágico febrero de 2010 cuando un violento tsunami -tras un brutal terremoto de más de 8 grados en la escala de Richter- afectara la vida cotidiana de la población local y dejara decena de víctimas, además de desaparecidos.

Sin embargo, aquel episodio, lejos de acobardar a sus habitantes, se transformó en una oportunidad de demostrar creatividad y acción a la hora de pensar estrategias para mitigar los efectos de la naturaleza.

Fue así que surgió el proyecto del Parque Fluvial, una mega-construcción que aún se encuentra en etapa de ejecución, pero que representa esperanza para miles de chilenos y ejemplo de que “sí se puede”.

 

 

Este particular parque tiene características únicas en Sudamérica y una barrera de casi 2.000 árboles de distintas especies representa la mejor defensa natural anti-tsunami para mitigar tanto los impactos de futuras olas como las inundaciones que se puedan generar.

En declaraciones reproducidas por la agencia ANSA, Valeria Terreros, ingeniera agrónoma y paisajista del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo (Minvu), comentó que a la hora de la selección de los árboles se consideró que las especies fueran «resistentes a la salinidad sobre todo en la primera y segunda línea de mar; de rápido crecimiento y fuertes y robustas».

«Es un parque para la ciudadanía, que puede ser recorrido a través de múltiples senderos que llegan a la laguna enmarcada por crespones fucsias y (de noche) cobrará vida con luces e iluminación de última tecnología», prosiguió.

Para encaminar este proyecto, considerado también una respuesta para convertir a la ciudad en una zona sustentable, se contó con la fuerte participación de la ciudadanía. Además, el espacio contempla otras cuestiones como lagunas de hormigón para la acumulación de agua de lluvia e infraestructura adecuada para los pescadores artesanales, indica ANSA.   

A los habitantes de esta región chilena nadie les borrará la imagen de lo acontecido hace siete años. Pero ahora hay otra etapa y los cimientos de la reconstrucción ya estaban instalados, aspecto que para algunos quizás haya pasado desapercibido. No en vano Constitución es una localidad rocosa y una de sus principales atracciones se llama Piedra de la Iglesia, un lugar que cautiva por su majestuosidad y forma.

Pero la sumatoria de un obstáculo más grande, una súper barrera hecha con árboles, se transforma en verdadero símbolo de la creatividad humana y esperanza para mitigar los efectos adversos de la naturaleza. Una iniciativa también con sabor a Laudato Sí, por aquello de que el hombre aún tiene mucho por hacer.

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