Aleteia

Turismo en zonas de posconflicto, otra apuesta a favor de la paz

Shutterstock-Alejo Miranda
Comparte
Comenta

El gobierno colombiano lanza un fuerte llamado a los operadores para el armado de paquetes de viaje

Visitarla puede llegar a ser una aventura inolvidable. Ubicada en el departamento colombiano de Magdalena, al norte del país, en la zona de la Sierra Nevada de Santa Marta, Ciudad Perdida, también conocido como Teyuna, es un lugar sumamente atractivo por naturaleza, aguas cristalinas y los pueblos indígenas.

Considerado uno de los principales sitios arqueológicos de Colombia, redescubierta por un equipo de investigadores locales en la década del 70 y una zona de referencia a nivel político en su tiempo, este lugar se posiciona como un destino turístico que busca ser potencializado.

Pero Ciudad Perdida también es sinónimo de tierra que ha sido afectada por el conflicto colombiano, por ende, un lugar que bien sabe del sufrimiento.

Junto a esta localidad colombiana otros lugares como Sierra de La Macarena, departamento de Meta, o Golfo Urabá – Darién (Chocó, Antioquia) se han convertido en parte de un plan piloto del gobierno colombiano denominado “Turismo, Paz y Convivencia”.

Esa es precisamente una de las metas del gobierno Colombia -a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo- , hacer una clara apuesta al turismo en zonas del posconflicto.  En ese sentido, recientemente se lanzó un fuerte llamado a los agentes de viajes para que incluyan estas zonas en sus paquetes y propuestas. En marzo de este año también se había puesto a consideración de parte del gobierno un conjunto de acciones a favor del trabajo entre las diversas comunidades involucradas a través de capacitaciones, entre otras cosas.

“Si los empresarios no venden, no empaquetan, no trabajan de la mano con las regiones del posconflicto para generar desarrollo, la paz no va a ser duradera. De tal manera que es importante llevar las empresas de turismo a esas regiones que antes no permitían ningún tipo de desarrollo por cuenta de la violencia”, expresó la ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Claudia Lacouture, reproduce El País.

Ya en 2014, cuando se anunció el inicio de los trabajos basados en la estrategia para las zonas del posconflicto, se lo consideraba al turismo como “un importante factor de desarrollo que genera territorios de paz”.

“El turismo es una herramienta para los territorios en proceso de transformación hacia una cultura de paz, es un sector que contribuye al desarrollo sostenible de los destinos, al empoderamiento de las comunidades en sus territorios, constituyéndose como un jalonador de otras industrias”, expresaba la justificación de la estrategia por aquel entonces.

Entre los objetivos visualizados en aquel momento también se hacía mención a “la construcción del tejido social y una cultura alrededor del turismo y la paz”.

El escenario ha cambiado y efectivamente Colombia atraviesa el momento del posconflicto. El reto está planteado y ahora son los operadores quienes tienen en sus manos la posibilidad de darle mayor cabida a estos planteos.

De eso se trata, de buscar el desarrollo de estas zonas -conocedoras de desdichas en el pasado- para el mejor futuro posible para sus habitantes y en base a lineamientos de sostenibilidad para un mejor cuidado de la naturaleza.

Comparte
Comenta
Newsletter
Recibe Aleteia cada día