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El adiós a las últimas armas de las FARC; una nueva fase en marcha

DISARMAMENT
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Un gesto que sigue fortaleciendo la paz en Colombia

“Pueden cerrar”. Con estas palabras el presidente Juan Manuel Santos selló de forma simbólica más de 50 años de conflicto armado con las FARC al momento de ordenar la clausura de la puerta del último contenedor con las armas entregadas por la guerrilla, instancia supervisada por Naciones Unidas.

Con esto este gesto de dejación de armas un nuevo capítulo en la historia de la implementación de paz entre el gobierno y el ex grupo guerrillero más famoso de Colombia -que empezará a ser identificado como las Fuerzas Alternativas Revolucionarias de Colombia– llegó a su fin.

“Hoy efectivamente es el último suspiro de ese conflicto, con esta dejación de armas, con los últimos contenedores, el conflicto realmente termina y comienza una fase nueva en la vida de nuestra nación», expresó Santos.

El nuevo destino de este contingente será para la creación de un monumento a la paz y llega ocho meses después de la firma de los acuerdos.  Durante la ceremonia, además de autoridades y observadores internacionales, estuvieron presentes varios de los líderes de las FARC, quienes ratificaron lo hasta aquí sucedido y se encargaron de reafirmar lo que pasará de aquí en más.

 

 

“Con este evento ha terminado el proceso de verificación (…) y comienza la reincorporación de las Farc a la vida política, económica y social del país”, manifestó uno de los líderes del ahora exgrupo armado Iván Márquez.

Efectivamente, las FARC, que mantendrán la misma sigla a la hora de su participación política, en el mes de septiembre oficializarán todo lo vinculado al nuevo partido, del cual trascendió que la palabra “Armada” será sustituida por “Alternativa”, aunque generando cierto resquemor por el mantenimiento de “Revolucionarias”.

El propio Márquez fue enfático en aclarar que esto representa una manera de no romper con los vínculos del pasado, por lo que seguirán siendo una fuerza revolucionaria insertas en el sistema democrático, pero con una firme convicción “crítica y antisistémica”.

Por su parte, el jefe de la Misión de la ONU, Jean Arnaut, también elogió que la etapa de extracción del total del armamento de las FARC disperso en más de 26 zonas de concentración pudiera finalizar y confirmó que se recogieron más de 8.000 armas.

 

 

Por otro lado, otros de los puntos que también cambian desde ahora tiene que ver con el concepto de Zonas Veredales, esos campamentos de concentración y desmovilización de los exguerrilleros durante todo este proceso.  De aquí en más pasan a convertirse en zonas de Reincorporación y Capacitación.

 

 

Estas noticias, que parecen auspiciosas, llegan a pocos días de la llegada del papa Francisco al país. Los acuerdos de paz y todo el proceso con las FARC siguen sin enamorar a gran parte de la opinión pública colombiana, que a través de diversos medios como las redes sociales no dejan de criticar todo lo acontecido hasta el momento. Aún hay mucho escepticismo y descrédito tanto hacia el proceso, como hacia las FARC y al propio Santos.

De todos modos, el adiós al último contingente de armas debe ser saludado, pues en definitiva representa un gesto a favor de la paz. Francisco llegará en breve a un país sacudido por estos debates y aún dolido por tantos años de conflicto.

La oportunidad, que tendrá carácter de visita pastoral, servirá para hacer énfasis en la reconciliación y en sanar corazones, algo tan necesario para todos sin importar origen e ideales políticos.

 

Con información de Presidencia de Colombia 

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