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Hacer punto puede disminuir tu tensión arterial (y hacerte más feliz)

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¡Un nuevo informe explica por qué deberíamos imitar a Cary Grant y coger un par de agujas!

Admitiré sin reparos que cualquier arte doméstico que incluya ropa, desde la colada a la costura, no está dentro del ámbito de mis capacidades. Pero sí tengo montones de amigos que hacen punto y siempre me da un poco de envidia cuando veo ese ovillo de hilo con las agujas gigantes clavadas en él, todo recogidito dentro de sus cestas. Y con más motivo cuando sacan las bolas y las agujas y empiezan a tejer mientras hablamos… Quiero decir, ¿qué tipo de talento requiere eso, para poder hablar y tejer al mismo tiempo? Yo a duras penas puedo hablar y caminar a la vez.

 

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Pues ahora hay una razón más para despertar mi envidia: un informe reciente de Knit for Peace UK asegura que hacer punto puede reducir la presión sanguínea, retrasar la aparición de demencia e inducir una sensación de bienestar.

Tras la publicación del informe, el periódico Swindon Advertiser entrevistó a Tracy Major, una mujer de Reino Unido que dirige un grupo de punto que empezó en EE.UU. y se extendió por todo el mundo, y ella coincidió con lo que recoge el informe diciendo:

“También es muy terapéutico. Yo hago punto o croché todos los días y es una manera de relajarme y olvidar el estrés de la vida moderna. Y es muy sociable: una reunión semanal y pasar tiempo con otros es una parte esencial”.

Sinceramente, todo me suena encantador, muy de Ana de las Tejas Verdes. Ahora quiero lanzarme con mi propio grupo de punto en el que los niños se vayan a jugar fuera mientras tejemos y hablamos y bebemos litros de té todas las semanas.

Aunque supongo que primero tendré que aprender a hacer punto…

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