Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
miércoles 21 abril |
San Anselmo de Canterbury
home iconEspiritualidad
line break icon

Sor Zdenka, una mártir que desafió al régimen comunista para salvar a sacerdotes

Evanjelizacia | Youtube

Meg Hunter-Kilmer - publicado el 30/07/17

“No hay que temer al sufrimiento”, afirmó. “Dios siempre nos concede la fuerza y el valor necesarios”

Algunos santos habrían tenido una vida absolutamente común de no haber vivido en tiempos extraordinarios. Este fue el caso de la beata Zdenka Schelingová, una buena hermana que se vio forzada a la grandeza por las circunstancias de su vida.

Cecilia (su nombre bautismal) y sus 9 hermanos nacieron en una gran familia croata en 1916 y aprendieron a amar al Señor según el ejemplo de sus padres.

Cuando tenía 12 años, las Hermanas de la Caridad de la Santa Cruz fueron a enseñar a su escuela y Cecilia quedó embelesada con ellas. Acompañada por su madre, viajó hasta el convento para solicitar su admisión, pero le dijeron que primero debía terminar sus estudios de enfermería y radiología. Durante casi cinco años eso fue lo que hizo Cecilia, hasta que por fin admitieron su ingreso en 1936. Al año siguiente, tomó el nombre de sor Zdenka.

Desde ese momento, la vida de sor Zdenka prosiguió como cabía esperar. Pasó el noviciado, pronunció sus votos y empezó a trabajar en el departamento de radiología del hospital donde servía la comunidad.

Pero la grandeza no llega de repente, sino que se construye durante años de obediencia, sacrificio y oración. Durante 15 años, sor Zdenka vivió una vida devota a Cristo y a Su pueblo, diciendo: “En mi servicio en el hospital voy del altar de Dios al altar de mi trabajo”.

Estos años de fidelidad ordinaria fueron los que prepararon a sor Zdenka para los desafíos venideros. Durante su vida, su patria estuvo llena de agitación. Cuando los comunistas vencieron a los nazis, la situación de la Iglesia fue de mal en peor. Las órdenes religiosas fueron disueltas, los sacerdotes huyeron del país y aquellos que les ayudaban a huir eran condenados por traición.

Un sacerdote condenado a Siberia

La Iglesia pidió a los sacerdotes y religiosos que no se resistieran a las restricciones impuestas por el gobierno comunista. Siempre obediente, sor Zdenka hizo lo que le mandaron; hasta que llegó un día en que la conformidad tendría el precio de la vida de un hombre. En aquel momento, sus años de fe y lealtad fructificaron en heroísmo.

Un sacerdote condenado fue llevado al hospital donde trabajaba sor Zdenka; al escuchar que su destino era Siberia y la muerte, la religiosa deslizó somníferos en el té del vigilante, sacó clandestinamente al sacerdote del hospital y lo condujo a un lugar seguro, guiado por unos contactos de ella que le ayudarían a cruzar la frontera con Austria.

Inmediatamente después, sor Zdenka fue a la capilla, se arrodilló ante el Santo Sacramento y rezó: “Jesús, te ofrezco mi vida a cambio de la suya. ¡Sálvale!”.

Torturas

Parece que su sacrificio fue aceptado; pocos días más tarde, sor Zdenka trató de sacar clandestinamente del país a tres sacerdotes y tres seminaristas, cuando fue descubierta, arrestada y llevada a prisión.

La sentenciaron a 12 años y habitualmente era torturada por sus guardas, que trataban de obligarla a convertirse en espía para ellos o a confesar los nombres de sus cómplices. Fue estrangulada, apaleada y recluida en régimen de aislamiento.

Le dieron patadas repetidamente en el pecho derecho, que quedó desgarrado y donde más tarde desarrolló un cáncer. Le practicaron una mastectomía parcial sin anestesia en un hospital penitenciario.

Y aun así, con todo este sufrimiento, sor Zdenka conservó la esperanza. “No hay que temer al sufrimiento”, afirmó, “Dios siempre nos concede la fuerza y el valor necesarios”. Trasladada de una prisión fría y mugrienta a otra, pronto quedó claro que su salud se degradaba rápidamente. En vez de permitirle morir en prisión y que ejerciera de mártir para los demás, los agentes la liberaron.

Sin embargo, el sufrimiento de sor Zdenka no terminó al salir de prisión. Ya había sabido que sus compañeras religiosas consideraron sus intentos por salvar las vidas de sacerdotes como actos de desobediencia; las hermanas habían recibido la orden de no resistirse y sor Zdenka había sido calumniada como renegada.

Un último tramo de dolor: la incomprensión

Dudosa sobre el tipo de bienvenida que recibiría, sor Zdenka se dirigió al hospital donde había trabajado en Bratislava. Pidió que la admitieran, pero le dijeron que la superiora temía la reacción de la policía de aceptar a una convicta entre ellos. Su convento dijo lo mismo, de modo que esta esposa de Cristo que había ofrecido toda su vida al Señor se veía sin techo y moribunda, abandonada por ser fiel a las leyes de Dios.

Finalmente, sor Zdenka encontró refugio con su amiga Apolonia. Solo una semana más tarde, era llevada a un hospital, donde falleció a la edad de 38 años. Antes de su muerte, miró a su amiga Apolonia y le dijo: “El perdón es lo más grande de esta vida”.

Más tarde, sor Zdenka fue perdonada por las autoridades y declarada mártir por la Iglesia. Pero este martirio solo fue posible gracias a su voluntad para hacer pequeños sacrificios y ser obediente en las pequeñas cosas.

El 31 de julio, día de la beata Zdenka Schelingová, pidamos su intercesión para que vivamos vidas santas ordinarias como preparación para la vocación que podríamos escuchar algún día para hacer algo extraordinario. Beata Zdenka Schelingová, ¡reza por nosotros!

Tags:
comunismoreligiosasvalentía
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
DIOS ASI LO QUISO
Adriana Bello
Juan Luis Guerra y Ricardo Montaner le cantan al amor eterno
2
PADRE PIO
Philip Kosloski
Cuando Padre Pío rezaba por alguien, decía esta poderosa oración
3
Salvador Aragonés
La gran preocupación del Papa (y de la que no hablan los medios)
4
ROBERTA MASCENA
Redacción de Aleteia
Se gradúa con el uniforme de limpiadora de su madre
5
Amii Stewart
Silvia Lucchetti
Amii Stewart: Un día la estatua de la Virgen me habló
6
Juan Daniel Escobar Soriano
¿Por qué un católico no puede pertenecer a la masonería?
7
SAINT JOSEPH
Philip Kosloski
Esta antigua oración a san José es “conocida por no fallar nunca”
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.