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Narcotraficantes en la frontera: la creatividad del mal

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Cuanto mayor es el número de agentes de Patrulla Fronteriza mayor es la «creatividad» de los carteles de droga

Aviones, avionetas, lanchas, túneles, los métodos de los cárteles de la droga parecían haber topado con pared en la línea fronteriza entre México y Estados Unidos, dadas las nuevas tecnologías de detección de estupefacientes y control de personas de las autoridades de la Unión Americana.

Pero no es así. Una investigación llevada a cabo por The New York Times muestra que, conforme el gobierno de Donald Trump ha aumentado el número de agentes de la Patrulla Fronteriza, drones, sensores, cámaras y otras tecnologías en la frontera con México, los carteles de droga se han visto forzados a “volverse más creativos”.

Muchas se quedan, muchas más entran

No obstante que alrededor de un millón de kilos de drogas ilegales fueran decomisadas por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por su sigla en inglés) en 2016, lo cierto es que una cantidad mucho mayor de drogas ilegales entran a Estados Unidos –el mayor consumidor del mundo- en una variedad de vehículos (incluidas las lanchas, los aeroplanos ultra-ligeros, drones); por túneles; trenes de carga, camiones y autobuses; en cargamentos de sandías, de limones, tomates….

“Se ponen muy creativos”, dijo un agente fronterizo de los Estados Unidos. “Hemos encontrado metanfetamina en los tanques de gasolina, marihuana que hacen lucir como sandías y limas. Lo que se te ocurra”…

Este año, los narcotraficantes comienzan a usar nuevos métodos que incluyen catapultas y pistolas de aire comprimido. “En febrero, agentes de la Patrulla Fronteriza cerca de Douglas, Arizona, descubrieron y desmantelaron una catapulta usada por narcotraficantes en México para disparar dos cargas de marihuana —con un peso total de 21 kilos— hacia Estados Unidos”, señala el rotativo neoyorquino.

Las pistolas de aire para lanzar marihuana (en latas) ya habían sido usadas al menos desde 2012, pero ahora los delincuentes han incrementado tanto la potencia como la cantidad de marihuana que pueden lanzar de un lado al otro de la frontera, lo que lleva a especular a los especialistas que ésta será la modalidad del tráfico de la hierba en cuanto Trump termine el muro.

Si no es por arriba, por abajo

Según un reporte de las autoridades fronterizas estadounidenses, los carteles de la droga están “adaptando” constantemente sus métodos para encontrar maneras de burlar la tecnología de detección de tráfico de personas y de drogas desde México.

Con el tiempo, dicen funcionarios de Seguridad Nacional, los contrabandistas aprenden rápidamente cómo funcionan los sistemas y ajustan su estrategia. Lo que se puede hacer es dificultarles sus actividades tanto como se pueda con cámaras, sensores, drones, dirigibles y otros dispositivos.

En mayo de este año, el mismo rotativo le hizo una entrevista a un contrabandista de droga y de personas, apodado “el Flaco”, en la frontera de Sonora. Ante la pregunta de si el muro de Trump los detendría (o si las tecnologías lo iban a hacer), respondió sonriendo: “Esto nunca se va a detener, ni el narcotráfico ni los ilegales”. “Habrá más túneles. Más hoyos. Si no pasa por arriba, pasa por abajo”.

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Texas Military Department-cc

En ese mismo reportaje, The New York Times expresaba que fortalecer las defensas en la frontera, “no detiene el contrabando, solo lo encarece”, lo cual involuntariamente resulta en más dinero para las redes criminales y los carteles han sacado provecho de esto para construir una industria multimillonaria y la protegen con una violencia brutal que desestabiliza a México.

Ha sido difícil bloquear la frontera, que se extiende por más de 3000 kilómetros del Pacífico al Golfo de México. Atraviesa un desierto apenas poblado, franjas de tierra blanda en las que se pueden construir túneles con facilidad y el gigantesco río Bravo, que se sale de su cauce, lo que dificulta la colocación de bardas.

Además, tiene 52 puntos legales de cruce, por donde cada semana ingresan a Estados Unidos millones de personas, autos, camiones y trenes, muchos de ellos, como decía un narco-corrido mexicano “cargados de hierba mala”.

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