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Una cadena humana salva a una familia de morir ahogada en Estados Unidos

Courtesy Rosalind Beckton
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La resaca del mar podía haber conducido a la muerte a 9 integrantes de una misma familia. La ayuda valiente de 80 personas les libró de la muerte

A la familia Ursrey nunca se les olvidará lo que les sucedió en la playa el verano de 2017. De no haber sido por una cadena humana de al menos 80 personas y por la decidida actuación del matrimonio de Jessica Simons y su marido, habrían fallecido sin remedio en las aguas del Atlántico.

El incidente se produjo en una playa de Panama City (Florida, Estados Unidos) cuando 9 integrantes de la familia Ursrey se encontraban en el mar  y no se percataron de que la resaca comenzaba a engullirles. Apartados ya de la playa casi unos 100 metros, pidieron auxilio.

Sin embargo, la fuerza del agua y los intentos de cada miembro de la familia por regresar a la orilla hacían que cada minuto se hiciera eterno y pasaran momentos de cada vez mayor angustia.

Los gritos de auxilio de los Ursrey llegaron a oídas de Jessica Simons, una bañista que en aquel momento se encontraba con su tabla. A pesar del peligro que podía amenazarla a ella, Jessica decidió salvarlos.

Y Jessica agarró su tabla

Llamó a otros bañistas y entre ellos inmediatamente organizaron una cadena humana hacia el interior de las aguas. Mientras tanto, ella se dirigió con la tabla hasta los Ursrey y, junto con su marido, los fue ayudando a ser rescatados uno a uno. El suceso ha sido publicado por el diario Panama City News Herald.

En este diario aparece publicada la imagen de la cadena humana de al menos 80 personas, que hizo posible el rescate. “Esta gente no se va a ahogar hoy. No va a suceder. Vamos a sacarlos del agua”, se dijo Simmons en cuanto se percató de lo que sucedía a los Ursrey.

Jessica Simons y su marido comenzaron por poner a salvo a los niños, pero dichosamente pudo rescatarlos a todos gracias a la interacción con la cadena humana, que formaba un corredor de socorro para llegar a tierra firme. Cada persona que estaba en el corredor se sujetaba fuertemente con las manos a otra persona. Así combatían la resaca y permitían a los Ursrey hacer un último esfuerzo antes de llegar exhaustos a la playa.

“Fue la cosa más asombrosa que he visto. Estas personas nunca se habían visto antes y todos confiaron unos en otros para rescatarlos. Fue realmente conmovedor”, dijo Simmons al diario en relación con las personas que participaron en la cadena humana.

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