¿Por qué cada vez menos hispanos acuden a los bancos de alimentos de Estados Unidos?Estados Unidos posee la red más grande de bancos de alimentos en el mundo, sin embargo, en muchos de esos bancos –un puente entre la abundancia y la carencia—la población asistida (especialmente la población hispana) ha disminuido de forma considerable.
¿Cuál es la razón? El miedo a que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) intercepte a los indocumentados que van por despensas al banco de alimentos y los arreste por estar como “ilegales” y los deporte más tarde.
Daños colaterales
“Lo que está ocurriendo es que se están quedando sin comida en casa, está pasando hambre nuestra comunidad, nuestros niños están sufriendo el efecto ‘Trump’”, dijo Victoria Maldonado, voluntaria de la despensa comunitaria World Harvest en Los Ángeles al periódico La Opinión de esa misma ciudad californiana.
Según Maldonado, el banco de alimentos de Los Ángeles ha tenido una caída de 40 por ciento en el número de beneficiados de origen hispano, la mayor parte de ellos tenían como fuente de alimentación de su familia las despensas que procura esta organización.
Como en México y en otros países de América, los bancos de alimentos de Estados Unidos no regalan la comida, sino que la venden a 10 por ciento de su valor comercial, de tal suerte que por 35 dólares un padre de familia puede llevar a su casa una despensa que en el mercado le costaría 350 dólares.
Por supuesto que no todas las personas pueden pagar 35 dólares (unos 32 euros) por una despensa que basta (e incluso a veces sobra) para alimentar a una familia de cinco personas por una semana. Los bancos de alimentos prevén esta situación y piden –como el de Los Ángeles cuatro horas—trabajo voluntario del beneficiado: clasificando, separando, embolsando alimentos.
Hay mucha hambre en Estados Unidos
Basados en la dignidad humana y en la solidaridad subsidiaria, los bancos de alimentos son una manera ejemplar de ayuda entre la comunidad. Sin embargo, apunta Maldonado: “Indocumentado. La palabra lo dice todo. Tienen temor a ser removidos, no quieren exponerse a ser agarrados por la migra”.
Y no son solamente los beneficiados los que están abandonando los bancos de alimentos. El miedo ha llegado también a los donadores de alimentos, a las industrias y empresas que se están retirando por temor a ser considerados como aportantes de sustento a los “ilegales”. De acuerdo con Maldonado: “Algunos donantes nos han abandonado también, nadie reconoce el aporte de los latinos, pero hoy por miedo muchos ya no buscan trabajo en el campo, la producción bajó y de Arizona ya no nos envían donaciones”.
Según cifras de 2015 de la organización Feeding America, 43.1 millones de personas viven en la pobreza en EEUU, de los cuales 13 millones son menores de edad. De los 56 millones de latinos que viven en Estados Unidos, cerca de 22 por ciento lo hace bajo “inseguridad alimenticia”, señala esta organización sin ánimo de lucro.
Con información del periódico La Opinión