Se otorgan a personalidades católicas, princesas y santuarios e imágenes de la Virgen
Este lunes 8 de junio veremos al Papa León XIV entregar una rosa de oro a la Virgen de la Almudena, según lo anunciado por la arquidiócesis de Madrid. Esta no será la primera advocación en recibir una de parte de un pontífice, ya que la Virgen de la Cabeza, la Virgen de Montserrat y la Virgen de la Macarena ya han recibido una.
Esta tradición de la iglesia es antigua y no está muy claro su origen. Algunos autores lo muestran como una bendición de la antigüedad, aunque la explicación más testificada se encuentra en el monasterio de Santa Cruz de Alsacia.
El origen de la tradición
Al parecer el Papa León IX lo puso bajo dominio directo de la Santa Sede y les obligó a enviarles todos los años una rosa de oro o dos onzas del mismo metal. Se bendecía el cuarto domingo de cuaresma y se quería mostrar a Cristo como el más noble de todos los metales. León IX enviaba la rosa, como reconocimiento y obsequio, a alguna iglesia particular o a alguna personalidad (príncipe o princesa de la cristiandad).
La Rosa de oro es un rosal con flores, botones y hojas (hechos del metal precioso) que se encuentra colocado en un vaso de plata y un estuche con el escudo papal. Antes de entregarla, es ungida con el Santo Crisma e incienso.

El valor de la Rosa de Oro no se encuentra en la cantidad de oro ni en el valor económico. Según explica Enrique Claudio Girbal en su tratadito sobre la Rosa de Oro, publicado en 1880:
“'Yo soy la flor del campo y el lirio de los valles'; indica el oro de que se compone que Jesucristo es Rey de los reyes y Señor de los señores, cuyo profundo sentido mostraron ya los Reyes Magos, cuando como a Rey, le ofrecieron rendidamente el oro.
El fulgor y alto precio del metal y las piedras con que la Rosa está compuesta, significan la luz inaccesible en la que habita el que es Luz de luz y Dios verdadero: el olor de los perfumes que sobre ella vierte en la bendición el Sumo Pontífice, representa en invisible esencia la gloria de la Resurrección de Jesucristo que fue de espiritual alegría para todo el mundo, pues con ella terminó el corrompido ambiente de las antiguas culpas y por todo el universo se esparció el suave aroma de la divina gracia; el color encarnado, de que en otro tiempo se teñía, representa la Pasión de Jesucristo; las espinas ofrecen la santa enseñanza de que en las espinas del dolor puso Jesús todas sus delicias, y recuerdan aquella corona que ensangrentó la cabeza del Redentor. En la Rosa, por último, se figura y simboliza la felicidad eterna".
¿Quiénes han sido distinguidos con una Rosa de Oro?
La Rosa de Oro ha sido entregada durante siglos a grandes personalidades y príncipes católicos. Por ejemplo: Alfonso VII, rey de León y rey de Castilla; Juana I, reina de Nápoles; Segismundo, Sacro Romano Germánico Emperador, Catalina de Medici, Enrique VIII o Isabel la Católica.
En los últimos años, las Rosa de Oro ha sido entregada solamente a lugares de peregrinación y santuarios Marianos. Aparecida, Luján, Guadalupe, Loreto, Czestochowa, Roio (Italia), Nuestra Señor de la Cabeza (España) , Nuestra del Socorro de Valencia, (Venezuela), Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, (Cuba) ó Nuestra Señora de Guadalupe (México).












