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¿Es la fatiga crónica una verdadera enfermedad?

© Antranias
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Es la dolencia de muchas mujeres que además sufren la incomprensión del entorno

Dolor en los huesos, dolor en los músculos, cansancio extremo, visita a un sinfín de médicos… Años buscando un diagnóstico y, sobre todo, un tratamiento para poner fin a ese agotamiento inmenso y a esa tristeza. Y cuando se consigue ponerle nombre, muchas veces resulta que la comunidad médica no se pone de acuerdo sobre si debe considerarse una enfermedad (aunque la OMS así la ha definido). Hablamos de del Síndrome de Fatiga Crónica o Encefalitis Miálgica, una dolencia cuyos pacientes son, en su gran mayoría, mujeres de a partir de 30 años.

El impacto de la enfermedad en la calidad de vida del paciente es muy grande, no sólo por la fatiga física y mental que comporta, sino también porque viene acompañado por debilidad y dolor muscular, pérdida de memoria y concentración o insomnio, pero sobre todo, por la incomprensión del entorno que no entiende el agotamiento como una enfermedad. Por esto se la considera como una enfermedad “invisible” e “incomprendida”.

La Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica son dos enfermedades que muchas veces se confunden porque tienen síntomas similares y comparten su predilección por las mujeres, el cansancio y la incomprensión. La Fatiga Crónica, pero, suele empezar a edades mucho más tempranas y a veces puede considerarse un preludio o una primera fase de la Fibromialgia. También hay que diferenciarla de algunos trastornos psiquiátricos que pueden conducir a una sensación de fatiga de forma crónica.

No tiene cura y se desconoce casi todo de ella. Tradicionalmente se ha considerado que su origen podría ser vírico, razón por la cual también se la conoce como “Fatiga Crónica Postviral”. Sin embargo, recientes estudios han puesto un poco de luz sobre su verdadero origen. Investigadores australianos están descubriendo como el Síndrome de Fatiga Crónica y podría tener relación con un fallo en el receptor celular en las células inmunes.

Estos avances pueden abrir puertas en un futuro para conseguir un diagnóstico más rápido, puesto que muchos de los pacientes pasan años yendo de doctor en doctor buscando una explicación a su condición física. También pueden abrir posibilidades a la investigación en la búsqueda de una cura o bien de un tratamiento que ayude a paliar los síntomas. Por último, da esperanzas en el proceso para conseguir la unanimidad en la comunidad médica para considerarla enfermedad “real” y en el entorno del paciente para comprender a los que la padecen.

El estudio se inició en la Universidad de Griffith, donde los investigadores descubrieron que los pacientes con Síndrome de Fatiga Crónica tenían un error genético en un receptor celular llamado TRPM3 que tiene un papel crucial en la transferencia de calcio al interior de la célula y ayuda a regular la producción de proteínas. El hecho es que este receptor no se encuentra solo en las células inmunes, sino en todas las células de nuestro cuerpo, lo cual explicaría por qué es tan difícil de diagnosticar y es tan severa.

Los estudios son aún muy preliminares y queda mucho camino por recorrer y de hecho estamos hablando aún de hipótesis, pero son un punto de partida para seguir avanzando en la investigación de esta enfermedad.

Y mientras tanto, lo importante es buscar un buen equipo médico que pueda comprendernos y ayudarnos a superar los síntomas de una forma integrada.

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