Aleteia

3 modos de ser positivos aunque el estrés te agobie

© HBRH / Shutterstock
Comparte

Rutinas para resistir a los desafíos de la vida

¿Quién no ha tenido días realmente estresantes en el trabajo, en familia, con los afectos o la salud o con cosas que no te esperas que vienen de repente sin avisar y nos trastornan y perturban?

Toda nuestra vida, empeños, etcétera, se desmoronan y nos sacan del orden que tanto trabajo nos costó generar. Todo esto nos pone en una gran prueba y, sea lo que sea, una enfermedad, desempleo, mudanza, cambio de país, un luto, supone un gran desafío para nosotros. Un desafío que debemos afrontar sí o sí porque no tenemos escapatoria.  Pero depende tanto de nosotros, de creer que todo problema tiene una solución y que todo sirve para fortalecernos y seguir creciendo, avanzando otro paso más en el duro camino de la vida.

En el 2012 cuando a J.J. le dijeron que su hijo Grant tenía una grave lesión cerebral y ya no se podía hacer nada, no bajó para nada los brazos a pesar de que estaba enfrentando el momento más difícil de su vida. Pensó que lo más importante era permanecer positivos y esperanzados, que esto era vital para la supervivencia de su hijo y también para la de ella misma. Entonces se propuso una rutina para mantenerse positiva, que todavía le sirve en la actualidad y que también lo podemos poner en práctica cada uno de nosotros:

1. Ser agradecidos

Comenzar todas las mañanas escribiendo sobre lo que estoy agradecido. Se puede comenzar enumerando sólo tres cosas. No importa lo difícil que sean sus circunstancias, siempre hay algo por lo que estar agradecido y los estudios demuestran que las personas que muestran gratitud se sienten más felices y saludables.

2. Elogie a otros

La mejor manera de olvidar sus propios problemas es ser amable con alguien. Si te sientes estresado o abrumado, envía un texto a tu mejor amigo haciéndole saber cuánto significa para ti o deja una nota amistosa en el buzón de tu vecino. Está comprobado que animar a otros nos anima a nosotros también.

3. Cuenta tus victorias

Termina cada noche anotando tus victorias del día. Enfocarse en los pequeños triunfos que experimentamos todos los días nos ayuda a mantenernos fuertes ante el mal momento que estamos pasando. No hay mejor manera de quedarse dormido mientras se piensa en el logro del día que termina.

¡La actitud lo es todo! Y te lo puede demostrar la historia de J.J. y su hijo Grant. “Tengo la bendición de decir que mi hijo –de quien los cirujanos dijeron que nunca se despertaría, ni hablaría ni volvería a caminar- es ahora un joven sano y activo. Sin embargo, nuestra experiencia me enseñó que la vida no es fácil pero te haces fuerte siendo positivo. Es el único modo de poder resistir a todos los desafíos de la vida.”

Fuente: Miracle Mindset: A Mother, Her Son, and Life’s Hardest Lessons

Newsletter
Recibe gratis Aleteia.