Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
domingo 20 junio |
San Romualdo
home iconActualidad
line break icon

Crece la lista de los que aspiran a ser “protectores” de los cristianos en Medio Oriente

Vatican Insider - publicado el 21/02/17

Crece la lista de los que aspiran a ser «protectores de los cristianos». La última que se sumó a la serie fue Marine Le Pen, candidata del Front National a las elecciones presidenciales francesas, que durante su breve visita por Líbano, que acaba de concluir, calibró con precisión sus palabras y gestos para proponerse en el escenario electoral como paladina de las comunidades cristianas en el Medio Oriente. 

Durante los dos días que pasó en el ex-protectorado francés, la candidata al Eliseo de la ultra-derecha se reunió con el presidente Michel Aoun y con los líderes de los principales partidos cristianos; canceló al último minuto la visita al Gran Muftí de Líbano, Abdel Latif Derian, porque se negó a utilizar el velo que le habían entregado para que se presentara al encuentro con el alto representante del islam sunita; conversó amablemente con el Patriarca maronita Béchara Boutros Raï durante la visita a la sede patriarcal de Bkerkè; y después del encuentro con el ministro del Exterior, Gebran Bassil, yerno de Aoun y líder del Movimiento patriótico, dio a conocer «su receta» para afrontar los problemas de las comunidades cristianas del Medio Oriente. 

La premisa de la que partió fue que para ayudar a los cristianos de la región hay que «aniquilar el radicalismo islámico», evitando, al mismo tiempo, impulsar con políticas erróneas la hemorragia de los bautizados del Medio Oriente. Citó como ejemplo negativo a Nicolas Sarkozy, quien, en su opinión, impulsaba a los cristianos del Medio Oriente a «abandonar el propio país e irse a vivir al extranjero como prófugos». 

Una perspectiva que para Le Pen sería «peligrosa» para los cristianos del Medio Oriente, aplicando en los hechos también la política anti-inmigración que utiliza como caballo de batalla para cabalgar hacia el Eliseo. «Quiero que los cristianos del Medio Oriente», concluyó la lideresa del Front National, «vivan en paz y serenidad en sus países». 

La campaña libanesa consagró la entrada oficial de Marine Le Pen en el club ya concurrido de líderes políticos globales y regionales comprometidos en reivindicar para sí los estandartes de «defensores christianorum». También en Francia, pero a finales de enero, el ex ministro francés de la economía, Emmanuel Macron, candidato «independiente» a las próximas elecciones presidenciales, en una entrevista con un periódico libanés dijo que Francia tenía la tarea de «garantizar que los intereses de los cristianos de Oriente sean defendidos», pero también rechazó la tesis según la cual la única «garantía» para la supervivencia de los cristianos en Siria es la permanencia en el poder del presidente sirio Bashar Assad. Las palabras de Macron fueron interpretadas como una respuesta directa a ciertas declaraciones de Francois Fillon, también candidato a la presidencia gala, quien en noviembre del año pasado indicó que el actual régimen sirio era una garantía para la supervivencia de las comunidades cristianas locales, y sostuvo que si en Siria «los sunitas llegan al poder, para los cristianos queda o la maleta o el ataúd». 

En los últimos años, la primera de las potencias que reivindicó para sí el papel de garante de las comunidades cristianas en el Medio Oriente fue la Rusia de Vladimir Putin. El pasado 25 de enero, durante su participación en la 25a edición de la Reseña internacional de Navidad sobre la educación, que se está llevando a cabo en el Kremlin, el ministro del exterior ruso Segrei Lavrov volvió a lanzar una alarma ante los «crueles sufrimientos» que están viviendo las comunidades cristianas en la región, y criticó a la Unión Europea, que «elude la discusión sobre los problemas de los cristianos en el Medio Oriente, ocultándose detrás de la peligrosa máscara de lo “políticamente correcto”». 

Durante los primeros días de febrero, una delegación de parlamentarios rusos visitó Siria y tuvo encuentros con los líderes de las Iglesias y comunidades monásticas locales. Durante la visita al Monasterio ortodoxo de la Madre de Dios, en Saydnaya, el Igumena Febronia dijo a los políticos rusos que las monjas de la comunidad rezan «por la prosperidad de Rusia y por la salud del Presidente ruso Vladimir Putin». 

La Iglesia ortodoxa rusa siempre ha sostenido la intervención militar de Putin en Siria, refiriéndose explícitamente a la necesidad de defender y proteger también a los cristianos sirios. El Patriarca de Moscú, Kirill, ha dicho en varias ocasiones que la lucha militar contra las fuerzas yihadistas era una «Guerra Santa», provocando comentarios críticos por parte de los obispos del Medio Oriente. «Los que hablan de “Guerra Santa” —hizo notar una vez el arzobispo sirio-católico Jacques Behnan Hindo— son precisamente los yihadistas. Si también nosotros usamos sus mismas palabras, ¿cuál es la diferencia entre nosotros y ellos? Con expresiones semejantes se acaba justamente confirmando su ideología sangrienta». 

En los últimos tiempos, además de dirigir sus miradas a Putin, altos exponentes del Patriarcado de Moscú han utilizado justamente la referencia a la necesaria movilización para defender a los cristianos en el Medio Oriente para manifestar su júbilo desbordante tras la victoria del nuevo Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. «Si los Estados Unidos de América dejan de hacer política en el Medio Oriente como un toro en una tienda china», declaró en una reciente entrevista televisiva el Metropolita Hilarion de Volokolamsk, jefe del Departamento para las relaciones exteriores del Patriarcado de Moscú, «yo espero que acabe el genocidio de los cristianos y de otras minorías étnicas y religiosas, que en el Medio Oriente dura desde hace décadas». En la misma entrevista, Hilarion también exaltó el espíritu «religioso» de la ceremonia de toma de posesión del nuevo Presidente estadounidense. 

Y justamente Donald Trump, el pasado 27 de enero, en una entrevista con una red televisiva de la Christian Broadcasting Network, fundada por el tele-predicador Pat Robertson, reconoció como una de sus «prioridades» la concesión de un estatus legal de refugiado a la categoría de los «cristianos perseguidos». Lo hizo mientras estaba tratando de hacer aprobar la orden ejecutiva para cerrar las fronteras estadounidenses a los ciudadanos de siete países de mayoría musulmana. 

Los diferentes aspirantes a «protectores de los cristianos del Medio Oriente» que hay desperdigados por el mundo, a pesar de las a veces impresionantes discordancias de sus respectivas afiliaciones geopolíticas y culturales, cuando se refieren a los sufrimientos de las comunidades cristianas del Medio Oriente recurren a menudo a las mismas fórmulas y estereotipos, a datos trucados que circulan en la red gracias a verdaderas centrales de la desinformación «persecucionista» y que son retomados sin ninguna verificación, incluso por representantes oficiales de instituciones de autoridad. Un fenómeno que los mismos cristianos del Medio Oriente han denunciado en varias ocasiones, que viven en primera persona las convulsiones que sacuden a sus países. 

«Las atrocidades de la guerra», declaró recientemente a la agencia Fides el padre Jacques Murad, monje sirio de la Comunidad de Deir Mar Musa, y que estuvo secuestrado durante cinco meses por los yihadistas del llamado Estado Islámico, «han atormentado a todas las comunidades, a personas de todas las confesiones. Las primeras víctimas del Daesh han sido los musulmanes sunitas. En este sentido, considero inapropiado afirmar que se está consumando un “genocidio” de cristianos en Medio Oriente». «Se han visto, sin duda, golpeadas las comunidades cristianas que viven en esas tierras desde que comenzó el anuncio cristiano», recordó el padre Jacques, «pero no es justo y no conviene presentar a los cristianos como si fueran las únicas víctimas de la guerra. Esto solamente provocaría que aumentara el sectarismo». 

Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
PASSION OF THE CHRIST
Cerith Gardiner
7 pruebas y tribulaciones que Jim Caviezel enfrentó al interpreta...
2
Histórias com Valor
Después del coma, un niño asustó a su madre al decirle que conoci...
3
CHIHUAHUA
Jesús V. Picón
El enfermero que moría de COVID y su mensaje de confianza en Dios
4
MIRACLE
Maria Paola Daud
Mateo se perdió en el mar… ¡y apareció en brazos de papá!
5
Ramón Antonio Pérez
María de San José y su ayuno total: “Durante diez años solo consu...
6
Pablo Cesio
El Padrenuestro, la oración que asustó a un grupo de delincuentes
7
SAINT JOSEPH
Maria Paola Daud
El asombroso poder de san José dormido
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.