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¿Por qué Katy Perry le dedica un zapato de su primera colección a Hillary Clinton?

Rony Alwin
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Una oportunidad perdida en un país que necesita urgentemente reconciliación nacional

Como si lanzar una canción (“Chained to the Rhythm“) con el nieto de Bob Marley y una segunda colección de maquillaje con CoverGirl en los primeros dos meses del año no fuera suficiente, Katy Perry presentó su primera línea de zapatos (antiguamente sólo había creado perfumes con su nombre).

No es la primera y seguramente no la última artista que lo hace, pero lo interesante de la colección es que, lejos de inspirarse previsiblemente en el mundo de la música, cada zapato lleva el nombre de una mujer que la ha inspirado tanto a nivel personal como profesional.

Es aquí cuando, sin sorpresa y prácticamente de forma calculada, presenta el modelo Hillary Clinton, a quien apoyó de forma directa y persistente durante toda la campaña electoral de los Estados Unidos.

Cortesía de Katy Perry Collections

¿Lo curioso? En realidad el diseño no se relaciona mucho con el estilo de la política demócrata aunque sea un pump clásico, ya que dudosamente alguna vez la veamos con un tacón transparente con estrellas doradas (algo un poco más Kardashian). ¿El precio? $139 que, en mi opinión muy personal, tendría mucho más sentido –social y político- si un porcentaje de su venta se donara a alguna de las fundaciones de Clinton. Pero eso es sólo una idea.

Otro zapato que literalmente llama la atención es el “Lena” ($129), un par de sneakers de lentejuelas inspirados en la actriz Lena Dunham (Girls) que Perry creó porque “ella no teme ser quien realmente es” y capta algo de su esencia masculina.

Cortesía de Katy Perry Collections

Pero no todos sus diseños llevan nombres de celebridades famosas, también hay unos que están inspirados en su familia y amigas de la infancia, como es el caso de “Shannon” ($129), unas ballerinas que imitan los convertibles de los años 50 y además le recuerdan a la cantante sus días de shopping en tiendas de tercera mano y encontraba este tipo de objetos curiosos.

La colección cuenta con un total de 40 piezas (que van de los $59 a los $299) y fue creada por Perry junto a Johnny Wujek (su estilista y ahora director creativo) para Global Brands.

Con estas líneas pasa mucho que los precios son muy altos sólo por el nombre de la artista y no necesariamente por la calidad del producto (aunque no me he probado ninguno de estos zapatos, así que todavía les doy el beneficio de la duda). En ninguna nota de prensa revelan dónde fueron fabricados o con qué material, lo que siempre levanta sospechas sobre si serán ese par que podrás llevar a un matrimonio hasta las 3:00 de la am o si son hechos por mujeres explotadas en Asia.

Algunos diseños me parecen divertidos (aunque de esos que te pones una vez al mes porque son fáciles de recordar) y otros me parecen exagerados y hasta ligeramente ordinarios. Creo que hay propuestas, como la de Sarah Jessica Parker, que presentan modelos más atemporales y que, en estos momentos de crisis económica mundial, son más pertinentes porque te pueden llevar del trabajo a una noche de fiesta y siguen teniendo ese sello de celebrity.

“Esto es lo fabuloso de la moda. Es una forma de comunicación. No tienes que comenzar un hábito de fumadora para hablarle a alguien. Puedes simplemente llevar unos zapatos geniales y romper el hielo”, le confesó la cantante a People.

Personalmente me encanta el concepto -aunque no sea nuevo- de llamar a cada zapato por el nombre de una mujer extraordinaria para ella; sin embargo, creo que no fue aprovechado o fue hecho con otros fines. Me pregunto: ¿Qué tipo de conversación puede generar llevar unos zapatos de Hillary Clinton? ¿Hasta qué punto esta línea no sigue cayendo en la negación/luto de los resultados electorales del pasado mes de noviembre? No soy quién para juzgarle a Katy Perry su elección de mujeres que han influido su vida, pero siento que su selección fue más política y mediática que orientada a valores.

Estados Unidos es un país que, sin duda, necesita reconciliación y no se va a lograr si cada parte sigue buscando destruir al otro en lugar de trabajar en conjunto y haciendo de la crítica algo constructivo en vez de destructivo. ¿Acaso no hay ninguna mujer republicana digna de admirar en los Estados Unidos? ¿Qué hay de Nancy Reagan, Betty Ford o Mary Todd Lincoln?

¿Qué hay de otras grandes mujeres de la historia que lucharon, por ejemplo, por algo tan relevante como nuestro derecho a votar? No es por desmerecer a actrices que están incluidas en la colección de Perry, pero siento que es más una estrategia de marketing que buscar enaltecer al género femenino.

Quizá por eso en el empaque o en su página web ni siquiera se hace alusión a la historia o razón del por qué de cada elección. Por ejemplo, hay unos flats llamados “Selena”, ¿pero serán por Selena Gómez, Selena Quintanilla o tiene una tía que se llama así?

Si quieren curiosear toda la colección, pueden ingresar a: www.katyperrycollections.com

¿Ustedes qué nombres usarían si tuvieran la oportunidad de crear una línea como ésta? Yo ahora mismo pienso en María, Coco, Victoria, Juana e Isabel.

 

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