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Debora Vezzani: en vivo y en directo desde la página Facebook de Cecilia Music

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La cantante explica por qué tantas depresiones y comparte su visión de la felicidad

Anota en tu agenda los datos del próximo Live from the World:

 

Quién: Debora Vezzani

Cuándo: Jueves 16 de febrero a las 20:30 (hora italiana)

Dónde: en directo desde la página FB de Cecilia Music

Le preguntamos a Debora cuál es el secreto de la felicidad

El mundo nos hace vivir un engaño que está en la base de cualquier infelicidad, fracaso, derrota, tristeza o depresión. El mundo nos hace creer que para ser felices es necesario hacer lo que nos da la gana. No sólo nos dicen que Dios no existe, sino que además si existe es aburrido y obsoleto, y limitador seguir sus leyes.

El punto es que Dios existe y que sus leyes son caminos de amor, que sirven para darnos la plena libertad y alegría.

Si un río no tuviera riberas no lograría llegar al mar, es decir, no podría realizar su función de río: no haría aquello para lo que ha sido creado. Lo mismo pasa con el hombre.

El hombre ha sido creado para amar y ser amado, es decir, para ser plenamente feliz. Y quién mejor que Dios que nos ha creado, sabe cómo funcionamos y qué nos puede hacer realmente felices.

Este es el porqué de esta depresión y frustración general del hombre de nuestros tiempos: el hombre ha querido prescindir de Dios, pensar que puede lograrlo solo, encontrándose continua y constantemente destrozado y desilusionado.

Dios, que no engaña, no desilusiona nunca. En Juan 15 Jesús mismo nos revela el secreto de la felicidad: “Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor“.

El secreto de la felicidad es sólo uno: buscar hacer la voluntad de Dios, respetando sus leyes de amor que sirven para protegernos y para evitar hacernos daño. Es decir, permanecer en el amor de Dios para que Él nos comunique y nos haga vivir su misma alegría, que es alegría divina.

Es decir, no sólo “hacer” la voluntad de Dios (es decir, ejecutar órdenes o tareas), sino hacerla propia, poseerla, “vivir” la Divina Voluntad, que es la vida misma de Dios, para que podamos conformarnos cada vez más a Él y adquirir su modo de querer y de actuar.

Esto es lo que hizo María, quien no pestañeó fuera de la divina voluntad. Esto es lo que hacen los santos en el cielo, y lo que estamos llamados a vivir también nosotros (“hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo”). 

¡La divina voluntad es nuestra máxima felicidad!

 

Por Cecilia Team

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