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uusc.org / © Antoine Mekary - ALETEIA
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Hablan los empresarios de la Economía de Comunión, invitados por el papa Francisco al Vaticano

Hay mayor felicidad en dar que en recibir”, ¡Quien diría que la cita bíblica funciona en el mundo de los negocios!. “Se recibe 1000 veces más haciendo el bien”, dicen Livio y Paolo Bertola, padre e hijo, empresarios italianos via Skype desde la sede de su empresa familiar, Bertola srl, Marene, ubicada en el norte de Italia. Una isla feliz en medio de la crisis económica del bel paese.

Precisamente, el papa Francisco se encontrará con Livio, Paolo y otros 1100 actores de la Economía de Comunión de 51 países distintos el 4 de febrero de 2017 en el aula Pablo VI del Vaticano. Una alternativa para cambiar el “no a una economía que mata”, parafraseando a Francisco. De hecho, ocho personas poseen, por sí solas, la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad, tal como resulta del informe Oxfam 2017.

La Bertola srl, es una empresa especializada en el tratamiento galvánico de superficies metálicas, y sólida de 70 años de historia con 25 empleados, entre ellos refugiados africanos y musulmanes, que factura 6 millones de euros al año y ofrece servicios a grandes empresas automotrices como FIAT, Maserati y Volkswagen. 

¿Qué significa recibir 1000 veces más? Livio y Paolo nos cuentan la historia de la “espuma”. Ellos ayudan al dueño de una empresa de la competencia en un momento de crisis (familiar y económica). Un gesto desinteresado de solidaridad con un hombre que estaba a punto de perder su empresa y afectos. A cosas superadas, el empresario detecta que las máquinas de la fábrica Bertola srl tienen un pequeño defecto, “sale espuma” y eso es una desventaja. Él les ayuda con una mejora.

Corregido el pequeño problema en la fase de producción, Livio y Paolo, sin esperárselo, aumentan sus ganancias un 50% tras mejorar el proceso del tratamiento del metal. Volkswagen y otras empresas les piden hacer negocios. Así, la familia Bertola testimonia los beneficios de la Economía de Comunión durante un encuentro informal con periodistas en Roma, el 1 de febrero de 2017.

La Economía de Comunión surge en mayo de 1991 para reaccionar ante el escándalo de las favelas que rodeaban la ciudad de Sao Paulo, en Brasil. Una economía alternativa de empresa, iniciada por los focolares, que lucha contra la llamada “globalización de la indiferencia” con modelos económicos de solidaridad.

Tras la caída del muro de Berlín, Chiara Lubich invita a un primer grupo de empresarios a crear empresas que, siguiendo las leyes del mercado, produzcan utilidades “que se pondrán libremente en común”. La finalidad: aliviar a los pobres, crear puestos de trabajo, promover la cultura del dar en alternativa a la cultura del tener.

No a la economía que mata, el sí de la comunión

“Estamos en sintonía con el papa Francisco”, afirma el economista Luigino Bruni, coordinador internacional  de Economía de Comunión, profesor de la universidad romana LUMSA y del Instituto Universitario Sophia. Pero más allá de sus “no” – que compartimos- a una economía que mata, que excluye, que contamina, queremos proponerle un “sí”. El sí de una Economía de Comunión.

En efecto, señala Bruni, el Papa ha elegido llamarse Francisco, y los franciscanos constituyeron en siglos pasados, también para acabar con los préstamos elevados de la especulación, los primeros bancos populares de Europa. “El nombre de este Papa es signo de un programa”.

Lenguaje religioso de las multinacionales

Asimismo, en la época de Donald Trump y del neo-liberalismo exasperado, el economista señaló que hoy las empresas multinacionales quieren “el corazón de los empleados y los clientes” y utilizan cada vez más “un lenguaje religioso” para ganar en productividad. “Hay una demanda de sentido y de sacro”. De ahí, términos como “misión”, “iniciación”, “fidelización”. Sin embargo, es una economía que separa a los individuos y ofrece solo mercancía, productos para consumir.

En este contexto, los empresarios de la Economía de Comunión (EdC) son una alternativa laica y concreta para que una parte de las ganancias en los negocios sea reinvertida en obras sociales, formación y redes para mejorar la vida de los empleados y de los clientes.

Empresarios musulmanes y cristianos unidos

“No damos el pescado, enseñamos a pescar a los jóvenes emprendedores, cristianos, musulmanes y de cualquier religión, que quieran trabajar en red y aprender de otros empresarios expertos. Asesoramos a empresas y ofrecemos formación gratuita a los miembros de la comunidad. Varios son los sectores; agrícola, avicultura y servicios (entre otros)”, dice Steve William Azeumo de Camerún, presidente del APECAC, asociación de EC en África.

“Nosotros somos un banco que damos crédito a campesinos y personas vulnerables en zonas rurales y aisladas, nuestra aspiración es extender nuestros servicios de microcrédito a más comunidades, ahora llegamos a 12 mil familias a través de nuestras 23 agencias. Ellas representan el 85% de nuestros clientes”, sostiene Teresa Ganzon de Filipinas, representante del Banco de Kabayan.

El buen negocio del medio ambiente

“Las energías renovables son imparables y un impulso económico para las comunidades locales. Mi esperanza es la unión de los pequeños y la ayuda a los más necesitados en sintonía con la enseñanza del papa Francisco”, asegura John Mundell, empresario de la EC en Estados Unidos, miembro de la Mundell y Asociados, asesor ambiental, quien se muestra positivo ante el panorama prospectado por Donald Trump de menos reglas para los fabricantes de automóviles y el anuncio sorpresivo de la realización de dos oleoductos.

Estos y muchos más empresarios de los cinco continentes se encuentran reunidos del 1 al 5 de febrero en la sede central de Mariapolis de  Castelgandolfo (Roma) para reflexionar, planificar y organizarse mejor para extender a las periferias la Economía de Comunión, junto con los pobres y los descartados.

Presentes empresarios de 11 países de América Latina y el Caribe tendrán una representación en la audiencia con el Papa y las realidades de la Economía de Comunión: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Uruguay, además de empresarios de Canadá y EE.UU e incluso de España.

Serán numerosos los participantes de Asia: China, Corea, Filipinas, Hong Kong, India, Malasia, Singapur, Tailandia, Vietnam. Bien representado estará el continente africano: Burkina Faso, Burundi, Camerún, Costa de Marfil, Etiopía, Uganda y Nigeria, República Democrática del Congo.

Y numerosa la participación de 20 naciones de Europa. Oceanía estará representada con Australia. En la audiencia estará presente también María Voce, presidente de los Focolares, con el Consejo general del Movimiento.

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