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¡A Dios, pequeño gran Gaspar!

Gaspard
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Falleció el 1 de enero con 3 años y medio, nos ha mostrado algo muy grande

Queridos amigos,

Tenemos la inmensa tristeza de anunciar la muerte de nuestro pequeño Gaspar. Su alma de caballero subió al cielo este miércoles, 1 de febrero, al principio de la noche. Partió aliviado, sin sufrimiento, acompañado y atendido hasta el último aliento por su mamá.

La pena que nos habita es inmensa. Nos confiamos a su oraciones y pensamientos más que nunca. Realmente les necesitamos.

[Nuestra hija] Louise un día nos dijo lo siguiente: “Oh, Gaspar, aquí en la tierra ya no nos ve, pero nosotros lo vemos y lo cuidamos. Y bien, cuando esté en el cielo será al revés: nosotros no lo veremos pero él nos verá y nos cuidará…”.

Esta es nuestra esperanza.

Gaspar, hijo mío, ahora es tu turno. ¡Ve, corre, vuela y consuela a todos los que lloran!

(Mensaje de los padres de Gaspar – 1 de febrero de 2017)

___

 

¡A DIOS, GASPAR!

El pequeño Gaspar ya no está aquí.

El niño frágil de grandes ojos azul cielo, con su pelo despeinado, dejó este mundo nuestro que pasa y entró en la Vida plena que nunca tendrá fin.

La redacción de Aleteia, unida a los padres del pequeño gran guerrero, pide la oración de todos los lectores por este pequeño que ahora, allá en el cielo, ruega por nosotros junto a todos los demás niños cuya vida en la tierra, breve, pasó antes de que sus planes y sueños se realizaran.

Ahora, al lado del Señor, el pequeño Gaspar crece en fuerza, sabiduría, inteligencia y belleza. Allí donde no hay dolor ni sufrimiento.

Queremos agradecer de corazón a sus valientes padres, que nos dieron tanto en los últimos meses con su testimonio ejemplar de paciencia, confianza, esperanza y amor. Les garantizamos nuestras oraciones y nuestro apoyo respetuoso y sincero de hermanos en Cristo.
TESTIMONIOS MARAVILLOSOS

De la madre

La mamá de Gaspar compartió hace algunos meses uno de los escritos más extraordinarios que hemos tenido la gracia de leer sobre el desafío de las madres de bebés con discapacidad:

¿Te has preguntado cómo son elegidas las madres de hijos discapacitados?

 

Del papá

El papá de Gaspar compartió con nosotros también hace unos meses un testimonio impresionante y muy conmovedor de humanidad y fe en el desafío de ser padres de un niño que va a morir:

Ser papá de un niño que va a morir

 

 

La familia era consciente de que cada día podía ser el último de este niño en este tierra.

 

Gaspar

Gaspar nació el 30 de agosto de 2013 cerca de Rennes, Francia. Tenía un hermano de 9 años y dos hermanas, de 7 y 5 años. El 29 de septiembre de 2014 le diagnosticaron el síndrome de Sandhoff. Esta enfermedad, que en Europa afecta a una de cada 130.000 personas, implica una degeneración del sistema nervioso central.

Hace que los ruidos provoquen grandes sobresaltos, lleva a ceguera precoz y causa un gradual deterioro motor y mental. Muchas veces hay otros síntomas, como un rostro de bebé (¡también por eso Gaspar era tan bonito!), así como infecciones respiratorias frecuentes.

El desarrollo es normal hasta los primeros 3 a 6 meses de vida, pero después la dolencia se manifiesta y evoluciona rápidamente. No hay tratamiento específico para esta enfermedad. El pronóstico es sombrío: la esperanza de vida raramente sobrepasa los 4 años. En resumen, se trata de una vida corta, muchas veces difícil, pero llena de amor y ternura.

En un gesto extraordinario de fe, la familia de Gaspar compartió su historia y con ella nos mostró que esta prueba, tan dolorosa, puede encararse con la certeza de que Dios sabe por qué permite un misterio tan asombroso y de que habrá un reencuentro, eterno, definitivo, en el cielo.

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