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Cantar villancicos ante las clínicas abortistas hace milagros

Jeffrey Bruno
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El poder de estos himnos es una bella forma de mostrar amor y preocupación por las mujeres con embarazos no planeados

Incluso en aquellos que no han estado en la iglesia por mucho tiempo, los bellos himnos de Navidad tocan algo en su alma. Una de las mejores cosas de ser católico es cantar estas canciones durante toda la Navidad, y no sólo el día 25.

En los últimos 13 años, mucha gente se reúne a cantar villancicos en el lugar aparentemente menos indicado: las clínicas abortistas.

Hay datos de cómo este ministerio tan poco convencional ha afectado a quienes escuchan los villancicos, y de cómo se han salvado algunos bebés gracias a ellos.

El Director ejecutivo de la Pro-Life Action League, Eric Scheidler, cuenta cómo tres parejas en California cambiaron de opinión en el último momento estando ya en la clínica, mientras varias personas cantaban en el exterior del Family Planning Associates Abortion Center en San Bernardino.

“Lo que más me impresionó de este caso es que estas parejas fueron adonde estaban los cantores para decirles que habían cambiado de opinión”, afirma Scheidler.

“[Una] pareja les dijo, ‘Gracias a vuestro villancico decidimos tener nuestro bebé’”, cuenta. “El canto fue lo único que hizo falta para que cambiaran de opinión”.

El embarazo había supuesto presión para la relación de esta pareja, explica Scheidler, haciéndoles sentirse abocados al aborto.

Pero cuando salieron y agradecieron a los cantores, “iban tomados de la mano y con lágrimas en los ojos”, dice. “Esto había traído sanación a su matrimonio”.

Esta Navidad se han incrementado estas iniciativas, con grupos en 72 ciudades en Estados Unidos que han tomado parte en la campaña de villancicos “Peace in the Womb”, organizada por la Pro Life Action League y el Pro Life Action Ministries.

El poder de los cantos es una bella forma de expresar amor y preocupación por las mujeres con embarazos no planeados, quizás recordándoles el embarazo no planeado más importante de la historia mundial – el del Niño Jesús, nacido de María en Belén. Varios grupos provida hablan de mujeres y parejas que les agradecen y les dicen que la música les tocó el corazón, haciéndoles desistir del aborto.

“Nos encanta hacerlo,” dice Michele Herzog, director del Orlando Pro-Life Action Ministries Office.

El grupo cantó villancicos ante el All Women’s Health Abortion Center en Altamonte Springs, y en dos centros abortistas en Orlando.

Entre ambos lugares, los cantores relatan que dos parejas de gemelos y otros dos bebés se salvaron. En un caso, según los testigos, dos adolescentes estaban cantando una canción escrita por ellas mismas, titulada “Let me live” (“Déjame vivir”).

“Fue un día increíble”, afirma. “Realmente había algo más”.

“Estos villancicos calaron hondo”, añade Herzog. “Mientras las mujeres se sientan en ese lugar tan oscuro, nos oyen cantar y rezar, y esto realmente marca la diferencia”.

El pasado año, relata cómo una pareja musulmana desistió de abortar después de oir estos himnos cristianos.

“Dios la tocó a ella a través de los villancicos”, recuerda Herzog de la mujer embarazada. “Ella sólo repetía, ‘las canciones, las canciones…’”

“Supuso un gran impacto para ella, creo” añade Herzog.

“¡Tendremos el bebé! Hemos cambiado de opinión”, dijo gozosa una mujer el martes 20 de diciembre durante unos cantos navideños en el centro abortista de Wood Dale, Illinois.

Cuando el grupo encontró a la pareja, el hombre les dijo con una enorme sonrisa en el rostro, “Gracias. ¡Están haciendo un gran trabajo!”

“¿Qué ‘gran trabajo’ hicimos?” reflexiona Maria Goldstein de la Northwest Families for Life. “No les aconsejamos lo que tenían que hacer; no les hablamos del aborto; no les enseñamos fotos de bebés en desarrollo.  Todo lo que hicimos fue estar allí, rezar y cantar”, añade. “Quizás oyeron nuestros cantos de Navidad y sintieron a Dios en el corazón. ¡Creo que ese es realmente el ‘gran trabajo!’ Llevamos el poder de Dios a ese oscuro lugar. Dios es bueno”.

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