separateurCreated with Sketch.

5 preguntas para hacerte todas las noches antes de dormir

whatsappfacebooktwitter-xemailnative
Tod Worner - publicado el 04/01/17 - actualizado el 12/11/25
whatsappfacebooktwitter-xemailnative
En el día nos suceden cosas que pueden quitarnos la paz, por eso, antes de dormir, todas las noches deberíamos hacernos un examen de conciencia de 5 preguntas.

CAMPAÑA DE NAVIDAD 2025

Para ayudar a Aleteia a continuar su misión, haz una donación. De este modo, el futuro de Aleteia será también el tuyo.

Deseo donar en 3 clics

No importan las mejores intenciones, el pecado siempre termina encontrando el camino de vuelta a la vida. Pero esto no significa que debamos desesperarnos y abandonar. Por eso, podemos hacer una valoración honesta de cómo vivimos en el día a día con la ayuda de un buen examen de conciencia de cinco preguntas que deberemos preguntarnos todas las noches antes de ir a dormir:

1 ¿Qué he hecho hoy por mi Fe?

C.S. Lewis hizo una sabia observación: “Si el cristianismo es falso, no tiene importancia, si es verdadero, es de infinita importancia. La única cosa que no puede ser, es moderadamente importante”.

¿He vivido hoy conforme a esa verdad? ¿He orado? ¿He pedido ayuda, perdón, he ofrecido mi gratitud y he conversado de corazón con Dios? ¿He leído las Escrituras, el Catecismo, a los santos o a los apologetas? ¿He vivido conforme al amor de Cristo en mis interacciones con la familia, los amigos, los colegas, los desconocidos y los enemigos? ¿Miran mis ojos buscando la Verdad, la Bondad y la Belleza y he compartido todo ello en mis palabras y obras? ¿He amanecido con Dios, trabajado Dios y dormido con Dios?

2 ¿Qué he hecho hoy por mi Familia?

Santa Teresa de Calcuta señaló una vez: “¿Qué puedes hacer para fomentar la paz mundial? Ve a casa y ama a tu familia”.

¿Me he detenido a examinar a fondo a mi esposa y mis hijos para maravillarme por la incomparable bendición que son en mi vida? ¿Les he ayudado, animado, apoyado y amado en sus mejores y peores momentos? ¿Les he pedido perdón por mis peores momentos? ¿Les he escuchado –escuchado de verdad– en medio de este mundo de infinitas distracciones? ¿He sido un modelo de fe, honor, esfuerzo y buen humor para mis hijos? ¿He pasado tiempo, de calidad y en cantidad, con ellos? ¿He apoyado sus sueños y objetivos para que se conviertan en la mejor y más auténtica versión de sí mismos? ¿Experimento alegría en todos los momentos fugaces que tan fácilmente se dan por sentado?

3 ¿Qué he hecho hoy por mi Salud?

    En su Carta a los Corintios, san Pablo decía:

    “¿No saben que ustedes son templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en ustedes?” (1 Cor 3, 16)

    ¿Estoy cuidando de mi cuerpo? ¿Me alimento bien y de forma saludable? ¿He hecho ejercicio? ¿Estoy evitando hábitos perjudiciales para mí (fumar, beber y comer en exceso…)? ¿He intentado andar más cuando sea posible y buscar aficiones más activas?

    4 ¿Qué he hecho hoy por mi Formación (mi profesión)?

    San Juan Pablo II dijo una vez:

    “Es Jesús el que suscita en vosotros el deseo de hacer de vuestra vida algo grande, la voluntad de seguir un ideal, el rechazo a dejaros atrapar por la mediocridad, la valentía de comprometeros con humildad y perseverancia para mejoraros a vosotros mismos y a la sociedad, haciéndola más humana y fraterna”.

    ¿He sido atento, laborioso y considerado con mis pacientes, colegas y personal? ¿Me he mantenido al día de las últimas innovaciones en mi campo? ¿He sido modelo de juicio médico sensato y de humanidad reflexiva para mis estudiantes y residentes? ¿Es mi carrera una vocación y no un simple trabajo?

    5 ¿Qué he hecho hoy por mi Plenitud?

    El papa Benedicto XVI nos animaba diciendo:

    “El mundo os ofrece comodidad, pero no fuisteis creados para comodidades. Fuisteis creados para la grandeza”.

    ¿Cuál es la marca que estoy llamado a dejar en el mundo y cómo, en concierto con mi Fe, mi Familia y mi Formación, estoy trabajando para lograrla? ¿He dedicado tiempo a leer, escribir, conversar y aprender de mentores más sabios? ¿Esta marca ensalza y se adecúa a mi relación con Dios y con mi familia y me ayuda a mejorar en mi carrera?

    Recordaré que todos los días me levanto como un santo y me acuesto como un pecador. Pero me esforzaré. Y al vivir con más intención, me propongo saborear más los momentos pasajeros de la vida para que contribuyan a una vida más plena y piadosa.

    Muy bien. Es hora de ponerse a trabajar. “El futuro empieza hoy, no mañana”.

    ¿Te ha gustado leer este artículo? ¿Deseas leer más?

    Recibe Aleteia cada día.

    Apoye Aleteia

    Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

    • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
    • Aleteia se publica a diario en siete idiomas: Inglés, Francés, Italiano, Español, Portugués, Polaco, y Esloveno
    • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
    • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
    • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
    • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
    • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

    Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.