Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
sábado 23 enero |
San Ildefonso
home iconDesde Roma
line break icon

Papa: Lloremos por los que en la fe sufren violencia hoy en el mundo

Radio Vaticano - publicado el 26/12/16

Palabras de Francisco en el Ángelus con ocasión de la fiesta del primer mártir, san Esteban

Con motivo de la fiesta litúrgica de san Esteban, la plaza de San Pedro volvió a acoger a varios miles de fieles y peregrinos de numerosos países para un nuevo encuentro con el papa Francisco a la hora del Ángelus.

Ante todo el Papa afirmó que la alegría de la Navidad también en esta ocasión colma nuestros corazones, mientras la liturgia invita a celebrar el martirio del primer mártir, quien con su sacrificio –dijo– nos ha dejado un testimonio glorioso, puesto que padeció por amor a Jesucristo. Martirio que – añadió– sigue estando  presente en la historia de la Iglesia a partir de Esteban y hasta nuestros días.

El Papa Bergoglio se refirió a la contraposición que existe entre la mentalidad del Evangelio y la mentalidad mundana. Y reafirmó que “seguir a Jesús quiere decir seguir su luz, que se ha encendido en la noche de Belén, y abandonar las tinieblas del mundo”.

Del diácono Esteban protomártir, el Obispo de Roma destacó obedeciendo al Señor, que es vida y luz para todo hombre, él mismo se convirtió en víctima del misterio de la iniquidad presente en la tierra, si bien ha vencido en Cristo.

De la misma manera –prosiguió Francisco– también hoy la Iglesia, para testimoniar la luz y la verdad de Jesús experimenta en tantos lugares duras persecuciones hasta la suprema prueba del martirio. Y dirigió su pensamiento de padre a los numerosos hermanos y hermanas que en la fe padecen atropellos y violencia, y que son odiados a causa de Jesús.

Por esta razón, el Pontífice invitó a pensar en ellos, a sentirlos cerca con nuestro afecto, nuestra oración y también con nuestro llanto.

Sí, porque a pesar de las pruebas y de los peligros –dijo el Papa– ellos testimonian con valor su pertenencia a Cristo y viven el Evangelio comprometiéndose en favor de los últimos, haciendo el bien a todos sin distinción y testimoniando la caridad en la verdad.

Francisco sugirió renovar la gozosa y valerosa voluntad de seguir fielmente al Hijo de Dios, viviendo con perseverancia según la mentalidad evangélica y rechazando la de los dominadores de este mundo. Y concluyó dirigiendo su oración a María Santísima, Reina de los mártires, para que nos guíe y sostenga en nuestro camino de seguimiento de Jesucristo –testigo fiel de Dios Padre– a quien contemplamos en la gruta del pesebre.

Después de rezar a la Madre de Dios, en el clima de alegría cristiana que emana de la Navidad, el Papa saludó y agradeció la presencia de tantos fieles, romanos y peregrinos procedentes de diversas naciones, para renovarles sus deseos de paz y serenidad.

El Papa les deseó a todos ellos y a sus familias, que transcurran días de alegría y fraternidad, especialmente a quienes se llama Esteban o Estefanía.

También recordó que durante las últimas semanas recibió numerosos mensajes de todo el mundo, y dado que no es posible responder a cada uno, el Obispo de Roma expresó en esta ocasión su agradecimiento de corazón, especialmente –dijo – “por el don de la oración”, y por quienes pidió que el Señor les recompense con su generosidad.

¡Feliz fiesta! – concluyó diciendo Francisco – y “por favor –  añadió –  no se olviden de rezar por mí. Buen almuerzo y hasta la vista”.

Por María Fernanda Bernasconi
Artículo publicado originalmente por Radio Vaticano

Texto completo de las palabras del Papa Francisco en el Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

La alegría de la Navidad colma también hoy nuestros corazones, mientras que la liturgia nos invita a celebrar el martirio de San Esteban, el primer mártir, invitándonos a recoger el testimonio que con su sacrificio él nos ha dejado. Es el testimonio glorioso propio del martirio cristiano, sufrido por amor a Jesucristo; martirio que continua a estar presente en la historia de la Iglesia, desde Esteban hasta nuestros días.

De este testimonio nos ha hablado el Evangelio de hoy (Cfr. Mt 10,17-22). Jesús preanuncia a sus discípulos el rechazo y la persecución que encontraran, y dice así: «Serán odiados por todos a causa de mi Nombre» (v. 22). Pero ¿Por qué el mundo persigue a los cristianos? El mundo odia a los cristianos por la misma razón por la cual ha odiado a Jesús, porque Él ha traído la luz de Dios y el mundo prefiere las tinieblas para esconder sus obras malignas. Recordemos que Jesús mismo, en la Última Cena, oró al Padre para que nos defendiera del maligno espíritu mundano. Hay contraposición entre la mentalidad del Evangelio y aquella mundana. Seguir a Jesús quiere decir seguir su luz, que se ha encendido en la noche de Belén, y abandonar las tinieblas del mundo.

El protomártir Esteban, lleno de Espíritu Santo, fue lapidado porque confesó su fe en Jesucristo, Hijo de Dios. El Unigénito que viene al mundo invita a cada creyente a elegir la vía de la luz y de la vida. Es este el significado de su venida entre nosotros. Amando al Señor y obedeciendo a su voz, el diácono Esteban ha elegido a Cristo, Vida y Luz para todo hombre. Escogiendo la verdad, él se ha convertido al mismo tiempo en víctima del misterio de la iniquidad presente en el mundo. ¡Pero en Cristo, Esteban ha vencido!

También hoy la Iglesia, para dar testimonio de la luz y de la verdad, experimenta en diversos lugares duras persecuciones, hasta la suprema prueba del martirio. ¡Cuántos de nuestros hermanos y hermanas en la fe sufren injusticias, violencias y son odiados a causa de Jesús! Yo les digo una cosa, los mártires de hoy son en número mayor respecto a los primeros siglos.  Cuando nosotros leemos la historia de los primeros siglos, aquí, en Roma, leemos tanta crueldad con los cristianos; yo les digo: la misma crueldad existo hoy, y en número mayor, con los cristianos. Hoy queremos pensar en ellos que sufren persecuciones, y estar cerca de ellos con nuestro afecto, nuestra oración y también nuestro llanto. Ayer, en el día de Navidad, los cristianos perseguidos en Irak han celebrado la navidad en su catedral destruida: es un ejemplo de fidelidad al Evangelio. No obstante  las pruebas y los peligros, ellos testimonian con valentía su pertenencia a Cristo y viven el Evangelio comprometiéndose en favor de los últimos, de los más olvidados, haciendo el bien a todos sin distinción; testimonian la caridad en la verdad.

Al hacer espacio dentro de nuestro corazón al Hijo de Dios que se dona a nosotros en la Navidad, renovemos la gozosa y valiente voluntad de seguirlo fielmente como único guía, perseverando en el vivir según la mentalidad evangélica y rechazando la mentalidad de los dominadores de este mundo.

A la Virgen María, Madre de Dios y Reina de los mártires, elevemos nuestra oración, para que nos guie y nos sostenga siempre en nuestro camino en el seguimiento de Jesucristo, que contemplamos en la gruta del pesebre y que es el Testimonio fiel de Dios Padre.

(Traducción del italiano, Renato Martinez – Radio Vaticano)

Tags:
angeluspapa franciscosantos
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
1
Rodrigo Houdin
Sacerdote tras la explosión: “Estoy atrapado en el quinto piso, r...
2
PADRE CEPEDA
Cecilia Zinicola
El beso de Jesús, la historia de un párroco bendecido con un pequ...
3
CHRISTIAN TOMBSTONE
Francisco Vêneto
Encuentran en Israel una losa de 1.400 años con una inscripción m...
4
LIBBY OSGOOD
Sandra Ferrer
Libby Osgood, la científica de la NASA que se hizo monja católica
5
TudoSobreMinhaMae.com
Cómo desarmar el berrinche de tu hijo con una pregunta
6
AGUILAR
Alvaro Real
España: ¿Por qué retiran una cruz de la puerta de este convento?
7
PADRE CEPEDA
Blanca de Ugarte
"El beso de Jesús", cuando una bella historia es convertida en "f...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.