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Papa: Recen en Navidad por el don del trabajo, por los desempleados y los mal pagados

Jan Truter-CC
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Francisco reitera su rechazo a los trabajos en negro o que no se reconozca la dignidad del trabajador

El papa Francisco invitó a agradecer a Dios por el trabajo, mientras se rezaba por las personas y las familias en Italia y en el mundo “que no tienen trabajo, o tantas veces, hacen trabajos indignos, pagados mal, dañinos para la salud”. Lo hizo este jueves 22 de diciembre durante la audiencia con motivo de los saludos de Navidad dirigidos a los empleados de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano en el aula Pablo VI.

“Hoy nosotros queremos agradecer a Dios primero que todo por el don del trabajo. El trabajo es importantísimo, sea para la persona misma que trabaja, sea para su familia”, dijo el Papa ante tres mil personas.

Los empleados vaticanos estaban acompañados por sus familias. El obispo de Roma se detuvo varios minutos con los niños y saludando a los presentes.

“Debemos siempre agradecer a Dios por el trabajo. Y debemos comprometernos, cada uno bajo la propia responsabilidad, para hacer que el trabajo sea digno, respetuoso con la persona y la familia, sea justo”, agregó.

En el fondo, música navideña del mundo. Un grupo de música llanera de origen venezolana tocó algunos villancicos para alegrar el momento.

En materia de trabajo, el Papa invita a no caer en medio engaños o escapatorias con contratos en negro o en no reconocer la dignidad del trabajador.

“Y aquí en el Vaticano tenemos un motivo más para hacer que sea así, tenemos el Evangelio, y debemos seguir las directivas de la Doctrina Social de la Iglesia. Nada de trabajo en negro, nada de subterfugios”, agregó.

Francisco recordó que acaba de concluir el Año de la Misericordia, que también fue celebrado por los empleados vaticanos, quienes atravesaron la Puerta Santa.

“El Señor este año ha hecho desbordar sobre todos nosotros su misericordia, ¿y esta gracia ha terminado con el fin del Jubileo? No. Esta gracia está dentro de nosotros”, abundó.

Asimismo, recordó en oración a los enfermos. “A todos les hago este augurio: que sus corazones estén llenos de misericordia, llenos de la gracia del Jubileo que Jesús viene a revivir en nosotros”.

“El Señor nos bendiga y la Virgen nos proteja -concluyó-. Y delante al pesebre, acuérdense de orar por mí”.

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