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¿Festejar la Navidad con disparos al aire? Una práctica mortal

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La peculiar campaña para evitar muertes de inocentes durante los festejos de Nochebuena

Paz Valentina, una niña paraguaya de tres años, jugaba con su mascota durante la madrugada de la fiesta de Navidad del año 2012. Rodeada de sus familiares, la inocencia de la pequeña lo único que hacía era regocijar los corazones de quienes estaban junto a ella.

Sin embargo, de un momento a otro todo, la noche que pretendía ser de paz y de amor se transformó en una verdadera pesadilla para la familia de la pequeña, quien murió a causa de una bala perdida.

En muchos países de la región, entre ellos Paraguay, existe la costumbre de acompañar los fuegos de artificio y festejos de la noche de Navidad -o del propio Año Nuevo- con disparos al aire por quienes poseen armas de fuego.

Pero las consecuencias pueden ser fatales, tal cual sucedió con Paz Valentina, en un caso que generó fuerte conmoción a nivel local y provocó el comienzo de campañas públicas contra esta práctica y sobre el peligro de portar armas de fuego.

Por ejemplo, por estos días se volvió a publicar un video que recrea con la colaboración de actores un momento parecido al ocurrido con Paz Valentina y su familia.

La campaña denominada “Ni una bala más”, que tiene alcance internacional, empezó a recorrer las redes sociales en los últimos días y está logrando su objetivo de difundir un tema solapado, cotidiano y que muchas veces no tiene la atención adecuada.

El dolor de Liz Vera, la madre de Paz Valentina, permanece hasta estos días y fue por ello que, a través de los medios de comunicación en Paraguay, recientemente se animó a hacer un nuevo llamado.

“Quien va a hacer el disparo, que deje el arma y en nombre mío le dé un abrazo a sus hijos, yo ya no puedo”, expresó en diálogo con la radio 970 AM de Paraguay.

El responsable de la muerte de Paz Valentina fue un taxista paraguayo que en aquel momento estaba ubicado a unos 1.700 metros de la víctima, según pericias policiales. Al momento de hacer disparos al aire quizás nunca se imaginó que una práctica de este tipo pudiera derivar en una tragedia que terminaría con la vida de una inocente. Debido a esto, en un proceso que tuvo idas y vueltas, fue condenado a cinco años de cárcel.

Pero esta campaña representa un claro mensaje para concienciar a las personas de que la Nochebuena sea una fiesta sin violencia, donde vuelva a reinar la paz y la alegría, aquello que la pequeña Paz Valentina estaba experimentando hasta el momento en que todo cambió para siempre.

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