Aleteia logoAleteia logo
Aleteia
jueves 03 diciembre |
San Habacuc
home iconEspiritualidad
line break icon

La llaga más dolorosa que San Pío reveló en vida solo a Wojtyla

Public domain

Gelsomino del Guercio - publicado el 05/12/16

Nunca dijo a nadie que llevaba un estigma más escondido, excepto al que sería futuro Juan Pablo II

San Pío de Pietralcina fue uno de los poquísimos santos en tener en su cuerpo los signos visibles y tangibles de la Pasión de Cristo, y sufrió también los mismos atroces dolores de otra herida más, confirmando lo que había revelado directamente Jesús a san Bernardo sobre la presencia de una dolorosísima y desconocida llaga en su hombro.

Un nuevo y desconcertante descubrimiento sobre los dolores en la espalda sufridos por padre Pío lo hizo tras su muerte uno de sus amigos más queridos e hijo espiritual, fray Modestino de Pietrelcina.

Este fraile era paisano suyo, que le ayudaba en algunas ocupaciones domésticas, lo advirtió. El santo le dijo un día que uno de los grandes dolores que sentía era cuando tenía que cambiarse la camiseta. Fray Modestino no comprendió lo que había detrás de aquella frase, pensando que se trataba del dolor que sentía cuando tenía que quitarse la tela del contacto con la herida del costado. Se dio cuenta después de tres años, cuando ponía en orden los vestidos del difunto, el 4 de febrero de 1971 (http://www.riscossacristiana.it, mayo 2014).

El padre guardián le encargó que recogiera todo lo que había pertenecido a Padre Pío y lo sellara en bolsitas de nylon. Se dio cuenta de que en la camiseta había una gran mancha a la altura del hombro derecho, cerca de la clavícula. La mancha tenía un diámetro de unos diez centímetros (mas o menos el que se nota en la Sábana Santa).

Al quitarse la camiseta, el dolor debía ser tremendo si la llaga estaba en carne viva.

«Informé en seguida de este descubrimiento al padre superior – recuerda fray Modestino – quien me dijo que escribiera un breve informe.

También el padre Pellegrino Funicelli, que durante años había asistido al Padre Pío, me confió que, al ayudar muchas veces al Padre a cambiarse la camiseta de lana que llevaba, notaba siempre, en unas veces en el hombro derecho y otras en el izquierdo, una equimosis circular».

Wojtyla, confidente 

De esa llaga nadie supo nada nunca. Sólo lo supo el futuro Papa Juan Pablo II, y si el santo fraile sólo se lo reveló a él, debía haber alguna razón particular.

En el libro “L’autobiografia segreta“, de Francesco Castelli, historiador, postulador de la causa de beatificación de Karol Wojtyla y profesor de Historia de la Iglesia moderna y contemporánea en el ISSR “R. Guardini” de Taranto, cuenta que el cardinale Andrzej Maria Deskur, en una entrevista, se refirió a un encuentro en San Giovanni Rotondo, en abril de 1948, entre el entonces sacerdote Karol Wojtyla y el fraile estigmatizado. Fue entonces cuando el fraile le comunicó la existencia de la “llaga más dolorosa” (Zenit.org, 2008).

Una revelación

Fray Modestino afirma haber tenido una revelación del propio Padre Pío después de su muerte.

«Una noche, antes de dormir, le hice una petición en la oración: ‘Querido Padre, si realmente tenías esa llaga, dame una señal’. Me dormí. Pero, exactamente a la una y cinco minutos de esa noche, mientras dormía tranquilamente, un dolor agudo y repentino en el hombro me hizo despertar. Era como si alguien, con un cuchillo, me hubiera descarnado el hueso de la clavícula. Si ese dolor hubiese durado unos minutos más, creo que habría muerto. Al mismo tiempo, oí una voz que me decía: ‘¡Así he sufrido yo!’. Un intenso perfume me envolvió y llenó toda mi celda. Sentí el corazón desbordante de amor a Dios. Sentí una extraña sensación: ser privado de ese sufrimiento insoportable me era aún más penoso. El cuerpo quería rechazarla pero el alma, inexplicablemente, la deseaba. Era dolorosísima y dulce a la vez. ¡Por fin lo había comprendido!».

Y el Padre Pío no ha sido el único santo que ha recibido estigmas…

Tags:
milagropadres de la iglesia
Apoye Aleteia

Usted está leyendo este artículo gracias a la generosidad suya o de otros muchos lectores como usted que hacen posible este maravilloso proyecto de evangelización, que se llama Aleteia.  Le presentamos Aleteia en números para darle una idea.

  • 20 millones de lectores en todo el mundo leen Aletiea.org cada día.
  • Aleteia hoy se publica diariamente en ocho idiomas: francés, inglés, árabe, italiano, español, portugués, polaco y esloveno.
  • Cada mes, nuestros lectores leen más de 45 millones de páginas.
  • Casi 4 millones de personas siguen las páginas de Aleteia en las redes sociales.
  • 600 mil personas reciben diariamente nuestra newsletter.
  • Cada mes publicamos 2.450 artículos y unos 40 vídeos.
  • Todo este trabajo es realizado por 60 personas a tiempo completo y unos 400 colaboradores (escritores, periodistas, traductores, fotógrafos…).

Como usted puede imaginar, detrás de estos números se esconde un esfuerzo muy grande. Necesitamos su apoyo para seguir ofreciendo este servicio de evangelización para cada persona, sin importar el país en el que viven o el dinero que tienen. Ofrecer su contribución, por más pequeña que sea, lleva solo un minuto.

Oración del día
Hoy celebramos a...





Top 10
FATHER JOHN FIELDS
John Burger
Muere el sacerdote voluntario para el ensayo ...
HUG
Dolors Massot
El médico que abrazó al enfermo de coronaviru...
MARIA DEL MAR
Rodrigo Houdin
Fue abandonada en un basural, pero buscó a su...
HOMELESS
Javier González García
La historia de Marina: De vivir en la calle a...
Philip Kosloski
Cuando sientas que todos conspiran contra ti,...
EMANUELLE CUETO RAMOS
Jesús V. Picón
Sacerdote con cáncer terminal: Pierde los ojo...
Ver más
Newsletter
Recibe gratis Aleteia.