Aleteia

¿Alguna vez has abrazado a tu hermano indígena o solo lo miras de reojo?

Dan JV-cc
Comparte
Comenta

La dura interpelación de un obispo paraguayo sobre el trato a los pueblos indígenas

Desprecio, burla, indiferencia e incomprensión. Todo esto es lo que sufren los pueblos aborígenes en Paraguay, según expresó de manera contundente el obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo, Lucio Alfert, durante la homilía de la misa dedicada a los indígenas correspondiente al séptimo día del novenario en honor a la Virgen de Caacupé, patrona del país.

Y Alfert incluso fue más allá en su denuncia y afirmó que “las autoridades se niegan a cumplir con la Constitución porque los indígenas y campesinos son considerados gente de segunda o tercera clase”, reproduce ABC de Paraguay.

Lejos de quedar callado, Alfert prosiguió interpelando a la sociedad paraguaya y señalando que muchos se sienten superiores a los demás por tener dinero y que desprecian al otro por el color de su piel, por tener otra cultura o religión, o simplemente por ser diferente.

Señaló también que ha sido explícita la clasificación a los pueblos indígenas como algo inferior. “Lo peor es que esto no solo lo sentimos sino lo expresamos en chistes, burlas o imágenes indignantes y con nuestro modo de relacionarnos y de tratarnos”, agregó.

Y el golpe de gracia surgió cuando les preguntó a los presentes si alguna vez han abrazado a un hermano indígena como lo harían con otros o solo le miran de reojo porque no le entienden, por ser diferente.

La ignorancia y el desconocimiento hace que uno tome teste tipo de actitudes, prosiguió, al tiempo que profundizó en que los indígenas son utilizados por narcotraficantes y abusadores con total impunidad.

Como ocurre todos los años, miles de peregrinos se movilizan para venerar a la Virgen de Caacupé en esta época del año. Esta vez no fue la excepción y más de 2000 indígenas participaron de la misa dedicada a ellos.

Los últimos datos oficiales sobre los pueblos originarios en Paraguay datan del censo realizado en el año 2012 y establecen existen más de 117.000 indígenas en el país pertenecientes a cinco grupos lingüísticos.

Entre otros datos que arroja el censo, por ejemplo, un poco más del 30% de la población indígena sigue siendo analfabeta, el 11% posee algún tipo de discapacidad y 36 de 100 indígenas aún no tienen registro de identificación.

En cuanto a la situación general, si bien en los últimos se ha avanzado en la sociedad paraguaya en el reconocimiento de los pueblos indígenas, aún queda mucho por hacer.  La protección de sus derechos, de sus tierras y recursos naturales permanecen todavía en el discurso de algunos, pero no llevados a la práctica.

La denuncia de Alfert llega en un momento clave para que de una vez por todas las autoridades puedan tomar medidas con respecto a esta población vulnerable, algo que no es exclusivo de Paraguay, pues en varios países de la región suceden cosas similares.

Ya es momento de hacer pausa, abrazar al hermano indígena y no solo mirarlo de reojo.

 

Comparte
Comenta
Temas de este artículo:
discriminacionparaguay
Newsletter
Recibe Aleteia cada día